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En mitad del verano, las Fiestas de Nuestra
Señora del Otero y el famoso Descenso Folklórico del Nalón alteran
el ritmo, habitualmente más tranquilo, de esta localidad.
El suave murmullo del río Nalón se transforma en un gran estrépito
por obra y gracia de multitud de jóvenes y no tan jóvenes, que se
acercan hasta Pola de Laviana en busca diversión. Y desde luego, no
cabe ninguna duda, la encuentran.
Fotos cedidas por
Manuel P. León
Fiestas de Nuestra Señora del Otero
Durante casi una semana, desde el
viernes 10 hasta el jueves 16 de agosto, una
agenda repleta de actividades va a llenar las
calles de la Villa.
El famoso Descenso Folklórico del
Nalón, que este año cumple su XL edición, el
concurso de entibadores, la exhibición de
caballos de doma, la carrera a caballo de cintas
y la carrera de bicicletas denominada Pitu
Caleya, forman parte del programa de fiestas.
Manuel Pérez León es el responsable de Festejos
y el que hace todo lo posible para que pueda
llevarse a cabo la fiesta grande de Pola de
Laviana.
Concurso de
entibadores
“Es una especie de competición
entre mineros, tanto los que están en activo,
como prejubilados e incluso jubilados”, explica
Manuel P. León. Estos hombres se siguen
dedicando a lo que era la entibación en la mina,
es decir, la colocación de los cuadros de
galería que iban sujetando el terreno para que
no se hundiera. Antiguamente los postes que se
ponían eran de madera, y siguen haciendo lo
mismo en la competición, para que la gente vea
lo que eran las galerías dentro de las minas.
“Es una actividad que está teniendo una gran
aceptación por parte del público, no sólo en
Laviana sino en toda Asturias”. Este concurso
tendrá lugar el domingo día 14 en el Parque de
Laviana, un sitio muy céntrico, cercano al
corazón de la fiesta, lo que favorece la
asistencia de público.
Carrera del Pitu
Caleya
Esta singular carrera es similar
a otra celebrada en Segovia denominada la
Carrera del Pavo. Consiste en lanzarse en
bicicleta por una cuesta. La bicicleta tiene
frenos pero no tiene cadenas, por lo que no se
puede pedalear para ganar velocidad. Con el
impulso de la bajada, los participantes tienen
que dar una vuelta al Ayuntamiento de Laviana y
subir la misma cuesta que antes bajaron. El que
más distancia recorre es el que gana. Este
concurso se celebra sólo desde hace dos años,
pero ya cuenta con gran aceptación por parte del
público, que llena la calle. “En Segovia lo
hacen en navidades, y como lo tradicional es el
pavo, ése es el premio. Como aquí la celebramos
en agosto y no hay pavos, me dio por bautizarla
como Carrera del Pitu Caleya”, explica Manuel P.
León. Evidentemente, ya sabemos cuál es el
premio que se lleva el ganador. §
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Descenso Folklórico del Nalón |
Un año más Pola
de Laviana se prepara para uno de los momentos
más esperados del año: el Descenso por el río
Nalón. Las peñas tienen preparadas las carrozas,
con las que desfilarán por las calles para
mostrarlas al público antes de meterlas en el
agua.
Ya en el río, hay que conducirlas
con pericia desde Puente de Arco hasta La
Chalana, que es el final del recorrido,
procurando que sufran el menor daño posible. El
río no discurre con mucho caudal, así que se
puede recorrer a nado, con flotador o con lo que
decida la imaginación de los participantes. Este
año el Descenso tendrá lugar el sábado 25 de
agosto. Así, las peñas que quieran participar
tienen un tiempo para prepararse después de que
finalicen las fiestas de Nuestra Señora del
Otero, ya que alguna de ellas también participa
en la Jira del jueves 16.
Así lo viven sus protagonistas:
Marcos González.
Peña Los de Boroñes.
“Ahora mismo hay pocas peñas que
hagamos carrozas grandes. En nuestra Peña somos
cerca de ochenta personas, aunque los que
estamos al frente somos tres. Nuestra carroza
suele pesar cerca de una tonelada. Normalmente
empezamos tres semanas antes a prepararla,
trabajando desde las siete de la tarde hasta las
dos de la mañana. Hacer una carroza cuesta
bastante. Puede subir hasta los 2.500 euros.
Estaría bien que el premio fuese dinero, en vez
de una sopera, porque los gastos los pagamos
entre todos los de la peña. De todas formas, es
una fiesta y no nos va la vida en ello. Lo
importante es pasarlo bien.”
Pablo Santos.
Peña El Riscar.
“En la peña somos unas diez
personas, lo que pasa es que a la hora de bajar
en el descenso se van sumando amigos de unos y
de otros, y el año pasado llegamos a ser 170. En
cuanto a las carrozas, los últimos años las
estamos basando en temas de Asturias. Lo que más
presta es ir a hacerlas todas las tardes, porque
estás de comedia con los amigos. No es un
trabajo obligado ni sacamos de ello ningún
provecho, lo hacemos porque nos gusta. Lo
importante es ir al Descenso con la carroza que
hiciste tú mismo. La recompensa es verla
terminada después de quince días de trabajo. La
gente participa en la elaboración de las
carrozas hasta cumplir los 25 años más o menos,
aunque en nuestra peña siempre quedan uno o dos
con experiencia para enseñarle a la gente nueva
lo que hay que hacer y cómo hacerlo.
En mi caso, llevo cinco o seis años haciendo
descensos y para mí es una tradición.”
Javier González.
Peña Los Barettini.
“Para nosotros el Descenso
empieza casi un mes antes, cuando pensamos lo
que vamos a hacer. Normalmente las carrozas
tienen una estructura de hierro que soldamos y
forramos con madera o cartón piedra. El día del
Descenso, nuestra peña se junta alrededor de las
ocho de la mañana, y acabamos los últimos
detalles. Hay que colocar la música, y preparar
la bebida antes de que comience el desfile de
carrozas, que es a las cuatro de la tarde. La
mayor satisfacción es cuando, después de un mes
y pico de trabajo, consigues llegar al final del
río. Para ganar un premio es obligatorio bajarla
hasta La Chalana. La que llega en mejor estado
es, en teoría, la que gana. El orden de llegada
no importa, no es una carrera. El mejor recuerdo
que tengo del Descenso es haber ganado hace seis
años la soperina, que es el premio para los
menores de 16 años.”
Gonzalo Martínez.
El pueblo de Ribota participó con
la carroza que fue la ganadora del descenso del
2006, con el nombre: El urogallo y el carbón en
peligro de extinción.
“La carroza la hicimos entre los
de Ribota, que es nuestro pueblo. Siempre
hacemos temas típicos de Asturias y hemos ganado
ya tres años seguidos el premio “a la
asturianía”. Formamos un grupo con gente de
todas las edades, sin límite, aunque la juventud
es la que más participa llevando la carroza por
el agua. Para que flote, lo que nosotros
utilizamos son neumáticos; otros grupos les
ponen poliuretano, bidones... Ninguno es la
solución perfecta, porque aunque abren el
pantano y hay más corriente de lo habitual, no
hay mucha agua, y hay que tirar igual por la
carroza para que baje.
Yo, personalmente, participo en
el Descenso porque soy de esta zona, me lo paso
bastante bien y me gusta formar parte de la
fiesta”.
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Concentración Motorista Internacional |
Hace tres años que Manuel Masa es presidente de
Fai Fumo, el Club deportivo que se encarga de
organizar la Concentración de Motos,
coincidiendo con las Fiestas de Nuestra Señora
del Otero. Tendrá lugar durante los días 17, 18
y 19 de agosto, en Pola de Laviana.
Foto
cedida por Moto Club
Fai Fumo
Ya están prácticamente cerrados
los preparativos para la XV Concentración de
motos que, como cada año, se celebra en Pola de
Laviana. “Los participantes vienen, sobre todo,
a hacer un poco de turismo -afirma Manuel Masa-,
igual que nosotros cuando vamos a otras
concentraciones”. Para ello, los integrantes de
Fai Fumo tienen previstas una serie de
actividades. El primer paso obligado para poder
participar es inscribirse. “Por un precio de 25
euros tienen derecho a la acampada, dos
desayunos, una comida y una cena -que este año a
lo mejor son dos-, a una camiseta y a un pin.
También tienen pagada la visita a los museos.”
Manuel lo tiene claro: “Tenemos que ‘patear’
mucho pidiendo dinero a los hosteleros, casas
comerciales y al ayuntamiento, pero a la larga
ya se ve que la gente colabora, si no, no
podríamos haber hecho esto durante quince años”.
Para participar en el mundo de la
moto no hay edad, ni sexo, ni nacionalidad. El
participante de mayor edad que recuerda el
presidente de Fai Fumo tenía 73 años y era de
Navarra. A Laviana se acercan ingleses,
portugueses y algún alemán. “Así se conocen
sitios nuevos. Sueles ir dos o tres años a la
misma concentración, y luego vas a otras. Es
como turismo de fin de semana”. §
Reportaje completo en la edición de papel |