Arte

SEPTIEMBRE 2007

 

 

 Artesanía en el Parque Natural de Redes.

 Museo de la Romería


Javier Zaragoza
Artesano de cerámica y madera de Sobrescobio

 

Artesanía en

el Parque Natural de Redes

Arte mestizo

Dejó Laviana por Venezuela cuando contaba tan sólo con 17 años. Allí, durante veinte años aprendió a trabajar la cerámica y la talla de madera, con la incorporación de enseñanzas que le aportaron diferentes maestros./ Foto: Fusión

Javier Zaragoza no busca hacerse millonario con su trabajo, sólo quiere tranquilidad. Tras volver de Venezuela, debido a las situaciones sociales que se vivían en ese país y a la añoranza por su tierra, buscó en Asturias un lugar que reuniese las condiciones idóneas. Y lo encontró en Soto de Agues, donde restauró una cuadra y la convirtió en vivienda y taller.
Los inicios de su pasión por la artesanía se remontan al año 68, en Caracas, donde un mejicano le enseñó a hacer cerámica. Pero por aquel entonces para él no era más que un hobby. Fue después de muchos años cuando volvió a retomar su afición, pero esta vez como profesional. Trabaja con cerámica de distintos tipos, pero actualmente se dedica principalmente a la cerámica negra, que no es la tradicional asturiana. Da forma a vasijas que luego integra con maderas que encuentra por el monte. Es lo que caracteriza su obra y lo que mejor se vende. Tiene influencias artísticas de lugares tan dispares como Japón o Latinoamérica, y la gente le comenta que su obra tiene un estilo picassiano. Sea como sea, lo que más necesita Javier para hacer las piezas es la calma que le rodea, porque lo demás forma parte de la habilidad de sus manos. §

 


Luis Testón
Madreñero de Caso


Pies de madera


Luis Testón casi ni recuerda cuándo empezó en el oficio. Lo que sí tiene claro es que las cosas han cambiado mucho en las últimas décadas, porque de los setenta madreñeros que eran en el pueblo, sólo queda él. / Foto: Fusión

"Empecé haciendo madreñas porque no había dónde comer. Fue más por sobrevivir que por otra cosa". Así comienza Luis Testón a desgranar su historia. Ahora, con las herramientas necesarias se pone a trabajar en un par de madreñas. La madera que utiliza puede ser de abedul, haya, nogal, cerezo... todo menos roble, que es muy dura. Si todo va bien, un día entero le basta para finalizar un par. "La elaboración es difícil porque no hay metro, tiene que ir todo a ojo". Pero la dificultad no está sólo ahí, ya que como los herreros también han desaparecido, él mismo tiene que arreglar en el fuego los utensilios que se le van estropeando. "Es un trabajo ‘de chinos’, hay que tener mucha paciencia".
Las madreñas se utilizan mucho en Asturias y León, así que como oficio artesanal tiene porvenir. Lo que le faltan a Luis son ayudantes. "El que quiera, puede venir a aprender conmigo. En dos o tres años lo sabe todo".
Por ahora tiene el futuro asegurado, porque en verano los turistas que pasan por su taller, en Pendones, le sacan de las manos los cerca de 500 pares que ha estado preparando, con paciencia artesana, durante todo el invierno. §

                      Museo de la Romería


"Manolito El Pegu"

Una instantánea de la historia

Desde el día 10 de julio tiene sus puertas abiertas en Lugones el Museo de la Romería "Manolito el Pegu", una enorme maqueta que recoge por medio de figuras mecanizadas lo que eran las fiestas de "El Carbayu" en los años 50.

Que no haya figura sin movimiento, ni luz sin conectar. Todo parece cobrar vida en este escenario en miniatura que recrea la fiesta de Nuestra Señora del Buen Suceso "El Carbayu" tal y como era en el año 1952. Al menos ésa era la intención de los dos principales creadores: Manuel Antonio Fernández, más conocido como Manolito "el Pegu" y Roberto Nicolás Alonso. El primero recibió el impulso de su abuelo -que hace años fue secretario fundacional de las fiestas de El Carbayu- para que hiciese el museo, y el segundo es el artesano electrónico. Llevaban años madurando esta idea y por fin lo han conseguido.
No falta el verde del campo, ni la noria, el carrusel de caballitos, los puestos de bebidas o los bares con sidra. Tampoco el kiosco, donde actuaban las bandas de música y los grupos folklóricos. Bailarines en la verbena, heladeros, avellaneras... todos están presentes. Este Museo es un tributo a unas fiestas que en Lugones tienen mucha tradición y son conocidas por su antigüedad y la devoción que le brindan sus habitantes. Manuel se empeñó en que iba a ser una realidad y todos los gastos corrieron de su cuenta, aunque contó también con el apoyo de empresas de la zona.
Aquel que tenga interés en visitar el Museo debe saber que a partir de septiembre abren todos los días y se pueden concertar visitas de grupos. §

Calle del Buen Suceso, 31. El Carbayu - 33420-Lugones Siero (Asturias) - Tfnos: 985 260360 y 985 268533

 

 

 
   

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