Faltaba un libro como
éste, y alguien tenía que ponerse a la labor. El
resultado es una crónica del movimiento musical que
se gestó en Asturias durante un periodo fértil en
creatividad, discografía y grupos. No tanto en
ventas y éxitos comerciales. Es la época gloriosa de
los vinilos, las cintas de casette, los fanzines…
Hablamos, claro está, de los años ‘80.
Fotos
cedidas por Rafa Balbuena.
-¿Qué
te motivó a escribir este libro?
-Básicamente todo viene de una manía personal
por la estética de lo minoritario, lo underground si
lo prefiere. Se da la circunstancia de que en
Asturias se editaron muchos discos en aquellos años
(los ochenta) que, en su mayoría, pasaron con más
pena que gloria en términos comerciales. Esa fue la
primera llamada. Después de conseguir varias de esas
grabaciones (hablamos de Salón Dada, Métodos de
Danza, Modas Clandestinas, Los Locos o Stukas entre
otros muchos) me llamó la atención el hecho de que
en general eran discos estupendos. En mi humilde
opinión, claro. Me interesé en saber cómo se habían
gestado esos discos y, por extensión, las
trayectorias de los grupos. Fui tejiendo una red de
contactos y así empezó a crecer el tema.
-Hay que
ser un apasionado de la música para embarcarse en
una aventura de este calado.
-Supongo que sí. Pero insisto en que el motor de
este libro es la querencia por lo que está al
margen, lo anecdótico, la historia con letra
pequeña. Sí que es cierto que soy un apasionado del
pop y de sus mil referencias culturales, pero
querría además destacar también que soy historiador
y que en este proyecto concurrieron muchas
casualidades que lo hicieron particularmente
apetecible: a lo de minoritario y pop se le suma la
enorme actividad desarrollada en esos años y la
práctica carencia de información disponible: ni
publicaciones, ni Internet, ni prensa actual. Sólo
un librito de Enrique Bueres ("Tiempos nuevos,
tiempos salvajes", de 1991) y poco más. Hubo que
hacer labor de hemeroteca, localizar y entrevistar a
los protagonistas, rastrear la discografía,
encontrar fanzines y maquetas de entonces… El apoyo
de personajes como Pablo Martínez Vaquero y otros
muchos colaboradores con sus respectivos archivos y
muestras de ánimo ayudaron sensiblemente a que no se
quedase colgado el proyecto… Sí, definitivamente si
uno no se entusiasma y apasiona, libros como éste no
se llevan a cabo.
(...)
-
Reportaje completo en la edición de papel