En Asturias no se acaba
el verano hasta que Villaviciosa cierra su fiesta grande: la que
celebra en honor a la Virgen del Portal. Son días en los que propios
y extraños llenan las calles de la Villa para honrar a la patrona.
Es tiempo para la devoción y el ocio, para la tradición y la fiesta,
para mayores y pequeños. Este año, además, se celebra el Festival de
la manzana, cita que muestra lo mejor de la tradición sidrera local
y pone la chispa del final del verano. Luego, cuando la Villa se
calma, el otoño tiene permiso para entrar.
Avance
Hacia delante y con paso
ágil y seguro. Así camina este concejo del oriente asturiano. Desde
que la mejora de las comunicaciones le dio el empujón que
necesitaba, Villaviciosa no ha dejado de progresar, convirtiéndose
en un punto clave de la costa, en la estela de Gijón pero con su
propio color. Gracias precisamente a la agilidad en los
desplazamientos que le confiere la presencia de la autovía,
Villaviciosa es uno de los pocos concejos asturianos que no pierde
población, sino que la gana. Es un buen síntoma que refleja la salud
del crecimiento del concejo.
Belleza
Sin ninguna duda. Los de
dentro y, cada vez más, los de fuera saben que Villaviciosa es y
será siempre "la más hermosa". Así, en rima sencilla, se resume lo
que es un regalo para la vista. El concejo está dotado de un paisaje
costero de gran belleza, uno de sus principales reclamos turísticos.
Hablamos de playas como El Puntal, La Ñora, España, Merón, Rodiles,
Misiego. También la ría, Reserva Natural y refugio de aves
migratorias. Y si la naturaleza ha sido generosa con esta tierra, lo
que ha construido la mano del hombre ha sabido estar a la altura de
las circunstancias. La Villa presume merecidamente de su aire
señorial. Un paseo tranquilo por el casco antiguo, declarado
Conjunto Histórico Artístico, quedará grabado entre los mejores
recuerdos del visitante.
Corazón
De manzana, por
supuesto. Corazones naturales que producen sidra de la mejor
calidad. Enormes pomaradas que salpican la geografía del concejo y
lo dotan de un color, un olor, un sabor propio. Las manzanas han
dado fama nacional e internacional a este concejo, que se denomina a
sí mismo Capital Manzanera, y que también es el corazón sidrero de
Asturias.
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Por un turismo rural integral |
Asturias, por
sus condiciones ambientales y paisajísticas, ha sido una región
pionera en el desarrollo del turismo rural en nuestro país. Hoy día
la oferta ha crecido de manera notoria y se ofrece un amplio abanico
de posibilidades para satisfacer los gustos más exigentes.
Villaviciosa es uno de
esos enclaves en donde el turismo rural ha sabido ingeniárselas para
hacerse valorar y conformarse como un importante destino en el
panorama turístico regional. Propuestas como las que lideran
Severino García y otros empresarios de turismo rural, enmarcadas en
lo que se ha venido a denominar Comarca de la Sidra, han llevado a
seguir ahondando en los principios que inspiraron a los primeros
alojamientos de este tipo en nuestra región. La creación de la
Fundación de Ecoagroturismo, al frente de la cual se encuentra
Severino, es una buena muestra que sirve para constatar que una
actividad turística puede ser sostenible, propiciando un desarrollo
que lleve aparejado el mantenimiento de la biodiversidad y de los
valores etnográficos del lugar. Gracias a la oferta de este tipo de
alojamientos el visitante que llega hasta el concejo maliayo, además
de encontrar un alojamiento rural con unas condiciones de
tranquilidad envidiables, puede optar por conocer otras facetas de
la vida en el medio rural. Puede por ejemplo participar en talleres
de alfarería donde se imparten cursos de cerámica; también puede
conocer cómo se crían caballos asturcones, ovejas e integrarse en
otras facetas del mundo rural como la agricultura.