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El Polígono de la
Estación de Viella toma su nombre de la cercana estación de
ferrocarril, lo cual indica las excelentes comunicaciones y
posibilidades de transporte.
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Este
polígono parte de una iniciativa absolutamente privada, surgida sólo
de la necesidad de aprovechar un emplazamiento clave. Por eso, son
los propios interesados los que tienen que organizarse para
conseguir los servicios y las mejoras que se van necesitando.
“Nuestra pequeña Asociación aún no está funcionando al cien por
cien. Ahora hay una propuesta de empezar a poner un fondo común, y
luego queremos asociarnos a APIA. Al final, esto es como una
comunidad, pero en vez de ser de vecinos es de empresarios”. Una de
las características de las empresas ubicadas aquí es que muchas
están de alquiler por eso, no se implican tanto como los
propietarios a la hora de invertir en mejoras. La coordinación es
complicada, pero no imposible, porque todas las empresas tienen
interés. La situación de este polígono es excelente pero nunca está
de más mejorar las condiciones, y las empresas aquí ubicadas son
conscientes de ambas cosas.
La mayoría de las naves de Estación de Viella son pequeñas, más
centradas en el sector servicios que en la fabricación. “Somos una
pequeña comunidad que cuesta su trabajo mantener”, afirma Suárez.
Entre los temas más acuciantes, los clásicos en un polígono privado:
agua, limpieza, alumbrado... que se van solventando poco a poco. “Lo
primero que tenemos que hacer es mantener la limpieza. Esto es como
una casa, y al ser un polígono tan pequeño lo que quieres es tener
un mínimo de imagen”, explica Suárez. También hace hincapié en el
tema del alumbrado, que considera fundamental y es uno de los
objetivos de la Asociación.
Pese a los problemas cotidianos, las comunicaciones siguen siendo el
punto fuerte de la Estación de Viella. Pero en eso, como en todo,
siempre puede haber mejoras, ya que la carretera general acusa ya
los años de uso: “Lo que más desearíamos es que nos arreglasen la
carretera. Yo sé que hay un plan para eso, arreglar la carretera de
Viella a Colloto. Luego hay otro vial que iba a salir por donde
empieza Cerdeño hasta una rotonda que van a hacer cerca de la
Central Lechera. Esto dependerá, supongo, del dinero que haya y de
lo que le convenga al Principado. Con ese arreglo esta zona quedaría
rematada, en el sentido de que es un muy buen lugar para cualquier
empresa”.
En un momento de crisis inmobiliaria, llama la atención que en un
polígono como éste la demanda de espacio no haya bajado ni un ápice.
Los que tienen una parcela en la zona son privilegiados, y lo saben.
Éste es un polígono que nace de la necesidad de estar comunicados
con el mundo, y se basa en la autosuficiencia, sin depender por el
momento de servicios municipales o más ayudas que los propios
recursos. “Las empresas que están aquí no van a marcharse, luchamos
por eso. Los empresarios pequeños tenemos que trabajar mucho. Son
empresas pequeñas, de cuatro, cinco, diez personas, que nunca van a
dar problemas a la comunidad, al contrario: van a dar mucho
beneficio. Yo no creo en las subvenciones, depender de eso es vivir
del cuento, aunque sí entiendo que hay determinados momentos en los
que hay que ayudar, por ejemplo, con créditos baratos, para que la
gente pueda mejorar”.
Es esa vocación de autogestión lo que ha permitido, efectivamente,
que esta organización se ponga en marcha, buscando financiación y
formas de mejorar las condiciones de sus asociados. El pequeño
tamaño del polígono impide que haya un gran número de socios, una
gran infraestructura asociativa que permita hacer una fuerza extra
cuando sea necesario. De ahí la intención de asociarse con APIA, que
siempre será un apoyo importante. Pero, por otro lado, es ese mismo
tamaño el que hace que el ambiente sea mucho más cordial, ya que las
empresas de la zona se conocen y se ayudan en la medida de lo
posible, formando una pequeña comunidad.
Partiendo de unas condiciones ventajosas, el Polígono de la Estación
de Viella pretende siempre ir a más y a mejor, en la tradición del
mejor espíritu empresarial.§
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