Empezamos frotando la ralladura de un Limón con el azúcar para sacar bien el aroma. Yo puse 50 gr de azúcar blanco y 50 gr de caña.
Mezclamos con la mantequilla blanda y con el huevo. Añadimos el zumo de limón y por último la harina, el bicarbonato y el chocolate blanco picado.
Dejamos reposar la masa en la nevera al menos media hora para que endurezca.
Hacemos bolitas y las colocamos en un papel de horno separadas entre sí porque se expanden un poco. Yo las he decorado con más trocitos de chocolate blanco por encima.
Cocemos con el horno a 180°C unos 15 minutos. Quedan crujientes por fuera y abizcochadas por dentro, muy ricas. ¡A disfrutar!