Erosión en paisaje (II)

Nos fatigábamos esperando la distracción
del ciervo. Nunca caminé más despacio
que entonces. La distancia justa para
observar sin provocar espanto. Esperar
y agotar la vista en el mirar
hasta que
la mandíbula vuelve al pasto
y rumia, traga
sabiéndose a salvo. Los que observan
no buscaban hierba ni sangre ni carnes,
tendones.
Hubo muchos pastos. Todos
se aúnan en este, ya lejos.

- PUBLICIDAD -

De Erosión en paisaje (Vaso Roto, 2011)

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 2

- PUBLICIDAD -

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Temas relacionados: Poesía desde Asturias

DEJA UN COMENTARIO

¡Por favor, introduce tu comentario!
Introduce aquí tu nombre


Más del autor /a

Últimos artículos

Lo más leído

Más del autor /a

Caídas (I)

Un poemario (I)

Erosión en paisaje (I)