Con motivo del Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería (23 de junio), es vital reflexionar sobre el papel de la mujer en la ingeniería, recordar la historia y todos los logros obtenidos. Afortunadamente y de manera general, salvo contadas excepciones, puedo decir que tanto hombres como mujeres estamos implicados en todo tipo de áreas y especialidades, pudiendo ser referentes para los jóvenes de lo que significa esta profesión.
Por ello, lejos de reiterar estos temas de igualdad algo machacados (no por ello menos importantes), quiero compartir varios aprendizajes sobre lo que me ha aportado estudiar una ingeniería.
Yendo más allá del currículum, el software que se es capaz de utilizar o los conocimientos técnicos, la ingeniería se caracteriza por ser muy bonita a la par que frustrante. Por ello, la paciencia y la capacidad de adaptación a cualquier entorno han sido clave para afrontar los años de estudio. Tras muchas horas invertidas y de no ver resultados a la primera, la capacidad de perseverar es vital para mantenerse a flote y no dejarse llevar en los momentos duros, porque los hay.
Por otro lado, el conocimiento no siempre es directamente aplicable a lo que tienes que resolver. Una cosa es la teoría (programación, matemáticas, física) y otra cómo lo aplicas al reto o problema que tienes. Esto hace que las personas que estudian ingeniería se enfrenten a problemas sin “tener ni idea” de primeras, pero logren resolver retos a base de buscar información, aplicar conocimientos y emplear mucha creatividad.
La tercera lección que me gustaría mencionar, y la que más me costó admitir cuando empecé, fue el tema de suspender. Ningún suspenso condiciona el futuro. En ingeniería es más común de lo que se cree estudiar mucho y aun así no pasar el examen. Siendo honesta, nadie mira si se ha sacado un 2 o un 4,9 en un examen una vez se obtiene el título.
Finalmente, tras todas estas lecciones y habilidades adquiridas gracias a estudiar una ingeniería, me gustaría recordar que no definen quien eres; tenemos por costumbre presentarnos y decir a qué nos dedicamos, pero realmente no tiene porqué definirnos.
A un mes de presentar mi TFG puedo decir que estudiar ingeniería aporta muchísimas cosas, siendo una carrera dura a la par que bonita.
¡Feliz Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería!