La tasa de empleo de un ingeniero en Asturias es superior al 92%, ¿nada mal, no? La ingeniería en Asturias se está transformando, aunque hay potentes multinacionales y empresas “de toda la vida” que siguen liderando los sectores del acero, metalurgia, automatización, luminaria y un largo etc.
Partiendo del monopolio de las empresas del sector y el surgimiento de pequeñas empresas que utilizan subvenciones del Principado para poder salir a la luz, me planteo la cuestión de dónde encajan los nuevos graduados aquí.
Por un lado, se requieren perfiles con experiencia laboral y conocimientos especializados en tecnologías concretas. Por otro lado, contratos pequeños o becas de la universidad te abren una pequeña puerta a entrar en la empresa. Entonces nos quedamos o con candidaturas imposibles o pequeños contratos que quizás se quedan por debajo de las expectativas de un recién graduado. Y esto es lo que nos encontramos cuando buscamos un sueldo “seguro”.
La tasa de empleo en ingeniería es muy elevada, pero ¿con qué condiciones? ¿A qué precio? ¿Es la realidad de la Asturias joven que quiere apostar por su región?
Si las ofertas laborales ya suponen un mundo en sí mismo, ser mujer joven con ideas claras lo dificulta aún más. La promesa de la libertad horaria o el teletrabajo está bien, pero si quieres ser madre, debes destinar parte de tu sueldo a guarderías o pagar a alguien que te cuide a los niños cuando son pequeños porque la mujer ingeniera no puede permitirse estar desde el nacimiento del hijo hasta su incorporación a la escuela y compatibilizarlo con el trabajo (el teletrabajo en muchos casos no es suficiente). Luego se quejan de que no hay natalidad… si es que lo que no se facilita no se sostiene.
Otra opción es dejar de depender de grandes empresas y emprender en Asturias, pero ¿como ingeniera? ¿Apostar por lo rural con un trabajo tecnológico? Este sería otro tema que daría para un artículo en sí mismo.
Y todo ese abanico de “posibilidades” hacen que los jóvenes dudemos de hacia donde enfocar nuestra vida laboral. Personalmente, me gustaría una vida que permita desarrollarme como ingeniera, aportando a la sociedad y a la vez disfrutando de lo rural, apostando por la región y querer ser madre joven -dentro de las posibilidades y la situación, que para eso primero hay que trabajar y ahorrar-, es un puzle complejo.
Por tanto, sí, la tasa de empleo es muy elevada, pero ¿con qué condiciones? ¿A qué precio? ¿Es la realidad de la Asturias joven que quiere apostar por su región?
Porque “lo fácil” es irse, grandes ciudades, grandes empresas… Lo bueno sería quedarse.