Nayda Fernández (Centro Asturiano de Chile), Patrona de Honor del Archivo de Indianos de Colombres

Hay momentos en los que la historia parece detenerse. No por grandilocuencia, sino por algo mucho más sencillo y profundo: porque la emoción ocupa todo el espacio. Eso fue lo que le ocurrió a Nayda Fernández Pávez (Centro Asturiano en Santiago de Chile) cuando recibió el nombramiento como Patrona de Honor del Archivo de Indianos en la Quinta Guadalupe, la conocida casona de indianos de Colombres (Ribadedeva), lugar donde se ubica en la actualidad el Museo de la Emigración.

En aquella casona indiana cada objeto guarda un latido del pasado, y Nayda Fernández no estaba sola. Además de los suyos –familia y amigos–, también estaban todos esos emigrantes asturianos que un día cruzaron el océano y que hoy, gracias a su trabajo, vuelven simbólicamente a casa.

- PUBLICIDAD -

Cuando le comunicaron el nombramiento, Nayda sintió algo que no se explica solo con palabras: «Fue una bonita sorpresa y un honor muy grande. Una gran responsabilidad hacia la emigración de los asturianos a América, sus historias de vida y sus familias».
No hablaba solo de ella. Hablaba de todos. De los que se fueron, de los que quedaron, de los que crecieron escuchando historias de barcos, de cartas que tardaban meses en llegar, de abuelos que nunca perdieron el acento ni el recuerdo del valle donde nacieron.

El salón principal se llenó de familiares, amigos y vecinos que quisieron acompañarla. La emoción era palpable. Francisco Rodríguez García, fundador y propietario de Reny Picot y presidente del Patronato, recordó que su propio padre fue emigrante en Argentina, y que cada acto de reconocimiento es también un acto de reparación y gratitud hacia quienes construyeron la Asturias de hoy desde la distancia.
Paz Fernández Felgueroso, vicepresidenta del Patronato, repasó la trayectoria de Nayda, subrayando su compromiso incansable con la colectividad asturiana en Chile.

Nayda Fernández, del Centro Asturiano de Chile, pronuncia unas palabras de agradecimiento tras su nombramiento como Patrona de Honor del Archivo de Indianos de -Colombres (Ribadedeva)
Nayda Fernández pronuncia unas palabras de agradecimiento tras su nombramiento / Foto cedida por N. Fernández

El trabajo silencioso de guardar lo que no debe perderse

En Chile, Nayda y su equipo llevan años haciendo algo que parece sencillo pero que en realidad es un acto de amor: escuchar. Escuchar historias que, si nadie las recoge, se desvanecen: «Somos grandes recolectores de historias, de verdaderos héroes y heroínas. Vamos tras ellas por todo Chile. Las acompañamos de objetos, fotografías, cartas… Así se construyó la Sala Chile en el Archivo Indiano: con historias reales de personas verdaderas», reconocía la agasajada.

Cada testimonio que rescatan es una vida que vuelve a tener voz. Una vida que regresa a Asturias, aunque sea en forma de fotografía, de carta o de memoria compartida. Sus palabras resonaron en un lugar donde tantas vidas emigrantes siguen hablando a través de vitrinas, documentos y objetos que aún conservan el olor de aquellos viajes que fueron realizados con fondos personales.

- PUBLICIDAD -

La emigración como un puente vivo

Para Nayda, la emigración no es un capítulo cerrado, es un hilo que sigue tejiéndose: «La emigración no es algo estático, es un puente vivo entre generaciones».
Ese puente lo cruzan hoy sus nietas, que ya conocen Robriguero, el pueblo de Peñamellera Baja donde nació su bisabuelo. Lo cruzan también los descendientes de tantos asturianos que, desde Chile, México, Cuba o Argentina, siguen sintiendo que Asturias es una casa que nunca se abandona del todo.

La Quinta Guadalupe, con su luz suave entrando por los ventanales y su aroma a madera antigua, fue el escenario perfecto para este reencuentro. Allí, donde tantas historias de ida y vuelta se conservan con mimo, Nayda recordó el día en que se inauguró la Sala Chile en 2016: «Nunca había visto tantos chilenos fuera de Chile como en aquel inolvidable día», reconocía.
Ese recuerdo, dicho con una sonrisa que mezcla nostalgia y orgullo, resume lo que significa este reconocimiento: la memoria emigrante vuelve a casa, pero vuelve acompañada. Aquí los objetos y las palabras tienen alma y hablan en voz baja de vidas enteras construidas entre dos mundos.

El acto finalizó con un vino español, abrazos y miradas que decían más que las palabras. Pero en realidad el trabajo de Nayda no termina, continúa, la memoria sigue creciendo porque aún quedan historias por rescatar, voces que escuchar y vidas por honrar, las de aquellos que decidieron cambiar sus circunstancias de vida y emprender nuevos derroteros, convirtiendo las adversidades –con mucho trabajo y sacrificio– en nuevas oportunidades: «No olvidemos nunca de dónde venimos porque en ese recuerdo vive nuestra identidad».
Gracias a personas como ella, Asturias sigue teniendo un corazón que late también al otro lado del mundo.

El Archivo de Indianos–Museo de la Emigración

En la Quinta Guadalupe, uno de los palacetes indianos más emblemáticos de Asturias, el Archivo de Indianos–Museo de la Emigración custodia la memoria de miles de asturianos que cruzaron el océano en busca de un futuro mejor.

La Quinta Guadalupe, casona donde se ubica el  Archivo de Indianos–Museo de la Emigración (Colombres, Ribadedeva)
La Quinta Guadalupe, casona donde se ubica el Archivo de Indianos–Museo de la Emigración / Foto: Turismo Asturias

Construida en 1906 por el colombrino y emigrante a México Íñigo Noriega Laso, la casa conserva su esencia original: maderas tropicales traídas en barco, amplios ventanales y jardines que evocan un tiempo en el que la vida se tejía entre dos orillas.

Hoy, sus salas reconstruyen la vida cotidiana de las “casas indianas” y ofrecen un recorrido íntimo por los puertos de salida, los destinos americanos y los objetos –un billete de barco, una carta doblada mil veces, una fotografía en sepia–, que acompañaron a quienes partieron.

La Fundación Archivo de Indianos nació en 1987 en Asturias con una misión clara: recuperar, preservar y honrar la memoria emigrante. Y lo hace con una delicadeza que conmueve. Cada sala, cada vitrina, cada documento está pensado para que el visitante no solo observe, sino que sienta. Para que comprenda que la emigración no es una estadística, sino una suma de vidas reales, de ausencias, de luchas y de sueños.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 1

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Temas relacionados: Centros Asturianos
Mariló Hidalgo
Mariló Hidalgo
Periodista con más de 30 años de experiencia, especializada en entrevistas y reportajes de profundidad. Tras formarme en Derecho, encontré en el periodismo mi verdadera vocación. Llevo 12 años en Fusión Asturias y desde 2012 soy directora de la revista, donde escribo sobre territorio, cultura, proyectos humanos y paisajes sociales del Principado. Mi trabajo se centra en la conversación pausada, la escucha y el retrato honesto de personas que construyen Asturias desde dentro.

DEJA UN COMENTARIO

¡Por favor, introduce tu comentario!
Introduce aquí tu nombre


Más del autor /a

Últimos artículos

Lo más leído

Mariló Hidalgo
Mariló Hidalgo
Periodista con más de 30 años de experiencia, especializada en entrevistas y reportajes de profundidad. Tras formarme en Derecho, encontré en el periodismo mi verdadera vocación. Llevo 12 años en Fusión Asturias y desde 2012 soy directora de la revista, donde escribo sobre territorio, cultura, proyectos humanos y paisajes sociales del Principado. Mi trabajo se centra en la conversación pausada, la escucha y el retrato honesto de personas que construyen Asturias desde dentro.

Más del autor /a