Un siglo de identidad en el Centro Asturiano de Comodoro Rivadavia (Argentina)

El Centro Asturiano de Comodoro Rivadavia, el más austral del mundo, cumplió en 2022 un siglo de vida. Fundado por aquellos asturianos que llegaron a la Patagonia empujados por el hambre, la inestabilidad política y el deseo de abrirse camino, hoy es una institución viva que mantiene encendida la llama de la asturianía en el sur de Argentina. Su presidente, Raúl Estrada, repasa la historia de la entidad, el papel de los inmigrantes en la construcción de la ciudad y el desafío de mantener el legado en manos de nuevas generaciones que, en muchos casos, ya no tienen ascendencia asturiana, pero sí –como él dice– “corazón asturiano”.

-¿Cómo nace el Centro Asturiano de Comodoro Rivadavia? ¿Qué llevó a tantos asturianos a emigrar hasta allí?
-En los años 20 la situación en España no era buena. Había problemas políticos, hambre, y eso empujó a mucha gente a marcharse. Ya en 1917 había muchos asturianos en la Patagonia. Nuestro centro, que es el más austral del mundo, se funda en 1922. Antes hubo intentos de organizarse, pero las corrientes españolas estaban muy divididas. Después, varios regresaron a Asturias, pero en los años 50 llegó otra corriente migratoria, la más fuerte, y muchos se instalaron en la Patagonia. Se asentaron cerca del mar, formaron sus familias y varios se convirtieron en empresarios importantes de la zona.

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Raúl Estrada, presidente del Centro Asturiano de Comodoro Ribadavia (Argentina)
Raúl Estrada, presidente del Centro Asturiano de Comodoro Ribadavia.

-Los primeros que llegaron se encontraron un territorio prácticamente vacío. ¿Qué les atrajo de un lugar tan apartado?
-Buenos Aires estaba muy competitivo, lleno de inmigrantes, y no siempre se les brindaban oportunidades. Como pasa en todas las grandes capitales, era difícil abrirse camino y por eso muchos se dispersaron por el país. La segunda corriente migratoria, que llegó en los años 50, ya se quedaron porque tenían parientes aquí. Se dedicaron al comercio, al campo… venían a trabajar.

-En 2022 celebraron su centenario y fueron reconocidos como inmigrantes que forjaron la ciudad. ¿Qué aportaron los asturianos al crecimiento de Comodoro?
-Argentina fue hecha por inmigrantes europeos: italianos, ingleses, alemanes y, por supuesto, españoles. En el sur del país aportaron muchísimo. Muchos asturianos fueron dueños de empresas y sus descendientes siguen ocupando lugares importantes en el comercio de la ciudad y la región. En los primeros años también participaron en política. Había gente muy instruida para la época, y ocuparon cargos relevantes en la Patagonia.

-Desde entonces forman una comunidad muy activa. ¿Qué actividades realizan para mantener viva la asturianía?
-Muchas. Por ejemplo, celebramos los Huevos Pintos, allí en el fin del mundo. También hacemos Les Comadres, el Antroxu y, por supuesto, la Semana de Asturias con la fiesta de La Santina. Cocinamos fabada para más de 300 personas con los productos que conseguimos allí. Participamos en la Fiesta Nacional de Colectividades Extranjeras, un evento enorme que reúne a casi cuarenta colectividades y que convoca a unas 25.000 personas cada año. Hemos tenido la vicepresidencia y dos veces la presidencia de esa organización. Además, hacemos reuniones literarias, montamos una vidriera anual con la historia de la Institución y tenemos un grupo de baile, el Grupo Covadonga, con tres categorías: los pequeños, los jóvenes y los mayores de 40… aunque la mayoría ya pasa de los 60. En cuanto a infraestructuras, contamos con 2.600 m2, una cancha de Fútbol 5 cubierta y una escuela infantil de fútbol con más de 120 niños.

-Muchos de esos niños no tienen ascendencia asturiana. ¿Cómo viven ese vínculo?
-La mayoría no tiene ascendencia asturiana, pero eso no impide que se involucren. Cuando llega la hora de entregar premios a los más pequeños, van con sus padres y yo aprovecho para contarles quién fue Pelayo o qué es la Cruz de la Victoria. Y te aseguro que prestan más atención que algunos descendientes de asturianos. A veces un niño cumple seis años y en su tarta le ponen la Cruz de la Victoria o lo llevan impreso en sus camisetas y les explicamos su significado, eso emociona. Donde hay un centro asturiano, hay una embajada de Asturias, y está muy bien representada.

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-¿Cómo mantienen el vínculo con Asturias desde tan lejos?
-El Principado, a través del Consejo de Comunidades Asturianas y la Dirección General de Migraciones, nos mantiene muy cerca. Eso nos ayuda muchísimo, porque ya casi no quedan asturianos de origen en la institución, como ocurre en la mayoría de los centros. En la comisión directiva más de la mitad son mujeres, y estamos incorporando a gente joven –aunque ya adultos– que llevan toda la vida en el grupo de baile, muchos sin ascendencia asturiana. Los llamamos “asturianos del corazón”.

-¿Con cuántos socios cuentan actualmente?
-Tenemos alrededor de 570 socios. Muchos son padres y niños de la Escuela de Fútbol.

-¿El deporte ha sido clave para el relevo generacional?
-Muchísimo. El escenario atrae a gente que quiere bailar y pasarlo bien, pero no siempre genera líderes capaces de asumir responsabilidades organizativas. El deporte, en cambio, sí nos ha permitido incorporar nuevas generaciones y mantener viva la institución.

-¿Cómo ha sido el intercambio entre Asturias y Argentina a lo largo de estos años?
-Muy fructífero. Hace dos años viajamos 207 personas desde Comodoro a Asturias para participar en el Día de América en Oviedo en las fiestas de San Mateo (el 19 de septiembre) y pasamos cinco noches en Asturias antes de seguir a Galicia. Y vamos a volver el año próximo. Habrá una carroza argentina…

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Mariló Hidalgo
Mariló Hidalgo
Periodista con más de 30 años de experiencia, especializada en entrevistas y reportajes de profundidad. Tras formarme en Derecho, encontré en el periodismo mi verdadera vocación. Llevo 12 años en Fusión Asturias y desde 2012 soy directora de la revista, donde escribo sobre territorio, cultura, proyectos humanos y paisajes sociales del Principado. Mi trabajo se centra en la conversación pausada, la escucha y el retrato honesto de personas que construyen Asturias desde dentro.

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Mariló Hidalgo
Mariló Hidalgo
Periodista con más de 30 años de experiencia, especializada en entrevistas y reportajes de profundidad. Tras formarme en Derecho, encontré en el periodismo mi verdadera vocación. Llevo 12 años en Fusión Asturias y desde 2012 soy directora de la revista, donde escribo sobre territorio, cultura, proyectos humanos y paisajes sociales del Principado. Mi trabajo se centra en la conversación pausada, la escucha y el retrato honesto de personas que construyen Asturias desde dentro.

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