Nuevas rutas para disfrutar

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Vista de Naraval desde Las Vueltas del Gato
Vista de Naraval desde Las Vueltas del Gato / Foto: Oficina de Turismo de Tineo
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La calidad natural del concejo de Tineo puede recorrerse en distintos medios y ritmos. Uno de los más valorados es el senderismo, gracias a varias rutas señalizadas que permiten visitar diversos puntos de interés del concejo.

En los últimos meses se han habilitado dos nuevas: la Ruta de las Vueltas del Gato, en la localidad de Navelgas, y la Senda de la Regueirina, un pequeño paseo entre cursos de agua.
La Ruta de las Vueltas del Gato permite recorrer las tierras de Naraval, en Navelgas, emulando a los antiguos vaqueiros en su trashumancia anual entre las brañas de verano y las de invierno. Parte desde Ese de Calleras, donde también se encuentra el inicio de otra ruta famosa, la de Hoces del Esva. Al poco de comenzar el camino descendemos hasta el puente del Alveiro para cruzar los ríos Bárcenas y Navelgas. Algo más allá, el camino se va elevando hasta llegar a una zona de castaños y robles. La subida se hace más pronunciada de camino a la sierra de Balbón, atravesando el cordal llegamos hasta el núcleo de Naraval, y de ahí, continuando por la carretera del valle de Paredes, al alto del Trixeito. En el área recreativa tomamos un respiro y seguimos camino hasta Silvallana, para recorrer el alto de la sierra hasta una ladera que indica el nacimiento del Esva. Enlazamos poco después con el tramo conocido como Las Vueltas del Gato, un camino zigzagueante de notable desnivel que llega a la zona baja. Allí nos espera un meandro que marca la confluencia entre el Naraval y el Navelgas-Bárcena. Es el nacimiento del río Esva, conocido por su riqueza salmonera. Inmediatamente enlazamos con la pista forestal que lleva al cierre del circuito, de nuevo en Ese de Calleras.
Para el que prefiera algo más sencillo, La Regueirina es una ruta circular sin grandes dificultades, hora y cuarto de paseo agradable entre parajes pintorescos, cursos de agua y la espléndida vegetación tinetense. Son menos de cuatro kilómetros que parten desde la Ermita de San Lorenzo, en El Faedal. En dirección oeste se encuentra un camino forestal que desciende hasta el Reguero el Llavadoriu; allí está un antiguo puente de piedra que quedó destrozado en el año 96, cuando la gran riada, conocida localmente como “la Santiagada”, modificó incluso el curso del arroyo. El camino continúa hasta una pequeña cascada, con un antiguo molino harinero y un área de descanso a pocos metros. Curso arriba está la primera central eléctrica que generó luz para los vecinos durante los años 40. El regreso atraviesa pistas, arboledas y prados hasta alcanzar el mismo punto de partida. Pinche aquí para ver más reportajes de este concejo

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