Lleva la música en las venas, y siendo tan joven, Santos Sánchez está rompiendo todos los esquemas concebidos para alguien de su edad. Ha sacado su primer disco de guitarra clásica con dieciséis años y es el principio de un futuro que apunta a prometedor.
Lo de este chico es de todo menos frecuente. Y así lo confirma Manuel Paz, músico y fundador de la Orquesta de Cámara de Siero, que durante nueve años impartió clases al joven de Laviana en el Conservatorio del Nalón. Ahora, aunque ya no les une una relación docente, Paz le sigue la pista como amigo y asesor en el mundo de la música. «Tenemos muy buena relación personal, –explica el también fundador del cuarteto Entrequatre– y, como su carrera está empezando, dada mi trayectoria en los escenarios puedo aportarle muchas cosas. Que un chaval saque un disco de guitarra clásica en solitario a esa edad no es precisamente muy normal, porque eso lo haces cuando ya hay una cierta madurez y trayectoria, pero lo que tiene Santos es una determinación enorme».
El propio Santos, que ahora está en 6º de profesional, explica que empezó en el Conservatorio con ocho años y como muchos otros jóvenes, animado por sus padres, pero sin demasiado interés por el tema. Esto cambió pasados cinco años, «entonces decidí que quería ser bueno en esto y empecé a tocar más. Escogí la guitarra porque escuchaba música de Queen cuando iba en el coche con mi familia y me gustaba mucho la eléctrica, la española era el instrumento que más se parecía de lo que podía escoger en el Conservatorio. Lo del disco surgió a raíz de una idea de Manuel que propuso ir a casa del productor Alberto del Mazo, en Langreo, y grabar allí unas versiones suyas que a mí me salían bastante bien. Una de ellas era de Piratas del Caribe».
«Mi intención –explica el profesor de Ujo, que no ahorra elogios para su joven alumno– era que conociese cómo era el proceso de grabación, pero entonces fue cuando dijo que quería grabar un disco. Yo pensaba que sería un trabajo para entregar a familiares y a amigos, pero cuando nos pusimos a editarlo nos dimos cuenta de que era un producto del más alto nivel, algo que se podía presentar en cualquier foro y ante cualquier especialista».
«Que un chaval saque un disco de guitarra clásica en solitario a esa edad no es precisamente muy normal, porque eso lo haces cuando ya hay una cierta madurez y trayectoria»
(Manuel Paz, músico fundador de la OCAS y de Entrequatre)
Ahora, el joven guitarrista ya ha presentado su primer disco, que no será el último. El pasado día 8 de mayo lo dio a conocer en la Casa de Cultura de Pola de Laviana y una vez más sorprendió al público con el nivel musical. «De hecho, –añade Manuel– mis amigos guitarristas de dentro y fuera de Asturias están impresionados con el trabajo que hizo en el disco. Todo esto es muy singular y es muy poco habitual encontrar esta calidad y con esta definición. Tiene un futuro muy halagüeño como guitarrista, lo tiene todo, porque Santos es muy disciplinado, con una determinación tremenda, y el hecho de que empiece tan pronto es también otro punto a favor».
El disco presenta tres temas, aunque el intérprete reconoce que para él el más especial es el primero, el Presto de la Suite No.27 en si bemol mayor, «es un arreglo muy bueno de Manuel de una partitura que está hecha originalmente para el laúd barroco, un instrumento de veinticuatro cuerdas mucho mayor que la guitarra y que es como el órgano para los pianistas. La obra es de Weiss, su compositor favorito, y en todos los conciertos me dice que la toque, es muy evocadora».
Le Fandango Varié Op. 16, de Dionisio Aguado, y la Introducción y variaciones sobre La flauta mágica de Mozart, de Fernando Sor, completan el trabajo que ya se puede escuchar en Spotify y que ya está cosechando buenas críticas. «Estoy muy satisfecho con el trabajo que hicimos, ha quedado muy bien. La producción de Alberto ha sido genial y a toda la gente a la que pregunté les ha gustado mucho», añade el joven intérprete.
Por delante, Santos tiene un tiempo de concentración para finalizar con éxito sus estudios de Segundo de Bachillerato en el IES David Vázquez Martínez y luego decidir cómo seguir sus estudios en un conservatorio superior de guitarra al tiempo que hace otra carrera. «De momento haré la prueba en los conservatorios de Oviedo y en Madrid, para luego ver en cual me quedo porque me encuentro bastante dividido. También me gustaría hacer alguna otra carrera, tipo física, biología o matemáticas, pero habrá que ver cómo compaginarlo con la guitarra».
Santos Sánchez está realizando presentaciones de su primer disco de guitarra clásica, ya disponible en todas las plataformas.
Lo que sí tiene claro es que volverá al estudio de Alberto este verano, con tiempo libre para grabar algo más y también que seguirá divirtiéndose con la formación rockera de Laviana, Eskalón, en la que participa con sus amigos, y en la que es posible verlo sobre el escenario con su guitarra eléctrica.
Para el joven músico, que también toca el laúd, el laúd barroco y la bandurria, su mayor sueño es convertirse en concertista y poder viajar por el mundo con su guitarra clásica. Dada su fuerza de voluntad y su claridad de ideas, habrá que estar atentos a sus pasos, porque todo apunta a que podrá conseguirlo.