(Del 21 de junio al 10 de julio)
Soy Eva, artista francesa afincada en Arriondas. Me alegra mucho presentar mi exposición en el famoso bar/restaurante/ecosistema cultural El Manglar en Oviedo. Se titula Cien años de verano, un guiño a cierto libro y otro guiño al cambio climático que nos trae cada año más calor y más temprano. ¿Será el siglo XXI un siglo de cien años de verano?
Esta exposición sigue el curso de un año, empezando con una noche navideña y finalizando con un atardecer otoñal. De cuadro en cuadro, os invito a dejaros llevar de temporada en temporada; cada lienzo, un mundo con sus personajes y su paisaje donde reina el vegetal, se derrumban conceptos mortíferos y juegan animales. Los renos de Papá Noel abandonan al sistema consumista, pájaros cantan desde torres de transmisión enzarzadas, y numerosos mapaches, símbolos de la supervivencia y de la ingeniosidad, exploran zonas abandonadas por el hombre.
No es mi versión de un mundo distópico: es un retrato modificado del presente, donde encontramos a menudo edificios en ruinas y gente harta del sistema pero con pocas alternativas. Todo lo que hago yo, en mi taller, con mis pigmentos minerales naturales, mis lienzos de segunda mano y mis mapaches, es darle un toque mas feliz, fértil y abundante a lo que veo, porque en el momento en que, nosotros los humanos, abandonamos toda una zona, un campo, un pueblo entero, las plantas y los animales lo reconquistan. Todo nace, crece y se enreda con ganas y alegría alrededor de casas indianas y fábricas que encontré en Asturias.
Últimamente he recuperado y pintado textiles, lo que resulta en mis piezas más recientes, una fusión de pintura y escultura textil, unas escenas donde objetos se convierten en insectos gracias a la magia de los mapaches y gracias a nuestra capacidad a imaginar un mundo mejor, a maravillarnos.
Espero que os guste mi obra, y si no… ¡siempre hay cerveza fresquita y comida rica!
Gracias al Manglar por la oportunidad y gracias a Fusión Asturias por dejarme ocupar otra vez su rincón de artistas. ¡Un besín!