Hace diecisiete años nació en Gijón El Orgullín del Norte, un festival con vocación de tejer redes y visibilizar los derechos LGTBIAQ+. Manteniendo sus principios, los próximos días 26, 27 y 28 de junio regresa una celebración de la diversidad, una convivencia para la igualdad y, sobre todo, un espacio seguro en el que divertirse y expresarse sin temor.
El camping de Deva es el escenario que ha acogido desde sus inicios las primeras acampadas y que ha sabido mantener el espíritu del Orgullín, haciéndolo crecer conforme fueron pasando las ediciones. En esta ocasión los asistentes a una nueva edición encontrarán, como es ya habitual, una completa programación de actividades, pensada para todas las edades y condiciones.
Ana Canteli, organizadora del Orgullín junto con Adriana Zapico, explica que «este no es un festival al uso, porque, aunque sí que hay fiestas las noches del viernes y sábado, en realidad lo que más se valora es la convivencia que tenemos. Y todo lo que hacemos está muy enfocado a la intergeneracionalidad, diseñado para que puedan participar familias, no familias, personas del colectivo y otras que no forman parte de él. Lógicamente, queremos que sea una fiesta que llegue a todo el mundo, si no nos extinguimos como los Borbones».
El Festival sale adelante con la ayuda de un gran grupo de voluntarios, y desde la organización apuntan que buscan hacerlo muy accesible. «Es verdad que, aunque tengamos la ayuda del Principado de Asturias, –añade Canteli– necesitamos autoabastecernos, pero queremos que todo el mundo pueda venir, por eso tenemos un bono específico para los chavales más jóvenes y otro para las familias. No queremos que nadie se quede fuera por una dificultad económica».
El camping Deva en Gijón acoge una programación pensada para todas las generaciones desde el día 26 al 28 de junio. Deporte, fiesta, gastronomía y reivindicación confluyen en un espacio seguro.
La mayor parte de las actividades están reservadas para todos aquellos que están alojados en el camping, aunque parte de la programación está abierta a todo el público en general.
A pesar de ser unas fechas para disfrutar, la organizadora opina que «este año no tenemos mucho que celebrar y mismamente el cartel de esta edición tampoco es muy festivo. Hace poco se aprobó el anteproyecto para la Ley LGTBI autonómica, pero cuando vas a la Junta del Principado tienes que soportar que te insulten y casi que te llamen bicho raro. Es todo un poco extraño».
El rechazo y la discriminación que sufren en ocasiones las personas cuya identidad de género no es heterosexual es particularmente preocupante en el ámbito infantil y juvenil, y propicia situaciones de soledad y aislamiento. De ahí que eventos como El Orgullín se conviertan en una útil herramienta para la construcción de redes, «eso es lo que hacemos principalmente. Las personas que somos mayores crecimos en una generación donde era mucho más fácil tejer redes, pero los jóvenes están muy aislados en las redes sociales y el hecho de venir aquí les ayuda bastante».
Una programación multicolor para tod@s
El izado de la bandera multicolor el viernes 26, con Pablo Dávila como padrino, marca el inicio de la fiesta-acampada en la que abundan los reencuentros de participantes en ediciones anteriores. Esa jornada, además de la fiesta de bienvenida, habrá una Fiesta Hortera de Disfraces, amenizada por artistas de la talla de Drag Olorum, Mery Monster, Bricobollo o Cherri Coke, a la sazón DJ oficial de Horteralia y Los Palomos Cojos.
También estará muy presente la figura de Rafaella Carrá, ya que la artista italiana será protagonista de un tributo a su persona.
«Las personas que somos mayores crecimos en una generación donde era mucho más fácil tejer redes, pero los jóvenes están muy aislados en las redes sociales y el hecho de venir al Orgullín les ayuda bastante»
(Ana Canteli, organizadora del Orgullín del Norte)
El sábado 27 tiene sus propias actividades, algunas de carácter deportivo como el pádel, fútbol, zumba, etc. para empezar la mañana con buen pie, y otras pensadas para los más pequeños. Pero la asistencia a la manifestación organizada por Xega en Gijón acapara gran parte de la atención, y el Orgullín participa con su propia carroza, como en ediciones anteriores. «Hay que ir a la mani, hay que apoyar la aprobación de la Ley LGTBI porque pasamos de una época que fue una apertura brutal y ahora, de repente, volvemos a estar un poco atenazados con otras cosas. Y te sientes como si te preparases para ir a la guerra».
De regreso, a los asistentes al Orgullín del Norte les espera una espicha asturiana y una fiesta de prau multicolor que contará con la amenización de Chanel Anorex (Drag Race España), y los DJs Miss Campfire y Qué bien pincha mi marido.
El domingo está dedicado a las familias, «es una jornada bien guapa –explica Ana– porque participan padres, madres y otros familiares de las personas LGTBIAQ+ en las diferentes actividades. El día reúne elementos tan diferentes como un despertar charangueru con el icónico grupo Ventolín y un poco de diversión con Blinca, especialistas en proyectos socioeducativos, culturales y de ocio. También se disputará un torneo de futbolín y un concurso de escanciadores que pondrá a prueba a los sidreros habituales. La comida está asegurada con la tradicional macro paella popular y en horario de tarde comienza el concierto de la artista gaditana La Mare, cuya voz es un altavoz de la libertad y la buena música. Ella será el cierre de oro del festival, aunque los organizadores prometen folixa de clausura hasta que el cuerpo aguante.