12 de agosto: DÍA INTERNACIONAL DE LA JUVENTUD
A menudo se habla de la juventud cuando se abordan cuestiones como la educación, el empleo, la salud mental, la igualdad o el futuro de nuestras comunidades. Sin embargo, muchas veces se hace sin reconocer suficientemente todo lo que las personas jóvenes ya aportan en el presente.
Lejos de los estereotipos que asocian la juventud con la falta de implicación, miles de jóvenes participan cada día en acciones que mejoran su entorno, apoyan a otras personas y contribuyen a construir una sociedad más justa e inclusiva.
En Cruz Roja Juventud trabajamos desde una convicción clara: la juventud no solo debe ser escuchada, sino que debe contar con espacios reales para participar, proponer y liderar iniciativas que generen cambios positivos en su entorno. Porque las personas jóvenes no son únicamente destinatarias de actividades o proyectos; son protagonistas de su presente y agentes de transformación social.
Cruz Roja Juventud es la sección juvenil de Cruz Roja Española y está formada por niños, niñas y jóvenes de entre 6 y 30 años. En Asturias desarrollamos nuestra actividad en 21 puntos repartidos por todo el territorio, acercando oportunidades tanto a grandes núcleos urbanos como a municipios rurales.
Lejos de los estereotipos que asocian la juventud con la falta de implicación, miles de jóvenes participan cada día en acciones que mejoran su entorno, apoyan a otras personas y contribuyen a construir una sociedad más justa e inclusiva.
Nuestro objetivo es acompañar a la infancia, la adolescencia y la juventud en su desarrollo personal y social, promoviendo valores como la solidaridad, la participación, la igualdad, el respeto y la inclusión.
Nuestro trabajo se desarrolla a través de proyectos que responden a diferentes realidades y necesidades. En el ámbito educativo, impulsamos iniciativas como Promoción del Éxito Escolar, que busca favorecer la igualdad de oportunidades y acompañar a niños, niñas y adolescentes en sus procesos educativos. También desarrollamos el proyecto de Inclusión Social para Niños y Niñas en Riesgo de Exclusión, creando espacios socioeducativos donde se fomenta la convivencia, la participación y el desarrollo personal.
La infancia ocupa igualmente un lugar protagonista en proyectos como Animación Hospitalaria, que desarrolla actividades lúdico-educativas con niños y niñas ingresados en el Hospital Universitario Central de Asturias o El Juguete Educativo, una iniciativa que promueve el juego como herramienta de aprendizaje y sensibiliza sobre la importancia de juguetes inclusivos, no sexistas y no bélicos.
Acompañamos también a adolescentes y jóvenes a través de proyectos como Desarrollando Competencias para la Activación Juvenil, orientado al fortalecimiento de habilidades personales, educativas y laborales. Asimismo, llevamos a cabo actividades en el Centro Penitenciario de Asturias, fomentando la participación, la inclusión y el desarrollo personal de jóvenes internos.
La participación constituye una de nuestras principales señas de identidad. A través de PINEO, niños, niñas y adolescentes disfrutan de actividades de ocio educativo mientras desarrollan habilidades de participación, convivencia y compromiso con su comunidad. Porque participar va mucho más allá de opinar: significa implicarse, asumir responsabilidades y formar parte activa de la construcción de soluciones para mejorar nuestro entorno.
La promoción de la salud y el bienestar es otro de los ámbitos fundamentales de nuestro trabajo. Desde Educación para la Salud promovemos hábitos de vida saludables y acciones de sensibilización sobre alimentación, adicciones, educación afectivo-sexual y ocio alternativo. A través de Educación Emocional, fomentamos herramientas que ayudan a la infancia y la juventud a desarrollar habilidades sociales, gestionar emociones y fortalecer su bienestar.
La construcción de relaciones igualitarias y libres de violencia también forma parte de nuestro compromiso. Mediante proyectos como Prevención de Conductas Violentas y Espacio Propio, promovemos el respeto, el buen trato y la creación de espacios seguros donde todas las personas puedan disfrutar, relacionarse y participar en igualdad.
Durante 2025, Cruz Roja Juventud Asturias contó con 754 personas voluntarias, que dedicaron más de 30.600 horas de voluntariado y permitieron llegar a 17.918 personas participantes, además de desarrollar actividades que alcanzaron a más de 23.000 personas en todo el territorio asturiano.
La convivencia, la diversidad y el compromiso con el entorno tienen igualmente un papel destacado en nuestra actividad. A través de Diversidad Cultural, sensibilizamos sobre la realidad migratoria y fomentamos el respeto y el conocimiento mutuo entre diferentes culturas. Por su parte, el Proyecto de Medio Ambiente impulsa actividades que promueven la sostenibilidad, el cuidado de los recursos naturales y la implicación de la juventud en la protección del entorno. Además, los Equipos de Sensibilización e Información ante Emergencias (ESIE) desarrollan acciones de información y apoyo a la población en situaciones de emergencia.
Toda esta labor es posible gracias al compromiso de cientos de jóvenes voluntarios y voluntarias. Durante 2025, Cruz Roja Juventud Asturias contó con 754 personas voluntarias, que dedicaron más de 30.600 horas de voluntariado y permitieron llegar a 17.918 personas participantes, además de desarrollar actividades que alcanzaron a más de 23.000 personas en todo el territorio asturiano.
Estos datos reflejan una realidad que desde Cruz Roja Juventud conocemos bien: las personas jóvenes participan, se organizan, se implican y quieren contribuir activamente a mejorar la sociedad.
En un momento en el que la infancia, la adolescencia y la juventud afrontan desafíos relacionados con la salud mental, la igualdad, el acceso a oportunidades, la convivencia o la emergencia climática, resulta más necesario que nunca generar espacios donde puedan expresar sus inquietudes, desarrollar sus capacidades y formar parte de las soluciones.
Escuchar a la juventud significa contar con ella, reconocer sus propuestas y favorecer que participe activamente en la construcción de comunidades más inclusivas, solidarias y sostenibles.
En Cruz Roja Juventud vemos cada día cómo esa participación se convierte en acción: en una actividad de apoyo educativo, en una propuesta impulsada por jóvenes, en una intervención de educación emocional, en una acción de sensibilización ambiental, en una actividad de ocio educativo o en un acompañamiento a la infancia hospitalizada.
Son iniciativas diferentes, pero con un objetivo común: mejorar la vida de las personas y contribuir a transformar nuestro entorno. Porque cuando la juventud participa, no solo transforma su realidad; también transforma la de quienes la rodean. Y ese es, precisamente, el sentido de nuestro lema: si formas parte, toma parte.