Asturias en el plato, el segundo recetario de Susana García Soto que homenajea la cocina de siempre

A través de setenta y dos recetas, Susana García Soto invita a cocinar los platos más populares y reconocidos de la gastronomía asturiana. Con Asturias en el plato, la autora realiza un viaje por la esencia culinaria de la región.

En 2023, Susana publicó con Delallama su primer libro, Piruletas de jamón, y ahora repite la experiencia para realizar un homenaje a la cocina de madres y abuelas, maestras de la gastronomía por excelencia. Ella, que recibió este legado de sus antecesoras, invita ahora a preparar platos de la región a través de recetas sencillas y asequibles para todos, incluso para los más profanos.

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A Susana podemos verla en acción en el Canal Prestosu (YouTube) compartiendo algunas de las recetas que tanto gustan en su propia casa. Porque como explica Amada Álvarez del Club de Guisanderas de Asturias en el prólogo del nuevo libro «la cocina de Susana no es simplemente un espacio físico con fogones y encimeras; es un santuario donde la memoria, el arte y el cariño se cocinan a fuego lento». Desde luego que el mimo y cuidado también están presentes en esta nueva publicación, cuyas imágenes son también de la autora.

-Explicas muy bien las recetas, con todo lujo de detalles. Dado que el libro es un recetario de platos que ya son muy populares ¿crees que esta es la clave para que resulte atractivo?
-Creo que parte de la clave es esa porque las recetas, evidentemente, son las que son. Y, aunque hay muchas que no son tan tradicionales, sí que están preparadas con ingredientes muy de Asturias, que es lo que la gente conoce y come. A mí me gusta explicarlas muy detalladamente, de forma que cualquiera, incluso aunque no haya cocinado nunca, las pueda hacer. La mayoría son recetas fáciles de hacer y con ingredientes asequibles que encuentras en cualquier supermercado, en cualquier tienda del barrio.
Por otra parte, el recetario está actualizado en el sentido de que si María Luisa García, que es la mayor referencia en Asturias, utilizaba como medidas pocillos, cucharadas o puñados… yo lo que hice fue ponerlo todo en gramos porque hoy prácticamente todo el mundo tiene una pesa en casa. Creo que todos los que no cocinan de normal agradecen mucho estas cosas.
En muchas de las recetas también pongo los tiempos en olla rápida, porque hoy en día andamos siempre a las carreras y es algo que ayuda mucho. Siempre puede haber algún purista que diga que no se puede hacer una fabada en olla rápida, pero sale igualmente buena y yo no discuto nunca. Cada uno la hace como quiere y a su gusto, y no hay ningún problema.

-No sería fácil escoger las recetas… ¿Cómo hiciste la selección de los cuatro apartados: “Picoteo, Cuchara, Tenedor y Postre”?
-Había algunas que tenían que estar sí o sí, como la fabada, el pote, el arroz con leche y alguna cosina más. Incluí también recetas que yo conocía y que hacía mucho en casa y algunas menos conocidas que me pasaron de distintos sitios, como un postre que se llama Maravillas, que es de Grandas de Salime, o la colineta, un tipo de bizcocho de Navia. De entre las que más me fueron gustando, intenté también que hubiese variedad, un poco de legumbres, de pescado, de carne de ternera, de pollo… Y otras se quedaron en el tintero, porque el libro tiene un límite; ya veremos si quedan para una próxima publicación o las subo al blog.

-Este es tu segundo libro, ¿cómo lo vives ahora con respecto al anterior?
-Pues la verdad, estoy prácticamente igual. Aunque es verdad que ya publiqué uno y tuvo una acogida bastante buena, los nervios en las presentaciones son los mismos. En ambos disfruté del proceso de hacerlos, aunque he disfrutado más haciendo las fotos de este último, porque antes las hacía en la cocina y siempre había prisas porque había que comer o cenar y se necesitaba la mesa. Para el segundo monté un mini estudio en el salón y las hice más relajada, más a gusto.
También puedo decir que me siento orgullosa de haber llegado a un segundo libro, porque el primero te lo proponen y lo haces, pero si no gusta, no hay una segunda propuesta.

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-Tu cocina se dio a conocer porque empezaste haciendo un blog para ayudar a tus hijas, pero luego una vez que saltas al mundo exterior a través de las redes, todo va cogiendo velocidad.
-Sí, y me gustaría hacer más vídeos para las redes porque, al final, la cocina es algo muy visual y hay cosas que por escrito no se pueden explicar igual que si lo ves hacer. Pero cocinar y grabar a la vez me lleva mucho tiempo, y no estoy de ello. Yo voy poniendo las recetas cuando puedo y poco a poco van subiendo los seguidores, no me planteo llegar a un número determinado.
Todas las semanas subo a redes tres o cuatro recetas de las que ya tengo publicadas en el blog, porque la comida es la misma. Comemos siempre prácticamente sota, caballo y rey.

-Ahora que tienes publicados dos libros de gastronomía te llamarán de todos lados, pero ¿cómo fueron tus inicios en 2017, cuando empezaste a dar clases presenciales con Caja Rural?
-Al principio, cuando me llamaron, no sabía muy bien si decirles que sí o que no, porque una cosa era cocinar en casa y otra muy distinta dar cursos de cocina a gente que, a veces, sabía más que yo de todo esto. Muchas eran amas de casa que iban a los cursos y ¡mira tú si no sabrán cocinar! El primero que di fue tremendo por los nervios, pero a partir de ahí fui cogiendo práctica, y eso lo es todo.

-¿La tuya fue una formación autodidacta?
-Sí, prácticamente. Me casé con 20 años y casi no tenía ni idea de cocinar, porque en mi casa estaban mi madre y mi abuela, que eran las que lo hacían. Cuando me casé, empecé con los libros de María Luisa, y como entonces no había móviles y yo tampoco tenía teléfono en casa, de vez en cuando bajaba a la cafetería a llamar a mi madre para hacerle preguntas sobre las recetas. Poco a poco fui probando, y como nos gusta comer, tampoco quedaba otra que hacerlo.

-Además de las madres y las abuelas, ¿María Luisa ha sido la gran profesora de las mujeres asturianas?
-Sí, su figura está presente en todas las casas, porque pocas quedarán en Asturias que no tengan un libro de María Luisa García. Y, precisamente, la misma editorial con la que saqué el libro, Delallama, acaba de reeditar sus libros tal cual los hizo ella, sin ninguna actualización como pidieron sus herederos.
Ella sí que fue valiente, imprimía sus libros y ella misma los vendía. Luego llegó un momento en que se acababan y los reeditaban otra vez. Mi abuela que ya murió y que cocinaba fenomenal, mi madre que también cocina muy bien y María Luisa son las tres figuras que tengo de referencia en la cocina.

Cuando eras más cría, ¿cuáles eran tus platos favoritos?
-Hay algunos que no han cambiado, como la tortilla de patata y el arroz. Puedo desayunar, comer, merendar y cenar tortilla a todas horas, no tengo inconveniente. Pero de cría, por ejemplo, no comía nada de verduras y ahora prácticamente las como todas. Los fréjoles empecé a comerlos con 50 años. Un día llegué a casa con hambre y tenía en la nevera unos fréjoles que había cocinado para mi marido pero que no los había comido, y me los hice en ensalada y ahora me encantan y a veces me voy a la playa con un tupper con fréjoles.

-Susana, llega tu cumpleaños y ¿qué pedirías que te cocinasen?
-Normalmente en mi cumpleaños también cocino yo, y digamos que ese día habría tarta. Me gusta mucho hacer repostería, pero procuro no hacerla habitualmente porque me encanta comerla.
Alguna vez mis hijas me han cocinado algo, y ellas son un poco más modernas, pueden sorprenderme con algo tipo mexicano o tipo sushi… Y yo no tengo problema en probar cosas nuevas, soy de mente bastante abierta.

-A veces vemos en las cartas de los restaurantes platos con sorprendentes mezclas de sabores o productos. ¿En la cocina es todo mezclable o hay ciertas cosas que hay que tener en cuenta?
-Puede ser todo mezclable porque nadie te quita de hacerlo, pero otra cosa es que luego los sabores te gusten o no. Un día, no me acuerdo dónde, probé un bombón de queso cabrales y estaba rico. No sería algo para comer todos los días, pero estaba bueno.
En cocina yo diría que está todo inventado, porque los ingredientes son los que son. Otra cosa es que la mezcla que consigas hacer resulte agradable, atractiva. A mí me gusta probar, pero no soy de hacer unas mezclas muy raras, y de algunas pienso que no hay necesidad de hacerlas.
Con lo que me gusta experimentar es con las especias, y como estamos en un mundo global las hay muy variadas y las tenemos a mano, eso si Trump no nos lo impide.

-Con eso que dices ¿cuáles son las especias que usas en platos determinados?
-No uso muchas porque, aunque a mis hijas sí le gustan, a mi marido no le dan mucho más, pero, por ejemplo, al salmón el eneldo le va fenomenal. Y yo suelo echar pimentón a casi todo. Si me preparo para cenar un poco de brócoli con boniato y un par de huevos, lo lleno por encima de pimentón picante, me encanta.
El curry también me gusta en determinadas cosas y cuando hago humus siempre le echo un poco de comino. Estas son las que más uso.
Tengo también una mezcla de especies que me traje de Granada y cuando preparo el pollo en taquitos para meterlo en la freidora de aire, lo adobo con un poco de aceite, un poco de sal y una cucharadita de esas especias. Y está muy rico, le da un sabor distinto al pollo.

-Te conocimos con el blog Piruletas de jamón, ¿sigues igual de activa con él?
-Sí, ahí seguimos. Este pasado año publiqué algo menos porque estaba liada con mi libro, pero ahora lo retomaré otra vez. Mi idea es subir una receta a la semana o por lo menos una cada quince días. Para mí tiene el incentivo de probar cosas nuevas, como las lentejas con salmón que publiqué en el otro libro o las lentejas con langostinos que hice el otro día y me encantaron. Las lentejas son más versátiles de lo que parece, mira el pate de lentejas tipo humus, está buenísimo.

-Cuando pensamos en la cocina asturiana se nos va la mente hacia una gastronomía contundente, y a lo mejor un poco fuerte o calórica. ¿Es lo que refleja Asturias en el plato?
-Bueno, hay de todo. Efectivamente, la receta del pote asturiano lleva su chorizo, su morcilla, su tocino, su lacón, etc., pero yo en casa lo hago muchas veces con un chorizo, un hueso de jamón, mucha berza y algo de patata. No es tan grasiento como el pote tradicional, pero también está rico.
Y luego, hay recetas de pescado que vienen en el libro que tampoco son tan contundentes, se pueden comer perfectamente un día cualquiera, los chipirones, las cebollas rellenas…
El potaje del desarme, al final son garbanzos y bacalao, tampoco es muy calórica. Y hay opciones más light, como el repollo con gambas.

Repollo con gambas. Receta de Susana García Soto
Repollo con gambas.

Últimamente, viene mucha gente a Asturias a probar el cachopo, rivalizando con la fabada como comida típica.
-Realmente la receta del cachopo ya viene en uno de los libros de María Luisa, tiene muchísimos años, lo que pasa es que se ha puesto de moda. Era una manera de darle un sabor diferente a la carne empanada y la verdad que está muy rico.
Ahora, en los restaurantes y bares compiten por ver quién lo hace más grande y además permite innovaciones porque se puede preparar con muchas cosas, aunque el más tradicional es el de jamón y queso.

-El hecho de que Asturias tenga tan buena materia prima facilitará un buen resultado en la mesa.
-Pues sí, porque si compras un buen pescado fresco, puedes hacer maravillas con él. Y la carne, nuestra ternera asturiana, nos da mucho juego porque con las distintas piezas de una ternera puedes hacer infinidad de platos. Y nuestra huerta, aunque no es la de Murcia, es una buena huerta, con mucho vegetal.
Y qué vamos a decir de la repostería, creo que pocas provincias nos van a ganar. Es increíble que con huevos, harina y azúcar se puedan hacer tantas cosas distintas. Yo, que soy gallega y llevo un montón de años en Asturias, siempre he oído decir que en Asturias somos muy fartones, pero de dulce, muy llambiones, y es verdad. Aquí hay mucha confitería y todas salen adelante. Y ciertamente, una comida un poco especial parece que está incompleta si no hay postre.

Pastas de almendra y chocolate. Receta de Susana García Soto.
Pastas de almendra y chocolate.

-Incluso para los que no quieran abusar de calorías, ahora hay opciones para sustituir el azúcar por otros productos como la estevia o el eritritol.
-Sí, aunque yo, que procuro no comer dulce habitualmente, el día que lo tomo lo hago con todas sus consecuencias y sin ningún tipo de remordimientos. Si un día voy comer tarta, pues me como la tarta con su almendra, con su azúcar, con sus huevos, con todo, porque no pasa nada porque un día de cumpleaños u otra fecha especial puedas añadir 200 calorías más por tomar postre, la cuestión es ser ordenados en el día a día, tener un control diario.
Como siempre se dice, lo que importa no es lo que te comas desde Nochebuena hasta el Día de Reyes, sino lo que consumas desde el Día de Reyes hasta Nochebuena. Es importante no demonizar ciertas cosas, ciertas recetas; con moderación se puede comer de todo.

-Tu agenda ha estado muy activa con las presentaciones del libro. ¿Tienes todavía citas pendientes?
-Sí, el día 22 de marzo estaré en la FEA (La Feria de Editores Asturianos) en el Museo del Ferrocarril en Gijón, el 23 en Avilés, el 27 en la FNAC y el 28 en el Centro Asturiano de Madrid. De momento es lo que tengo previsto.

-¿Qué te llega de la gente cuando muestras tu trabajo?
-En general me transmiten muy buena vibración. Algunas personas adquieren el libro en la presentación, pero otras ya lo han comprado antes y es una alegría enorme cuando algunos me explican que ya han preparado varios platos. Y sobre todo cuando me dicen: “las recetas salen perfectas, quedan tal cual las tienes”. Eso me da mucho orgullo y mucha satisfacción, como diría el emérito. Es muy importante saber que das una confianza y que lo que pones en el libro está comprobado.

-Si algún día te cansas de la cocina, siempre te puedes dedicar a la fotografía, vistas tus imágenes.
-La verdad es que siempre me gustó; yo ya había hecho varios cursos de fotografía de paisaje y cuando empecé con lo del blog me metí más en la línea gastronómica, fui incluso a hacer un par de cursos de fotografía específica. De hecho, si miro las primeras fotos que tengo del blog y comparo con las de ahora, veo la evolución. Es importante porque en estos tiempos en que vivimos la imagen es la puerta de presentación a todo, luego tiene que estar buena, porque si está muy guapa y no está rica, tampoco hacemos nada.

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Isabel G. Muñiz
Isabel G. Muñiz
Periodista y reportera de Fusión Asturias desde 1994, especializada en turismo, patrimonio natural y experiencias locales en los concejos del Principado. Gallega de origen y asturiana de adopción desde hace más de 35 años. También realizo entrevistas divulgativas sobre talento cultural, científico, deportivo y social.

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Isabel G. Muñiz
Periodista y reportera de Fusión Asturias desde 1994, especializada en turismo, patrimonio natural y experiencias locales en los concejos del Principado. Gallega de origen y asturiana de adopción desde hace más de 35 años. También realizo entrevistas divulgativas sobre talento cultural, científico, deportivo y social.

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