Muchos habrán oído hablar de las gafas blueblockers o “gafas amarillas” por toda la controversia de las redes sociales o la televisión. Estas gafas se llevan en interiores, siendo totalmente contrarias a lo que estamos acostumbrados, ya que es normalmente en el exterior donde vemos a las personas con gafas de sol.
Para entender un poco más las lentes y la luz, partamos de lo más básico que es el espectro solar. En la siguiente imagen se puede ver la luz ultravioleta, el espectro visible y el infrarrojo (todo el espectro solar completo).
La proporción de luz va cambiando según la hora del día, siendo al amanecer y al anochecer donde mayor proporción de luz roja e infrarroja hay, y al medio día mayor luz azul (de ahí que veamos amaneceres y atardeceres naranjas/rojos).
Como seres humanos, la luz del sol sincroniza nuestro reloj interno, entendiendo los ciclos de luz y oscuridad para descansar o tener energía (dicho de manera muy simplificada). Además, la luz del sol hace que sinteticemos vitamina D, básica para nuestra salud, entre otros múltiples beneficios. No obstante, quedémonos con la clave de que es nuestro cuerpo el que sabe qué hora es por la luz que recibe (sobre todo a través de los ojos).
Por ello, si estamos continuamente en interiores con una luz azul intensa, estamos diciéndole de manera constante a nuestro cuerpo que son las 12:00 am, y que tiene que estar lo más activo posible. Esto hace que poco a poco nos vayamos desregulando, y además esta luz intensa constante solo daña nuestro cuerpo (recordemos que el sol nos da todo el espectro en todo momento y va cambiando en función de la hora del día). Por tanto, para disminuir este efecto de estar continuamente en interiores se idearon a modo de “parche saludable” estas gafas que filtran la luz azul artificial. Las gafas amarillas, cuando no tienes luz natural o estás constantemente con pantallas, pueden ser un buen recurso para mitigar la luz azul artificial.
Para disminuir este efecto de estar continuamente en interiores se idearon a modo de “parche saludable” estas gafas que filtran la luz azul artificial. Las gafas amarillas, cuando no tienes luz natural o estás constantemente con pantallas, pueden ser un buen recurso para mitigar la luz azul artificial.
¿Y por qué están de moda?, ¿son realmente buenas? La primera pregunta es sencilla de responder, y es que en estos tiempos la moda de los “inventos” para cuidarse está a la orden del día, y más si generan polémica entre médicos, deportistas, influencers… Por otro lado, si son o no realmente buenas, le invito a que lo discierna querido lector, en función de la información obtenida y que pueda contrastar con otras fuentes de información externas.
Si bien no soy oftalmóloga ni médico especialista, soy fiel defensora del pensamiento crítico y de cuestionar la información que nos llega. Además, considero que en la naturaleza están muchas de las bases de la salud y no me refiero a que la medicina no sea necesaria porque lo es.
En mi honesta opinión, su uso es coherente con todo lo que se sabe sobre la luz azul y la solar (basándose en estudios científicos rigurosos y correctos).
Tanto si es una “moda saludable” como una “salud moderna” o si sencillamente no sirven para nada, las gafas blueblockers últimamente están a la orden del día.