- Publirreportaje -
La Vuelta Femenina ha vivido estos días una edición que ya es histórica antes incluso de cruzar las líneas de meta. Por primera vez, el pelotón femenino se ha enfrentado a L’Angliru (Riosa). El gigante asturiano, que durante décadas fue juez implacable de la ronda masculina, ha sido coronado por primera vez por las “reinas del pedal”, como ya las llaman, ofreciendo un espectáculo al más alto nivel.
Lo que hace apenas unos años parecía un sueño -o una locura-, hoy es una realidad. La Vuelta Ciclista a España en categoría femenina ha tenido este 2026 su final en L’Angliru, un hito que confirma el salto de nivel de las ciclistas profesionales y su capacidad para asumir retos que antes parecían reservados sólo a los hombres.
El mensaje es claro: el ciclismo femenino no sólo está creciendo, está explorando nuevos retos para superarlos y demostrar que no hay cimas imposibles ni barreras de género que se resistan al empuje de un pelotón; juntas son más y lo están experimentando. Porque si una cosa destaca en esta Vuelta son las demostraciones notables de compañerismo, táctica de equipo y solidaridad.
Además, este 2026 están consiguiendo una visibilidad sin precedentes. Los datos lo confirman. Antes, el pelotón delantero lo formaban 10 o 12 corredoras, ahora ya son 20 o 25 según la organización. «Los pelotones son compactos y las velocidades han aumentado notablemente», reconocía con orgullo hace unos días el director de La Vuelta Femenina, Fernando Escartín.
La carrera, que arrancó el 3 de mayo en Galicia, ha ido escalando en dureza hasta llegar a su doble examen final en el Principado. Primero, Les Praeres (Nava), ese muro de hormigón que alcanza rampas del 27% y que ya ha puesto patas arriba más de una Vuelta. Y después, L’Angliru, el juez supremo, el escenario donde se escriben las páginas que no se olvidan.
Asturias ha vuelto a ser la protagonista absoluta. No es casualidad: en los últimos años, la ronda femenina ha encontrado en estas montañas un terreno perfecto para decidir campeonas. Cotobello (Aller), Lagos de Covadonga (Cangas de Onís) y, ahora, por fin, el Angliru, el Olimpo del Ciclismo en Riosa.
La Vuelta Ciclista a España en categoría femenina ha tenido este 2026 su final en L’Angliru, un hito que confirma el salto de nivel del ciclismo femenino y su capacidad para asumir retos que antes parecían reservados sólo a los hombres.
Conquistar el Olimpo sin pedir permiso
Hablar de L’Angliru es hablar de ciclismo en estado puro. De épica, de sufrimiento, de niebla, de rampas imposibles. De ese kilómetro eterno de La Cueña Les Cabres, donde la carretera se empina hasta un 23,5% y las bicicletas parecen quedarse clavadas en el asfalto.
Aún continúa grabado en la memoria colectiva del ciclismo español aquel 12 de septiembre de 1999 en el que El “Chava” Jiménez, en medio de una intensa niebla, lluvia y frío, y tras un esfuerzo casi inhumano, consiguió coronar el Olimpo de los Dioses. Esta vez, por suerte, la climatología respetó la subida de las corredoras y, solo tras finalizar la entrega de premios, surgió la niebla de la nada y la lluvia anunciada para ese día, que era mucha, hizo su aparición.
¿Sufres el “Infierno” o conquistas el “Olimpo”? Según manifestaron algunas de las corredoras: «Se sube con sufrimiento, dolor, pero sientes que después de las últimas curvas llegas al cielo», «Es como hacer realidad un sueño y sentirte en un lugar especial».
«Creo que no he sufrido tanto en mi vida. Cuando quedaban solo cuatro kilómetros dije, “parece que no es tan duro”, y luego pude comprobar que aún me quedaba lo peor»
(Paula Blasi, ganadora de La Vuelta Ciclista Femenina)
La catalana Paula Blasi (UAE Team ADQ), la joven promesa del ciclismo español de sólo 23 años, escaladora valiente, con ese punto de ambición que hace falta para destacar en las etapas largas y duras, se enfrentó al coloso con decisión y estrategia, y eso le ayudó a proclamarse campeona de La Vuelta Ciclista a España 2026 a pesar de su segunda posición en dicha etapa. Supo aguantar en el pelotón con paciencia y a los cuatro kilómetros de la meta inició un ataque estoico hasta La Cueña Les Cabres, donde fue adelantada por la suiza Petra Stiasny (Human Powered Health Cycling), ganadora de esta etapa.
Para Blasi era su primera gran Vuelta: «He tenido la suerte de tener la compañía de todo mi equipo y en especial de Mavi García (UAE), que es como tener a una hermana mayor que te ayuda. Ella me decía el otro día que cuando estás ahí arriba y te sale todo bien, parece todo fácil, pero van a venir momentos difíciles, seguro, porque la vida no va solo en línea recta y ahí es donde tengo que valorar estos momentos, por eso quiero disfrutarlo». ¿Cuánto se sufre en L’Angliru? «Creo que no he sufrido tanto en mi vida. Cuando quedaban solo cuatro kilómetros dije, “parece que no es tan duro”, y luego pude comprobar que aún me quedaba lo peor… Hubo momentos que estuve a punto de apoyar el pie en el suelo porque no podía más, pero recibí la noticia por el pinganillo de que la líder se estaba quedando y esa era mi oportunidad, ahora o nunca… y eso me dio fuerzas para seguir. Aun así, el último kilómetro se me hizo eterno».
Ciclistas que han coronado este coloso han comentado que en esos últimos kilómetros ya no tiras de piernas, si no de alma. ¿De qué ha tirado Laura Blasi? «De cabeza. Al final creo que soy un poco distinta a la gente a la hora de afrontar los entrenos y mi día a día, y por ello he sido muy cuestionada. Hoy pensaba que a veces no hace falta ser como todo el mundo, a cada uno le funciona una cosa y a mí esta forma de afrontar la vida me está dando sus frutos».
Mavi García (UAE) fue clave apoyando desde atrás a Blasi y realizando una gran labor pendiente de las referencias por radio que le daban en el equipo. En la etapa anterior sufrió una caída que le obligó a pedalear ese día herida y con la cadera dolorida, pero eso no impidió acompañar a su compañera, asesorarla en lo que pudo y pedalear hasta la cumbre para no perderse la imagen en directo de su amiga catalana en lo más alto del pódium. Mavi, una de las favoritas, terminó la número 22 en la general.
La suiza Petra Stiasny (Human Powered Health Cycling) que no se jugaba nada en la general, fue la flamante ganadora de esta etapa. Nos comentaba a su llegada casi sin bajarse de la bicicleta: «Coronar L’Angliru es un sueño para mí. Apenas anunciada esta etapa en el recorrido definitivo de La Vuelta me he visto siempre aquí arriba como vencedora y no dejé de pensarlo en toda la subida. Aquí ganó gente que yo admiro mucho, como Contador (único ciclista que ha conquistado dos veces L’Angliru). ¡No me lo creo, no me lo creo!», repetía emocionada con lágrimas en los ojos y sonrisa abierta esta joven de 23 años. Su nombre quedará inscrito en el monolito que corona la cumbre y en la historia del ciclismo como la primera vencedora, la primera de las muchas que vendrán después.
«Apenas anunciada esta etapa en el recorrido definitivo de La Vuelta me he visto siempre aquí arriba como vencedora y no dejé de pensarlo en toda la subida»(Petra Stiasny, ganadora de la etapa de L’Angliru)
En Riosa late el ciclismo
La presencia de La Vuelta desde siempre ha supuesto un escaparate internacional para un concejo que ha sabido convertir su geografía en identidad. Ahora, además, será un espacio donde las mujeres ciclistas puedan experimentar el hecho de que no hay cima que se les resista. Han abierto una puerta que invita a otras mujeres a traspasarla.
Para el concejo de Riosa, la llegada de La Vuelta Femenina es mucho más que un evento deportivo. Es una oportunidad de mostrar al mundo un territorio que respira montaña, naturaleza y tradición ciclista. L’Angliru no es solo un puerto, es un símbolo, un reclamo turístico y un orgullo local.
Hablamos con el alcalde de Riosa, Roberto Álvarez, para conocer más de cerca cómo se ha vivido este evento en el concejo.
-Alcalde, ¿qué significa para Riosa haber acogido por primera vez la llegada de La Vuelta Femenina a L’Angliru?
-Es algo importante no solo para Riosa sino para toda Asturias. Creo que una vez más las mujeres han roto ese techo de cristal y han reivindicado la igualdad en este deporte. Me quedé enamorado de cómo suben las chicas, han quedado a solo 11 minutos del récord masculino. Fue algo extraordinario y épico que disfrutamos todos.
Para mí supone una satisfacción tremenda. Yo era concejal de Deportes cuando subió por primera vez La Vuelta a L’Angliru en el 99, y ahora como alcalde tengo la suerte de ver la primera Vuelta Femenina. Me produce mucha emoción, la verdad. Estoy recopilando datos, informaciones, anécdotas, accidentes, hechos inéditos ocurridos en estos 27 años de Vuelta Ciclista a L’Angliru. Unas las he vivido como político, otras como aficionado, pero siempre muy cerca.
-¿Hubo algún momento que le emocionó especialmente en el desarrollo de la etapa?
-Estaba en la línea de meta siguiendo por televisión toda la subida, reconociendo cada una de las zonas por las que pasaban. Cuando llegaron a meta fui a saludar a una chica extranjera muy menudina, para decirle que eran unas valientes y cuando me doy cuenta y la veo subir al pódium resulta que era la ganadora de la etapa (Petra Stiasny). Me emocioné porque veías tanto esfuerzo, las ves llorar después de ese ejercicio inmenso, como se abrazaban unas a otras… Yo represento el sentir del pueblo y esa es una situación que emociona a todo el mundo, somos humanos y después de una lucha tan brutal viene la recompensa que es tocar el cielo de L’Angliru. Todo eso me emociona mucho.
«Me quedé enamorado de cómo suben las chicas, han quedado a solo 11 minutos del récord masculino. Fue algo extraordinario y épico que disfrutamos todos»
-¿Qué mensaje cree que envía esta Vuelta a las niñas y jóvenes que sueñan con dedicarse al ciclismo?
-Yo creo que envía un mensaje de esfuerzo, de que para llegar a la cima hay que luchar mucho, hay que formarse, aprender, entrenar y con mucha precaución porque entrenar en carretera es peligroso, hay mucho tráfico y los ciclistas son vulnerables. Cada vez vemos a más mujeres subir a L’Angliru. Creo que el ejemplo de Paula Blasi, la española que ganó La Vuelta, va a servir de inspiración a muchas mujeres. Las niñas se fijarán en ella y querrán ser una Paula Blasi, como también pasó con “El guaje” Villa en el fútbol y con tantos otros deportes. Todo el mundo necesita tener un referente, espero que para posteriores ediciones vengan más chicas pegando fuerte.
-¿Considera que la llegada a L’Angliru puede suponer un paso más hacia la igualdad real en el deporte?
-Creo que es un paso más en esta reivindicación de derechos. Ahí tenemos el fútbol femenino: desde que se empieza a retransmitir por televisión y se empieza a publicitar, todos tenemos en mente a alguna futbolista extraordinaria. Con el ciclismo pasará lo mismo.
-A pesar de llevar varias ediciones, es la primera vez que la Vuelta Femenina salta a la televisión…
-Lamento que no tenga la misma cobertura que la prueba masculina porque a los medios todavía les falta un poco de contundencia, por decirlo de alguna manera, para que esa igualdad sea real. Es importante que los medios de comunicación atiendan al deporte femenino como al masculino independientemente de que después haya diferencias económicas porque, al final, todos sabemos que esto es un mundo económico y que el que más genera se lleva más parte de publicidad y de comunicación.
«Cada vez vemos a más mujeres subir a L’Angliru. Creo que el ejemplo de Paula Blasi va a servir de inspiración a muchas mujeres. Las niñas se fijarán en ella y querrán ser una Paula Blasi»
-¿Cómo ha vivido el concejo este día histórico? ¿Cómo ha sido el nivel de participación?
-La Vuelta genera mucha ilusión y ganas de trabajar, a pesar de que a nivel de infraestructuras nos da mucho trabajo. La gente del pueblo estuvo ahí animando, pero en general había pocos espectadores. A momento de ahora La Vuelta Femenina no tiene el mismo poder de convocatoria que la masculina, pero confiemos en que eso vaya cambiando porque aquí hay espectáculo.
Nosotros agradecemos que vengan a L’Angliru, uno de los mejores escenarios ciclistas no solo de Asturias sino de Europa. Es cierto que gracias a la llegada de La Vuelta Ciclista Femenina nosotros tenemos una publicidad impagable. Al final se retransmitió por televisión y eso hace que lo vea muchísima gente.
-¿Cómo fue el trabajo previo? ¿Qué supuso para Ayuntamiento?
-Es un trabajo que no se ve pero que nos implica a todos. Concejales y equipo de Gobierno estamos pendientes de todos los detalles. Hay que buscar aparcamiento para todas las caravanas, furgones, coches… Por lo general teníamos reservadas zonas de campo, pero como ha llovido tanto estaban impracticables y hubo que buscar sitios alternativos. Estuvimos colocando coches todo el viernes.
Por otro lado, hay que preparar también una oficina permanente para los periodistas para que, una vez que bajen, puedan enviar sus crónicas a los diferentes medios. También les preparamos un cáterin en el que colaboraron los bares del pueblo. Nos dicen siempre que viajan por toda España y no se han encontrado con nada parecido.
-Después de este éxito, ¿le gustaría que La Vuelta Femenina volviera a Riosa en otras ediciones?
-Por supuesto que habrá más ediciones y esperemos que sea con más gente y más afición. Creo que esta etapa va a sentar un precedente; se retransmitió a infinidad de países y hay muchas chicas que quieren probar esta aventura.