Obnubilados

Me tocó en Gijón, por razones familiares. Ni siquiera poniéndonos a Poniente pudimos ver el Eclipse prometido. Además, es Semana Grande, cuando la ciudad se vuelve menos amable. Por lo menos seguiremos teniendo tema de conversación, hasta el fin de semana que empieza la Liga.

Me dice uno del Barrio que a él no le importa mucho este asunto de astros que ensombrecen a otros, nada de los cielos merece su atención. Como es mayor recuerda la parafernalia alrededor de tales expectativas. Le tocó el primero en 1958, los comentarios eran más bien lúgubres, prediciendo grandes catástrofes y casi el fin del mundo, “muy apropiado para la clientela de los confesionarios de los curas del franquismo”, me subraya.  “Y luego no hubo nada, en España sólo se vio en Canarias”.

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El segundo fue en 2005, a media mañana; tampoco se dieron novedades estratosféricas, como mucho un poco de desasosiego personal entre quienes no conocían el fenómeno.

Para el de hoy hubo un gran despliegue mediático, que agradecerán mucho las patronales hosteleras, multiplicaron los precios por tres. Los salarios no, porque ya sabes, “el margen comercial está muy ajustado”.

Precios de hoteles y alojamientos asturianos en los días en torno al eclipse solar.

También desfilaron por los aires cibernéticos leyendas y supercherías. Una bruja de Salta (Argentina) recomienda: Realizar un baño energético de descarga, evitar decisiones impulsivas cuando las emociones se encuentren especialmente intensas. Una de las propuestas para acompañar este momento es repetir o escribir una intención personal: “Libero con amor todo aquello que ya cumplió su ciclo en mi vida. Suelto bloqueos, miedos y viejos patrones. Me abro con confianza y protección a los nuevos caminos que están preparados para mí.”

El eclipse no se vería en el hemisferio sur, afortunadamente para ellos, porque hay una ola de frío sobre Salta con temperaturas bajo cero. Pero siempre hay gente crédula, hoy mismo publican en el diario la denuncia de un ciudadano de Canarias contra una vidente de La Fresneda por estafa; le pagó 11.000 € para que regresara su novia. Sin éxito. Me imagino que la chica se enteraría de la categoría intelectual del novio y huiría.

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En Gijón las nubes impidieron el espectáculo; un muchacho lo transmitía a sus amistades: “Nada. Lo único que se hizo de noche, hice una foto, pero no salió nada”. Cosa que suele suceder cuando falta la luz, por cierto. Decepción entre los miles de personas que horas antes ya buscaban asientos de primera línea de costa, alegría para el Alimerka que suministraba material de botellones juveniles, para los heladeros, con colas, y para las terrazas, repletas.

Todo el mundo bien equipado, por la mañana todavía había colas en demanda de gafas adecuadas, que no hicieron falta. Un motivo de guasa, “voy a reclamar, me dieron gafas para ver el eclipse y no se ve”, “no te preocupes, después de la oscuridad ponen el arco iris”.

Algunos buscaron al sur del Payares una mayor garantía de cielo sin nubes. Por ejemplo, un tal Elon Musk demostraba su poderío alquilando hace ya año y medio todo el parador nacional de Lerma para su empresa, Space X. A ochenta kilómetros, en Villalibado, la NASA ha establecido su centro de transmisión del evento, informa Marta Morales en OK Diario. Otra Marta Morales, -con F. en medio-, se arregló divinamente en los alrededores de Madrigalejo del Monte.

Los humildes también sabemos estudiar. Por ejemplo, mi amigo Juanín, desde su pueblo de León siguió todo el proceso sin perder detalle. Trabajó en los astilleros de la bahía de Gijón, así que sabe cuidar bien los detalles de la prevención de riesgos laborales; nada de gafas de cartón de dudosa procedencia, que Sanidad ha tenido que incautar algunas partidas. Su casco de soldador es infalible.

Hombre mira el eclipse solar con su casco de soldador.

Sigue el tiempo veraniego y habrá otros entretenimientos, siempre que las temperaturas no nos agobien, que en el reloj del aparcamiento del Fomentín a las 19’30 horas del Día del Eclipse se marcaban ¡55ºC!

Termómetro en un aparcamiento de Asturias que marca 55ºC

Recordaré esta jornada, porque coincide que estrené sandalias.

Y porque el día anterior tuve que ayudar a un matrimonio que ayudaba a un ciudadano. Cerraba la tarde cuando vimos a una pareja intentado evitar que se desplomara un señor mayor con una cierta falla neurológica; el hombre no se tenía de pie y manoteaba de manera descoordinada con grave riesgo de abrir la cabeza a alguien con el bastón. Entre dos lo sujetamos bien y colaboramos a que llegara al banco en el que pretendía descansar…

El matrimonio nos dio las gracias. No hay por qué, hay que ser humanos. “Ya, pero lo hemos encontrado tirado en la parada del autobús; la gente pasaba y nadie miraba para él”. Obnubilados andarían con tanta fiesta y tanto fenómeno astronómico.

Moraleja: Está bien mirar el espacio exterior y estudiarlo científicamente, pero ¿qué tal si nos fijáramos en lo que tenemos a nuestra altura?

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Teobaldo Antuña
Teobaldo Antuña
Lector impenitente, escribidor ocasional, Teobaldo Antuña mira con lupa la sociedad para ponerse del lado de quienes la construyen, ni obispos ni banqueros ni generales, sino las personas que viven de su trabajo.

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