Las cuatro estaciones del Angliru

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Puerto de L'Angliru tras una nevada.
Puerto de L'Angliru tras una nevada.
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El puerto del Angliru, una cima mítica que han hecho sufrir a ciclistas de todo el mundo, por sus fuertes pendientes, presenta diferentes caras a lo largo del año.

Invierno blanco

Antes de que caigan los primeros copos, el ganado ya se ha retirado al valle. Pronto sólo se verá por las laderas de la sierra a excursionistas que llegan en coche hasta donde la nieve o el hielo permiten, lo que normalmente no es más allá de la mitad de la subida. Es habitual que la carretera quede impracticable desde al menos la curva de Cobayos, de manera que quien quiera acometer la empinada Cueña les Cabres tendrá que hacerlo a pie. El paisaje es espectacular. Contrasta el blanco invernal con el intenso verde de la vegetación de hoja perenne. Especialmente llamativa también es la abundancia de frutos rojos, sobre todo los brillantes acebos, imagen del invierno por excelencia y muy abundantes en la zona.
Si el invierno viene blanco y las nevadas son intensas, la vía rodada se cierra aún desde más abajo: Los Picones, Llagos o incluso desde Les Cabanes. Son muchos los que aprovechan las grandes cuestas para pasar una jornada en familia, disfrutando de una buena “batalla” en la nieve o deslizándose en trineo. Cuanto más se asciende, menos visitantes se encuentran por el camino. Eso es porque a partir de unas fechas a la explanada del Angliru sólo llegan los que se atreven con el esfuerzo que supone subir sobre la nieve, ayudados con bastones de montaña o incluso crampones si las condiciones del terreno lo hicieran necesario. Al llegar arriba espera el premio: la soledad, el silencio y el privilegio de disfrutar de un paisaje natural único en la zona central de Asturias.

II Arrancada de Motos Clásicas Ciudad de Oviedo.
II Arrancada de Motos Clásicas Ciudad de Oviedo.

Primavera, motores a punto

El día de San Antonio, 13 de junio, fiesta local en Riosa, es el momento elegido para celebrar la Marcha Clásica Internacional de Cicloturismo Angliru 2009. La pasada edición la marcha se celebró en homenaje a la ciclista vasca Joane Somarriba, por lo que la presentación del evento tuvo lugar en Oviedo, Madrid y Bilbao. La organización, a cargo de Cycle Club, ha querido dar carácter internacional a esta cita para convertirla en un espectáculo que atraiga año tras año más participantes. En realidad, se trataba de rescatar y volver a poner en el calendario una marcha cicloturista que se estuvo celebrando hasta 2004 y que llegó a contar con ochocientos participantes de toda España en sus cien kilómetros de recorrido por varios concejos asturianos. Arturo Santiago Redondo, ex ciclista y fundador también de las Clásicas Lagos de Covadonga y Los Puertos Esmeralda, y ahora presidente de Cycle Club, espera que esta Clásica sea un proyecto que haga historia. Para el alcalde de Riosa, José Antonio Muñiz, es una apuesta que, junto con otras, servirá para aprovechar el impulso promocional que ha dado al Angliru la Vuelta Ciclista a España.
Cuando el sol empieza a templar las laderas del Aramo, la montaña despierta poco a poco del letargo invernal. El 31 de marzo es la fecha oficial, comienzo de la temporada de pastos en el Aramo para los concejos de Riosa, Quirós, Morcín y Lena. Cientos de ganaderos madrugan ese día para subir sus reses a puerto. Las carreteras y las pistas son progresivamente ocupadas por una marea de animales que saben hacia dónde caminar: arriba, donde están los pastos y el lugar en el que se quedarán durante todo el verano.
Pero no sólo los cencerros del ganado se escuchan en el valle. Hay más actividad, puesto que la retirada de las nieves vuelve a colocar el Angliru en el calendario de eventos.
El pasado mes de abril tuvo lugar una estampa poco habitual en las laderas de la montaña: una hilera de motos clásicas, perfectamente conservadas, dispuestas a medir sus posibilidades en las pendientes más pronunciadas. Se trataba de la II Arrancada de motos clásicas Ciudad de Oviedo, que en su segunda edición, y para subrayar el éxito de la primera, quiso ampliar el evento a dos días e incluir un capítulo para recordar, la subida al mítico Angliru. Y se logró el reto. La climatología acompañó, y de los cuarenta participantes fueron catorce los que se animaron a emprender el ascenso. En la comitiva se pudieron ver Vespas, alguna con sidecar, Norton, Impala, BMW, Enduro, Guzzi, Ducati… Muchas de ellas alcanzaron el puerto, y coincidieron en señalar que aunque la subida se lleva la fama, la bajada tiene también mucha dificultad. Tal fue el éxito de la prueba que todos esperan que la organización la vuelva a incluir en la próxima edición, la III Arrancada, y podamos disfrutar de estas estupendas máquinas clásicas rodando en el entorno de la montaña.

Junio también es el mes de los coches clásicos en el concejo de Riosa. Hablamos del Rally Turístico en el Angliru, un evento que, dado el éxito, se espera tenga asegurada su continuación. Y es que resulta curioso ver circular coches del siglo pasado, algunos de ellos descapotables, en dirección a las grandes cuestas. Ahí midieron sus motores y lo cierto es que, contra lo que algunos podrían suponer, salieron victoriosos. Alfa Romeo, Austin Healey, Ferrari, Jaguar, Fiat, Aston Martin, Sumbean, Triumph, Lotus… vehículos todos fechados en la década de los cincuenta y de los sesenta. La organización, que corrió a cargo de la Peña Motorista de Asturias y la Escudería Ges de Gijón, programó una ruta de largo recorrido que visitó los concejos limítrofes.

Area recreativa de Viapará
Area recreativa de Viapará

Verano: Aramo para todos

Con el buen tiempo se abren las puertas de par en par. La sierra se alza imponente contra el cielo azul e invita a todos a descubrir su mejor cara. En el Area Recreativa de Viapará, de fácil acceso, las familias pueden disfrutar de una jornada tranquila haciendo uso de las mesas y parrillas para organizar una comida a los pies de la montaña. Desde esa altura hasta llegar arriba, todo son posibilidades: desde un paseo sencillo hasta un ascenso intenso para poner a prueba la fortaleza de los deportistas, en bicicleta, caminando, algunos incluso corriendo. En cuanto se alcanza la cornisa hay que detenerse a disfrutar del paisaje. Si el día está despejado la vista alcanza hasta el mar y deja ver al fondo el perfil imponente de los Picos de Europa. Un gran panel explicativo pone nombre a cada cadena montañosa y ayuda a valorar este mirador privilegiado de la Asturias central.
En la explanada del Angliru coinciden ciclistas, excursionistas, montañeros y visitantes en general que quieren conocer de cerca el mito; también encontraremos a los ganaderos locales, que suben diariamente a comprobar sus reses. La amplitud del aparcamiento permite que sean muchos los que diariamente se acercan a visitar el lugar. De ese punto central parten la mayoría de las rutas para caminantes que atraviesan la sierra en varias direcciones. El Pico Gamonal (1712 m.), el Moncuevu (1717 m.), el Pico Xistras (1765 m.) no ofrecen una gran dificultad y premian sin embargo con espléndidas vistas. Sin llegar a tanto, un paseo tranquilo por el valle está al alcance de todo el mundo. Si queremos un grado más de aventura, tenemos que saber que en la zona se puede hacer parapente.
El Pico Gamonal (1712 m.) o el Moncuevu (1717 m.) no ofrecen una gran dificultad y premian sin embargo con espléndidas vistas. El final del verano tiene a veces un broche espectacular. Es su faceta más pública y la que lo ha convertido en un fenómeno que trasciende lo deportivo. Se trata por supuesto de la etapa más complicada y más apasionante de la Vuelta Ciclista a España, que se ha celebrado en el Angliru ya en cuatro ocasiones, la última en la edición de 2008. La afluencia de aficionados convierte las habitualmente tranquilas laderas en un hormiguero. Miles de personas se concentran para asistir en directo a un espectáculo deportivo de primera línea, y lo hacen además de forma tranquila y disfrutando de la fiesta. Aunque no se celebra cada año, pues la dificultad del terreno supone un enorme reto de organización, la Etapa de la subida al Angliru ya se ha forjado como mito. Por muchos años.

Instantánea de la Carrera Pedestre en la pasada edición (octubre 2008)
Instantánea de la Carrera Pedestre en la pasada edición (octubre 2008)

Otoño: corredores al Angliru

La Vega acoge a finales de septiembre a decenas de corredores con dorsal. Se trata de la Carrera Pedestre, una cita que ya muchos aficionados al atletismo tienen señalada en el calendario desde que se celebrara aquella primera edición en octubre de 2001. Este año la convocatoria se ha adelantado a finales de septiembre. Se trata de un cuerpo a cuerpo entre el corredor y la montaña, que pone a prueba la resistencia física en las terribles rampas. Los mejores completan el recorrido en poco más de una hora. Como los hermanos Capitán, José Luis y Vicente, ambos ganadores de la prueba en distintas ediciones. El resto de los casi cuatrocientos participantes llega escalonadamente a la cima del Angliru. Pueden verse corredores que acuden de todo el país, tanto pertenecientes a clubes de atletismo como independientes. Todos vienen a medir sus fuerzas con la montaña en una jornada épica.

Recién comenzada la estación de las castañas y “les ablanes”, es también el tiempo en que comienzan a retirarse de la montaña las reses que durante todo el verano ocuparon los pastos. Ahora, en previsión de las nevadas próximas, bajan de la sierra coincidiendo en el calendario con la celebración de las más importantes fiestas locales, las de Nuestra Señora del Rosario, momento en el que tiene lugar la Feria de Ganado del concejo.
El otoño es momento también para el deporte de la caza. Se abre la esperada temporada del jabalí y varias cuadrillas empiezan su actividad en las inmediaciones de la sierra del Aramo.

Fotos: Fusión Asturias

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