“Si puedes cambiar tu mente, puedes cambiar el mundo”
(William James)
El planteamiento se desarrollaría a partir de los siguientes aforismos:
- No sufrir por pequeñeces no garantiza una vida perfecta, pero debemos aprender a no magnificar los problemas que no tienen mayor trascendencia.
- Es nuestro deber cambiar las cosas que podemos cambiar y aceptar que hay otras que no están de nuestra mano. En este caso debemos entender que somos nosotros quienes tenemos que cambiar nuestra postura al respecto. Félix Novales lo expresó de la siguiente manera: “Y como no era capaz de asumir mi destino cambié mi fe”.
Ese es nuestro trato con la vida. Trato que incorpora algunas de las pautas que conviene practicar, a saber:
“Con amabilidad, recuérdate que la vida está bien como es. En ausencia de tu juicio crítico, todo estará bien. Cuando comiences a eliminar tu necesidad de crítica en todas las áreas de tu vida empezarás a descubrir la perfección en la vida misma”.
Desarrolla el sentido de la compasión que tiene poco que ver con la conmiseración.
La compasión es un sentimiento de amor. Implica la voluntad de meterse en la piel de otra persona, dejar de centrarse en uno mismo e imaginar los apuros en los que vive otro ser humano y, de modo simultáneo, sentir cariño por esa persona.
Constituye el reconocimiento de que los problemas de los demás, sus sufrimientos y frustraciones, son en todo tan reales como los nuestros propios.
La conmiseración es la compasión que se tiene por la miseria o la agonía de otra persona desde un punto de vista del que se cree superior.
Escuchar de forma efectiva se conoce con el nombre de escucha activa es la habilidad de escuchar con conciencia plena el mensaje del interlocutor, con el objetivo de entender lo que está diciendo, lo que quiere transmitir, el mensaje, en definitiva. Tratar de no interrumpir y mostrar que se sigue el discurso con asentimientos: Sí, entiendo, ya veo, eso tiene sentido. Se trata de entender y no estar pensando en lo que nosotros queremos decir a continuación.
Un ejecutivo de Motorola llevaba siempre a las reuniones un papel a la vista que decía: escucha a los demás y escúchate a ti mismo. Pues eso.
Tanto si nos sentimos agobiados por problemas, responsabilidades e incluso por obstáculos insuperables, debemos considerarlos como una prueba de forma que siempre nos dará la posibilidad de vencerlos o, al menos, intentarlo.
La vida es una prueba. Solo una prueba. Si fuera tan real, te habrían enseñado adónde tienes que ir y qué tienes que hacer.
Esta humorística frase es una posibilidad de entender la vida de forma menos seria.
Tanto si nos sentimos agobiados por problemas, responsabilidades e incluso por obstáculos insuperables, debemos considerarlos como una prueba de forma que siempre nos dará la posibilidad de vencerlos o, al menos, intentarlo.
Una de las lecciones más difíciles que nos enseña la vida es la de tener que hacer frente a la desaprobación de los demás. Es importante recordarnos que nunca seremos capaces de contentar a todo el mundo al mismo tiempo.
Cada uno tiene sus propias ideas sobre la vida, y no siempre coinciden con las nuestras. Sin embargo, la mayoría nos empeñamos en luchar contra esta realidad. Nos sentimos enojados, heridos o frustrados cuando la gente rechaza nuestras ideas, nos dice que no o manifiesta alguna otra forma de desaprobación.
Cuando antes aceptemos el inevitable hecho de que no podemos contar con la aprobación de todas las personas a las que conocemos, más fácil será nuestra vida.
Justifica tus limitaciones y jamás las superarás.
Nuestras mentes son instrumentos poderosos. Cuando decidimos que algo es verdad y que se halla fuera de nuestro alcance buscamos argumentos que nos reafirmen en nuestra posición y así es imposible lograrlo.
Un ejemplo: me gustaría tener más cultura para tener más cosas que contar y de las que hablar.
Entonces te dices: está a tu alcance, comienza a leer, a ver películas que te enseñen, a hacer algunos viajes, a escribir sensaciones que vayas recogiendo…
Entonces la gente comienza a buscar justificaciones, buscando ejemplos que demuestren por qué está donde está por razones ajenas a su voluntad: pobre escolarización, trabajos precarios, cuidado de hijos, mal ambiente familiar. Se llenan la cabeza de cosas tan negativas que ni siquiera se molestarán en hacer cosas nuevas.
El primer paso es silenciar a tu crítico más duro: Tú mismo.
Las críticas no contribuyen a nada. Nuestra reacción ante la crítica es ponernos a la defensiva. Una persona que se siente atacada tiende a hacer una de estas dos cosas: o bien se retraerá por miedo o vergüenza, o atacará y se defenderá con enojo.
Resiste al impulso de criticar
Cuando juzgamos o criticamos a otra persona, nuestro acto no dice nada acerca de esa persona, simplemente pone de manifiesto nuestra necesidad de criticar.
Las críticas no contribuyen a nada. Nuestra reacción ante la crítica es ponernos a la defensiva. Una persona que se siente atacada tiende a hacer una de estas dos cosas: o bien se retraerá por miedo o vergüenza, o atacará y se defenderá con enojo.
La crítica nos mantiene ocupados y da un tema del que hablar.
Pero la cultura ofrece mil oportunidades de las que hablar. Por tanto es una mejor elección.
Si lo piensas bien cuando juzgas a alguien o sus opiniones, en realidad no estás aclarando nada sobre la otra persona, pero sí diciendo bastante sobre tu necesidad de juzgar. Lo estás haciendo desde tus esquemas, quizá muy básicos y eso, en líneas generales, puede producir un daño irreparable.
Lee artículos y libros que expresen puntos de vista diferentes a los tuyos e intenta aprender algo.
Hay muchas cosas que podemos ver desde otros puntos de vista. Una mente cerrada está siempre luchando para mantener todo a distancia. Leer artículos diferentes y aprender algo nuevo significa ampliar nuestra mente y abrir el corazón a ideas nuevas y emociones.
Un acontecimiento pasajero más
Todo tiene un principio y un final. Todas las experiencias que hemos tenido alguna vez, concluyeron. Cada pensamiento que hemos tenido, comenzó y acabó. Todas las emociones y estados anímicos que hemos experimentado, han sido reemplazados por otros. Hemos sentido felicidad, depresión, enojo, amor, desamor, vergüenza, orgullo, complejo y todas las emociones humanas concebibles. ¿A dónde han ido todas ellas? Nadie lo sabe. Lo único que sabemos es que, antes o después, todo desaparece en la nada.
La cuestión es: cuando experimentamos placer deseamos que perdure siempre, pero nunca lo hace. Cuando experimentamos dolor queremos que desaparezca ahora mismo, pero por lo general tampoco lo hace.
La infelicidad es el resultado de luchar contra el flujo normal de las experiencias.
La vida no es más que un acontecimiento tras otro. Un momento presente seguido de otro momento presente. Cuando está sucediendo algo de lo que disfrutamos, debemos tener en cuenta que, aunque sea maravilloso sentir la felicidad que nos aporta, antes o después, será reemplazado por alguna cosa, un tipo de momento distinto.
Y si experimentamos alguna clase de dolor o cosa desagradable, tengamos presente que también pasará lo mismo.
Tener esta certeza en tu corazón es un medio valioso para conservar el sentido de la perspectiva, incluso ante la adversidad. No siempre resulta fácil, pero suele ayudar.
En definitiva:
En la entrada a un cementerio hay una inscripción que dice lo siguiente:
Cuando se crea demasiado importante, dese una vuelta por acá y verá gente que fue más importante que usted y el mundo sigue igual.
Una pareja mirando al mar:
-Un día nos vamos a morir.
-Cierto, pero los otros días no.
Vivamos, por ello esos días de la vida.
Una perspectiva muy positiva para q nuestra mente nos lleve a una mirada sanadora de las muy variadas circunstancias de la vida. Hay muchas cosas q manejamos y otras no, somos invitados Excelente Raquel tu nota y las frases de cierre guauu!! estupendas!! 💖👏👏👏👏
¡Hola Elba!
La mirada de Raquel siempre enriquece.
Es un lujo poder contar con ella.
Te animamos a seguirnos para disfrutar de todos sus artícuolos.
¡Un saludo y gracias por escribirnos!