Querido lector, querida lectora, ¡feliz año! No quería empezar el año con nuevos consejos, más hábitos o nueva información, sino recordando aquello que a todos se nos parece olvidar.
Comenzar un nuevo año quizá signifique empezar de cero, iniciarte en aquello que llevas postergando o eliminar un hábito perjudicial para ti por los motivos que sean. Sin embargo, mucha gente abandona pocos días después de haber empezado.
Hoy en día la ausencia de disciplina repercute enormemente en nuestra salud, y estamos en el peor momento de la historia para tener dicha habilidad. La enorme variedad de distracciones, el contenido dopamínico y la comida hiperprocesada e hiperpalatable, son “droga” para el cuerpo. Si bien, por un poquito que consumas días puntuales no va a pasar nada si lo disfrutas conscientemente, estar todo el día y a todas horas consumiendo repercute enormemente en nuestra salud sin que nos demos cuenta. La disciplina para mantener buenos hábitos o evitar los perjudiciales tiene consecuencias importantes.
Cada vez hay más personas con ansiedad, insomnio, depresión y peores hábitos a pesar de que “se cuidan”. Quizás estar cada día más encerrados, hacer deporte en un gimnasio mirando una pantalla, descansar haciendo scroll mientras de fondo tenemos la televisión u otros hábitos similares, tengan algo que ver con eso. Resulta paradójico que vivimos en la época donde más cómodos estamos y con mayores problemas nos encontramos.
Hacer scroll de manera continuada es una de las señales de que estamos enganchados a las redes sociales (…). El algoritmo siempre te da lo que quieres, y no lo que necesitas, mientras que la vida te va a dar lo que necesitas recibir, estés preparado o no.
Un ejemplo claro de adicción son las redes sociales. Hacer scroll de manera continuada, entrar automáticamente cada cierto tiempo o en momentos de espera son algunas señales para detectar que el algoritmo nos ha atrapado, que estamos enganchados. Los diseñadores lo saben y justo eso es lo que quieren. Recuerda que el algoritmo siempre te da lo que quieres, y no lo que necesitas, mientras que la vida te va a dar lo que necesitas recibir, estés preparado o no, y no lo que deseas.
Mi objetivo de 2026 es precisamente eliminar la adicción a las redes sociales y a las pantallas en general. Quiero dejar de consultar las redes por puro contenido dopamínico o evitar reproducir contenido de fondo mientras trabajo/estudio. Es algo que he intentado con más o menos éxito otras veces pero que toca volver a trabajar.
Como se suele decir, el aprendizaje es un acierto y el fallo una nueva oportunidad de aprendizaje.