Con más de veinte años de experiencia, José Valdeón ha devuelto a sus proporciones originales el Jardín Francés de Ferrera (Avilés) o creado un jardín japonés para las oficinas de Cogersa, entre otros trabajos, lo que da idea de la amplitud de sus conocimientos paisajísticos.
-¿Qué labores realiza un paisajista?
-Básicamente realiza el diseño de un jardín, sea éste público o privado, organizando el espacio, definiendo los materiales -caminos, pavimentos, muretes, fuentes, etc.- y concibiendo el discurso vegetal.
-Una de sus últimas obras ha sido la remodelación del Parque Vicente Loriente, en Castropol. ¿En qué consistió su trabajo?
-Esta es la tercera restauración de un jardín histórico que acometo en Asturias, junto con el Jardín Francés de Ferrera, en Avilés, y los de la antigua Universidad Laboral, en Gijón. Son trabajos muy bonitos y, a la vez, muy delicados, ya que estás actuando no sobre un lienzo en blanco sino en un espacio creado bajo condiciones muy diferentes a las que imperan en nuestros días.
-¿El objetivo era actualizarlo o conservar sus orígenes, realzándolos?
-La filosofía principal de una restauración es ser lo más fiel posible a su esencia original. Y, cuando no hay más remedio que actuar de nuevo, hacerlo de modo que lo ejecutado -como sucede en Castropol delante de la capilla de Santa María del Campo-, no se confunda con lo prístino. Ahora hay que dejar que el tiempo actúe y las plantaciones adquieran cuerpo.
-¿Por qué era recomendable esta restauración?
-El parque Vicente Loriente de Castropol es uno de los espacios públicos ajardinados más genuinos que tiene el Principado de Asturias. Su restauración con motivo de los cien años -tanto del parque, como del monumento a la memoria del marino Fernado Villaamil- ha sido un acierto por parte de la corporación castropolense, encabezada por su alcalde, y un modelo de actuación que otros municipios como Villaviciosa, Cudillero, Llanes, Valdés y otros, deberían seguir.
-¿Cómo influye el paisaje que nos rodea en lo que somos y sentimos?
-Si pensamos en el ámbito público, resulta determinante que los núcleos de población estén dulcificados con una buena proporción de jardines y parques públicos, ya que nos conectan con la Naturaleza y ejercen de vía de escape para las tensiones de la vida diaria. Además, son esenciales para la calidad de vida de colectivos como la infancia o la tercera edad. Por desgracia, en España no gozamos de un nivel de calidad óptimo en cuanto a jardines privados.
Paralelamente se cumplen cien años de la reforma del teatro-casino, que hoy es la Casa de Cultura, y de la colocación en el parque de la escultura en honor a Fernando Villaamil, un marino muy reconocido sobre todo por construir para la Armada española un buque de guerra acorazado muy rápido y manejable llamado Destructor.