La verdadera historia de la huida de Puigdemont a los Países Bajos y otras vidas de ilustres próceres en decadencia

0
135
[Total:0    Promedio:0/5]

Vamos a desvelar uno de los más ocultos secretos de las relaciones Gobierno/Generalitat: las auténticas razones de la fuga de Carles Puigdemont a Bélgica. Hace varios años, era el citado, alcalde de Girona, y se celebró una reunión entre su corporación y la representación de un organismo langreano, en el que estaba nuestro amigo JAV (prefiere que no dé su nombre para evitar que le retiren el visado). Terminado el encuentro, bajaron a tomar un café; en un momento determinado el señor alcalde recibió una llamada. “Vuelvo enseguida”. Hasta hoy, ¡JAV tuvo que pagar los cafés!

Ya puede Usted contar en el bar que el regreso del ilustre exiliado será complicado, lo impide una deuda de dos euros con cuarenta. Claro que, considerando el tono de la campaña electoral permanente que nos acosa, no sé si no ganaremos en salud. Cómo será que hasta ABC se ha permitido hacer bromas con un lapsus del candidato del PP. Comparaba el error de Casado con el de Trillo cuando pidió a tropas de El Salvador que gritaran ¡Viva Honduras!, país con el que tienen conflictos fronterizos armados. El gran derrotado de abril situó la villa vizcaína de Guecho en Guipúzcoa; las relaciones entre ambas provincias se parecen un poco a las polémicas Oviedo/Gijón, o sea que alguno más se habrá reído.

Ninguna gracia han tenido las meteduras de pata de Ruth Beitia, hablando de “cuidar mujeres y otros animales”, o del retoño Suárez, acusando a ciertas sociedades de abortar a los ya nacidos, en el colmo de la estulticia. La primera se retiró de la carrera electoral; al segundo lo retiran las urnas una vez más. Así las cosas, no es de extrañar que se haya presentado una candidatura por la Universidad de Salamanca, reciente cumplidora de ocho siglos iluminando mentes; claro que no basta con pasar por sus aulas, ni por cualesquiera otras, para tener el cerebro en orden, pues ya se sabe “Quod natura non dat, Salmantica non præstat”.

candidatura salmantina prsoeMe parece muy bien que Don Francisco de Quevedo sea el número 1. No sé cómo se lo tomaría Don Luis de Góngora, que siempre aspiró a triunfar en la Corte y tuvo sus polémicas por las Soledades. “Demás que honra me ha causado hacerme obscuro a los ignorantes, que ésa es la distinción de los hombres doctos, hablar de manera que a ellos les parezca griego; pues no se han de dar las piedras preciosas a los cerdos”. Entre sus muchas virtudes no estaba la modestia.

Se queja María Isabel Menéndez, gijonesa con mando en la Universidad de Burgos, de que no haya paridad en la candidatura; es cierto que los autores citados no tomaban en consideración a las señoras, y el mismo cabeza de lista tiraba una cierta pestilencia misógina. Quizá nos sirva para observar, escuchando a los candidatos modernos, que no se ha avanzado tanto en esto de la igualdad.

En algún terreno, por ejemplo, en el del juego, parecen ir cogiendo equidad los hábitos; sobre todo desde que las eléctricas patrocinan el deporte femenino. El dinero obra milagros… pero no cambia mentalidades; los entrenadores siguen siendo varones, casi de manera absoluta, y sus expresiones también: “Estamos contentos de participar en el campeonato”. Transmisión del partido México-España femenino: “Marcaje al hombre”.

Decíamos de la Universidad de Salamanca y sus 800 años de historia. Grandes maestros la protagonizaron, entre ellos Unamuno, que tuvo que hacer frente al grito de ¡Muera la inteligencia! lanzado por un general legionario. Curiosamente un corresponsal de la cadena SER situaba recientemente el hecho en la Universidad de Valladolid; pequeños lapsus, como quien informaba que la Universidad de Oviedo había tenido que pagar, en comisiones bancarias, ¡19.000 millones de euros! Pesada carga financiera, a fe.

One tanameraA la amabilidad de otra profesora universitaria debemos el siguiente documento, que es menester glosar. Examen de Inglés; la papeleta pregunta “¿’Uno’ en inglés?” Respuesta correcta, “one”, (pronunciado “uán”). Cuando el examinando es requerido a usar una frase con “one”, no tiene ninguna duda “¡uantanamera!”

El conocimiento de lenguas extranjeras progresa adecuadamente, gracias a los esfuerzos de nuestros doctos (y políglotas) gobernantes. Una señora, observando detenidamente un pastillero comprado en un chino de Gijón, “¿Me puedes decir si esto de ‘morning’ es por la mañana? Porque yo ya sé que ‘after eight’ es por la tarde” ¡Efectivamente!

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí