Hoy no peinará la brisa
las volutas del alféizar
Yo escribo,
mientras deja
que el último gorrión
tiente
el mar negro
de sus pestañas
nodrizas.
Me pide
que acaricie
su vientre,
que lance
un cobrizo credo
al pozo
de regazo permanente,
y que si sale cara
impregne,
con el humo
de un gemido,
el eco
de la entraña fina.
No conoció...
Al morir se va el alma, con presteza,
e ignora de quién será en el futuro,
pero descubrirá algo denso o duro,
en el festival de ofertas que empieza.
Exigirá materia con pureza,
aun si el brillo iguala al sol, no es seguro.
Lo inmaterial...
El rostro desmembrado
del amor,
hizo del Báltico
el vino,
que se agolpa
en mis clavículas
y eriza las algas,
que ensancha
las venas
y acomoda
el puñal a su nido.
Antes de destilar la sal
que cabe en una lágrima,
la sirena de Copenhague
rezaba espuma de nácar,
y plegaba,
las comisuras de lo...
Sin par lienzo de prodigiosa mente
tocado el pincel por mágica mano
que suma perfección luce, no en vano,
su imagen bella en tiempo diferente,
conservando siglos, hasta el presente,
vestigios que este Concejo asturiano
exhibe en rasgo noble soberano,
en paisaje de color permanente.
Celta es...
Por las que fueron, son y serán,
por las guerreras y las valientes,
por las almas gemelas,
por los besos que no diste.
Por tus labios pintados de carmín,
por tu boca aún húmeda de amor,
por tus dientes y tu sonrisa.
Por esos ojos gitanos...
Hoy ocioso está este mar de piel de armiño
en el que me recreo un tiempo a solas,
para ver chocar contra el rompiente olas,
un tesoro en mi memoria de niño,
prietas como vestidas de corpiño
y van una detrás de otra; y...
Permitid que esté conmigo el recuerdo
de banderas al limpiar sus colores
en tierra de muerte y tantos horrores,
del militar Idi Amin, que fue un cerdo,
pues dejó el país por traidor acuerdo
de gobiernos y muchos seguidores
príncipes de desierto, y los favores
de...
Cuando camines les cais
y pienses qu’ellí cuasi
garra una bomba a
la güela. Cuando sientes
lo cerca que ta, que
pequí circulen tovía dellos
que lo vivieron. Mete mieu.
Cuando recuerdes qu’equí,
a dos pasos d’onde
mos sentamos a tomar
daqué nuna terraza,
con tola tranquilidá
d’estos díes soleyeros,
paró güelu...
En un trozo del infinito cielo
solos, oscuros, sin calor, ni bríos,
los corazones con sed son baldíos,
doloridos, y faltos de consuelo,
tristes, pero henchidos de todo anhelo
por lágrimas volcadas a los ríos,
al llorar por los amigos tardíos
con igual fervor en señal...
Cantan tu nombre de forma vibrante,
los que has acogido sin más dudar,
que con las gracias te quieren honrar,
por tu actitud de caballero andante.
Son en noches con la luna brillante
felices te vienen a acompañar
y cuando el día empieza a despuntar
ver...