David Alonso, responsable de Comunicación de Neoalgae. Microalgas, un sector en expansión

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Aceite de oliva ecológico enriquecido con plancton, un producto de Neoalgae
Foto: Neoalgae
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David Alonso, responsable de Comunicación de Neoalgae
David Alonso / Foto: Neoalgae

La pyme tecnológica asturiana Neoalgae ha sacado el primer aceite de oliva virgen extra ecológico enriquecido con plancton marino.

La empresa, que lleva innovando desde el año 2012 y se ubica en el polígono industrial de La Lloreda (Gijón,) tiene previsto ampliar próximamente sus instalaciones. Y es que, al igual que se reproducen estas pequeñísimas algas en sus cultivos, no paran de surgir y crecer nuevos proyectos en esta compañía que ya es un centro de referencia en España. De seguir así, pronto lo será en Europa.

Del gran potencial que ofrece el mundo de las microalgas nos habla David Alonso, responsable de Comunicación y Marketing en la empresa gijonesa.

-¿Cuál es la singularidad de vuestro aceite?
-La peculiaridad es que es el primero ecológico. Este tipo de producto gustó mucho a los cocineros que lo habían probado y desde hace algún tiempo se estaba utilizando en algunos restaurantes, como por ejemplo el Kraken en Gijón, pero nadie lo había comercializado.

-Hablamos de plancton marino y enseguida nos viene la imagen de los documentales, pero ¿qué es en realidad el plancton?
-Si hablamos en términos científicos sería el conjunto de todas las microalgas que hay en el mar, lo que comen los peces. En cocina, actualmente en Europa solo hay tres algas que están autorizadas para alimentación: Spirulina, Chlorella y Tetraselmis, aunque en un futuro habrá más. Y lo que en España conocemos como plancton es la Tetraselmis chuii, una microalga con mucha carga de Omega 3 y que aporta un sabor a mar mucho mayor que las otras dos. Su cultivo no es tan fácil como el de Spirulina y Chlorella, se requieren unas condiciones muy específicas de iluminación y de otros parámetros.

-¿Cómo maridan el aceite ecológico y el plancton?
-El aceite es el 97,5% y el resto es plancton, la mezcla se hace mediante calor. Luego hay que agitarlo para que se mezclen bien los ingredientes, pero es un proceso sencillo.

“En Japón las microalgas son parte normal de la dieta, aquí poco a poco se van conociendo más, sobre todo la Spirulina”

-¿Se puede hablar en este caso de superalimento?
-No me atrevería a decir tanto porque la cantidad de plancton que se ingiere va a ser mínima. Es verdad que posee Omega 3 pero en el aceite la dosis es pequeña. En este caso lo más significativo es su aroma y sabor por eso lo vendemos como un producto orientado al sector gourmet y no tanto destinado a la salud.

-¿Qué tiempo necesita un proyecto como este para salir al mercado?
-En general, solemos ser bastante rápidos en los plazos de ejecución de un proyecto, pero el aceite llevó más tiempo porque queríamos contar con la opinión de terceros. Hemos hecho muchísimas pruebas con distintos tipos de aceite, de aceituna… y lo hemos dado a probar a chefs para ver cuál les gustaba más.

La Chlorella es un alga que ayuda a limpiar metales pesados a nivel renal. Despierta mucho interés empresarialmente, no solo por su aplicación alimentaria, también por la vertiente industrial como reductora de CO2.

-¿La marca Eco es lo que distingue a vuestro aceite?
-En parte sí, nosotros todo lo que hacemos queremos que sea ecológico y vegano. Son los dos sellos que tratamos de sacar siempre por cuestión de valores de la empresa. Creemos en que hay que sacar productos sostenibles, adecuados para cuidar el planeta, y a excepción del gel de baño que no es posible porque no hay forma de conseguir un ingrediente necesario, el resto de nuestros productos son todos ecológicos.

-Vuestro ADN es claramente investigador, pero tenéis muchas marcas en el mercado.
-Sí, la empresa la podríamos dividir en dos, por un lado está la parte investigadora y por otra, la comercial. Y una necesita de la otra, ambas se retroalimentan. En España hay pocas iniciativas empresariales de microalgas y las que hay hacen una u otra cosa, pero nosotros hacemos toda la cadena desde el principio del proceso.
Por un lado, tenemos muchos proyectos de investigación abiertos, súper interesantes, y por otro, a un equipo que coge los resultados y con ellos hace productos que lanzamos al mercado.

Instalaciones de Neoalgae
Instalaciones de Neoalgae / Foto: Neoalgae

-¿Las microalgas son todavía las grandes desconocidas?
-Sí, no ocurre como en Asia que están totalmente establecidas, o como en el caso de Japón que son parte normal de la dieta, pero aquí poco a poco se van conociendo más, sobre todo la Spirulina. Cualquier persona que tiene un poco de interés en la cocina la conoce y muchos la han tomado. La Chlorella se conoce menos pero también va al alza. Ayuda a limpiar de metales pesados a nivel renal y hay gente a la que le gusta mucho. Despierta mucho interés empresarialmente, no solo por su aplicación alimentaria, también por la vertiente industrial como reductora de CO2.

-Algunas utilidades de las algas son muy conocidas, como su uso en cosmética o como fertilizante.
-Sí, el campo de la cosmética es en el que más destacan, donde más aplicaciones tienen por los extractos que se obtienen de ellas. Para eso, una vez que las algas han crecido hay que secar las piscinas, con ello obtienes una pasta y de esa pasta extraes aceites de alto valor cosmético, y también nutricional en el caso de la Spirulina y la Chlorella.
Por otro lado, de toda la vida las algas se han utilizado como fertilizantes. Nosotros los que tenemos son de alto rendimiento y han tenido muy buena acogida, sobre todo en el sur que llevan años usando fertilizantes con Spirulina y están muy contentos.

«Cuando comes un pez, en realidad el Omega 3 que este posee se debe a las microalgas que ha ingerido, con lo cual si tú tomas directamente esas microalgas te puedes ahorrar una pesca no sostenible»

-¿Qué otras aplicaciones estáis investigando y desarrollando?
-Hay muchos campos. Son, por ejemplo, muy interesantes para la obtención de Omega 3, un ácido graso esencial para el correcto funcionamiento del organismo. Cuando comes un pez, en realidad el Omega 3 que este posee se debe a las microalgas que ha ingerido, con lo cual si tú tomas directamente esas microalgas te puedes ahorrar una pesca no sostenible.
Las microalgas tienen aplicaciones industriales para tratamiento de residuos, también como sistema para atrapar CO2, y entre los proyectos que tenemos está la elaboración de tintas. También las utilizamos para obtener un colorante alimentario natural, como es la ficocianina, un colorante azul que se extrae de la Spirulina. Y por añadir otra faceta, también son utilizadas en alimentación animal.

-¿Son productos de presente y futuro?
-Sí, porque tanto el mercado como las necesidades del planeta nos conducen a buscar productos sostenibles. Es mejor consumir productos que nos puedan dar los mismos beneficios que otros mucho más procesados, y que además provienen de una fuente natural.

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