LanderPick: centinelas en el fondo del mar

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Componentes del equipo que forma el proyecto LanderPick
Algunos componentes del equipo LanderPick posando sobre los vehículos centinela. Fotos: IEO
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Tras un exitoso año de pruebas, el proyecto LanderPick que lidera el investigador César González-Pola se consolida como un importante avance para la comprensión de nuestras reservas marinas protegidas, gracias a la instalación de estructuras oceanográficas que actúan como centinelas en el mar.

Los landers (equipos instrumentales oceanográficos que se depositan en el fondo marino) permiten la monitorización de las condiciones ambientales, obteniendo parámetros como la temperatura, salinidad, dirección y velocidad de las corrientes y la obtención de imágenes que permiten crear vídeos time lapse. Son nuestros ojos y sensores en áreas marinas protegidas. Gracias al vehículo submarino desarrollado por el Instituto Español Oceanográfico (IEO), es posible la instalación y la recuperación de estos centinelas que pueden permanecer durante meses vigilando los fondos marinos.

La tecnología de landers instalados en aguas profundas es ya bien conocida en países como Alemania y Holanda. España, hasta la fecha, no contaba con la tecnología necesaria para mantener vigías a largo plazo que pudieran facilitar un importante caudal de datos de nuestros fondos marinos más profundos. Pero esto está cambiando gracias al proyecto se desarrolla en el IEO Gijón y que además cuenta con la colaboración de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa Pleamar.

El LanderPick es un vehículo submarino remolcado de operación remota que permite largar y recoger landers oceanográficos de pequeño porte de una forma ágil y económica.

El investigador César González-Pola (izda.) lidera el proyecto. En la imagen está con Víctor, el contramaestre, trabajando en el Golfo de Cádiz.
El investigador César González-Pola (izda.) en el Golfo de Cádiz, preparando un lander acompañado de Víctor, el contramaestre.

-¿Qué problemas soluciona ahora vuestro vehículo LanderPick?
-Siempre que pones algo en el fondo del océano tienes que recogerlo luego de alguna manera. Para poder bajar a cierta profundidad y que el lander permanezca durante bastante tiempo hacen faltan diseños con estructuras muy grandes, que además son muy caras. Así que estas circunstancias no te permiten poner varios, que sería lo necesario para hábitats como el que tenemos en el Cantábrico donde cambian la corriente y las condiciones de un emplazamiento a otro. El desarrollo del LanderPick, un vehículo remolcado de operación remota que permite largar y recoger landers, evita que estos tengan que llevar un sistema de recaptura muy caro.

-¿Qué supone este avance tecnológico para la investigación marina en España?
-Este es un desarrollo que no existía, es algo completamente nuevo. Hasta ahora no habíamos operado con landers que pudieran permanecer a muy largo plazo, solo otros con boyas en superficie para un plazo corto. Esto supone poder tener medidas distribuidas por las regiones de las áreas marinas protegidas; estamos muy ilusionados de cara al futuro porque se ha demostrado que el sistema es viable, económico y que funciona. A la vuelta del verano, dentro de la tercera fase del proyecto LanderPick, nos juntaremos con los responsables de las diferentes áreas marinas protegidas para intentar diseñar entre todos una estrategia óptima que permita poner landers en el fondo de la mejor manera. Esto supone tener centinelas en estos sitios a los que es muy difícil acceder. La idea es que este proyecto encaje en las estrategias de monitorización de las áreas protegidas de España, que es una exigencia de la Unión Europea.

“La del Mazarrón se pensaba que iba a ser la zona más fácil para colocar un lander, pero al final fue la más complicada porque no teníamos una buena altimetría y donde pensábamos que había zonas planas había taludes casi del tamaño del Angliru”

-¿Cómo se os ocurrió crear el LanderPick?
-Se diseñó un poco de casualidad, por un accidente que tuvimos en el que perdimos el Liropus, el famoso robot submarino que tiene el IEO, el mismo que intervino en la búsqueda de las niñas de Canarias. En ese momento, el vehículo estaba en la zona del Cachucho pero el cable de comunicación se enganchó y se rompió, de forma que el vehículo quedó allí perdido y sobre la marcha se hizo una operación de rescate. Desde el barco, se hizo descender el sistema con el que habitualmente baja el Liropus, una especie de ascensor, al que se añadieron unos ganchos para intentar recuperarlo y después de un día de trabajo conseguimos recuperar el ROV (vehículo de observación remota marina). Entonces pensamos que, dado que los barcos tienen una capacidad de posicionamiento tan alta, podíamos diseñar un pequeño vehículo que pudiese dejar los lander en los sitios que queríamos y recogerlos ahorrándose los sistemas de recaptura.

LanderPick fondeado
LanderPick fondeado en el lecho marino

-¿Hace falta una buena mar para funcionar con él?
-Precisamente esa era una duda que teníamos, pero hemos ido viendo que podemos trabajar en condiciones bastante normales. Lo ideal sería tener el mar como un cristal pero en el Cantábrico eso ocurre en días contados y cuando tienes barco hay que aprovecharlo. El ROV, en cambio, sí necesita unas condiciones extremadamente buenas pero nosotros hemos podido trabajar con marejada, poniendo y recogiendo landers sin problema.

-¿Estáis satisfechos con los resultados obtenidos en las pruebas?
-Sí, llevamos un año con mucho éxito en el mar. Las primeras pruebas las hicimos en enero del año pasado en el cañón de la Gaviera, y fueron aprisa y corriendo porque en esa fecha nos pilló una borrasca de estas que tienen nombre propio. Solo pudimos mojarlo y salir pitando. En abril, ya pudimos hacerlas en condiciones, dejamos los landers en los cañones de Avilés y ya vimos que el sistema funcionaba bien. Luego, tras su recuperación, los desplegamos en el área marina protegida de El Cachucho.
Además de operar en estas zonas, el pasado mes de mayo hemos ido a una zona de volcanes de fango submarinos que hay en la región de Cádiz, y los compañeros acaban de poner landers en el Mediterráneo, en la zona de Mazarrón, en Murcia. Son todas áreas protegidas que tiene España, lugares donde es muy conveniente tener sistemas de observación de manera permanente.

“En El Cachucho hay bosques de gorgonias y ahora podemos poner el lander exactamente en el medio de esos bosques para ver cuáles son las condiciones específicas que hacen que estas plantas estén a gusto en este lugar”

-¿Resulta emocionante vuestro trabajo?
-Sí, a veces se sufre mucho porque en ocasiones pierdes los equipos que son muy caros y es mucho trabajo. Por ejemplo, la zona del Mazarrón se pensaba que iba a ser la más fácil, pero al final fue la más complicada porque no teníamos una buena altimetría y donde pensábamos que había zonas planas había taludes casi del tamaño del Angliru. Uno de los landers les volcó pero pudieron recuperarlo. Y todavía nos llevaremos más sustos. Esto es muy vocacional, en el fondo son retos, cosas que no se han hecho antes, que te tienen ocupado y con ganas de que salgan adelante. A medida que vas avanzando y probando, también vas mejorando los diferentes sistemas.

-¿Cuál es el próximo reto a la vista?
-Ahora estamos fabricando un equipo LanderPick que debería tener mejor imagen, mejor iluminación e ir a más profundidad. El que tenemos actualmente es para 2.000 metros y la siguiente versión -que debería estar para finales de agosto- podría llegar a los 6.000 metros. Habrá que ver cómo se comporta a esas profundidades. En el Golfo de Vizcaya, la llanura abisal está a unos 4.800 metros, no creo que sea inmediato poner un lander allí, pero lo conseguiremos a no muy largo plazo.

“El LanderPick que tenemos actualmente es para 2.000 metros, la siguiente versión -que debería estar para finales de agosto- podría llegar a los 6.000 metros”

-¿Qué tipo de cosas se podrán detectar?
-En el banco del Cachucho, por ejemplo, una de las últimas veces que se fue se observó que unas esponjas que en teoría viven muchas décadas se habían muerto. Estaban en un sitio donde no se pesca, deberían estar bien protegidas y nadie sabe qué ha pasado. Hasta ahora no teníamos información de condiciones ambientales, pero a partir de ahora la tendremos. Este tipo de cosas nunca las podrás responder si no mantienes centinelas.
Además, el LanderPick te permite hacer experimentos en los que necesitas posicionar los landers con mucha precisión, y a lo mejor poner varios, como por ejemplo en los cañones de Avilés en donde hay una dinámica muy específica de cómo la marea se comporta al entrar en esos pasadizos. Si durante unos cuantos meses mantenemos varios landers colocados estratégicamente, podremos describir ese proceso y, una vez que hayamos entendido cómo funciona, ya no necesitaremos tenerlos midiendo de forma permanente. Se podrá dejar uno solo, o a lo mejor otro redundante, pero el resto podremos redirigirlos a otros sitios.

-¿Se prevé que vayáis a tener un aluvión de información?
-Bueno, nosotros normalmente ya fondeamos equipos en todas las regiones. La cuestión es que son equipos caros (necesitan liberar lastre) y tenemos los que tenemos, en zonas muy localizadas. También hay boyas de superficie que miden de forma más permanente, pero para condiciones cercanas al fondo esto es muy eficiente. Tendremos más información de lugares donde normalmente no se mide.

https://fusionasturias.com/otras-secciones/ciencia/landerpick-centinelas-en-el-fondo-del-mar.htm LanderPick: centinelas en el fondo del mar
Los landers del IEO permiten ubicar el instrumental oceanográfico de una forma muy precisa gracias al sistema de control.

-¿Los landers ofrecen ahora otras posibles aplicaciones?
-Sí, algunos compañeros que marcan peces o crustáceos de profundidad los han usado utilizando una malla de recaptura en el fondo. Cuando se trata de subir estos animales hay que hacerlo muy despacio para evitar que no se dañen con la descompresión y lo mismo para volver a bajarlos.
También se han utilizado para poner sistemas de cámara con cebos y de esta forma tener imágenes en continuo y para colocar hidrófonos en El Cachucho que permitan saber qué cetáceos pasan y conocer el ruido de fondo de esta zona. Otros compañeros colocan huesos juntos a los landers para ver cómo colonizan las especies animales que viven de los huesos de las ballenas; una vez que tienes los equipos, puedes colocar otras cosas.

-Gracias a vuestro vehículo-centinela ¿los landers oceanográficos podrán ser ahora de menor tamaño y por tanto más manejables?
-Sí, evidentemente son más pequeños porque hemos evitado todo el sistema de recuperación que te obliga a sobredimensionarlo todo ya que tienes que alojar mucha flotación, y como consecuencia de esto tienes mucho arrastre que has de compensar añadiendo bastante lastre. Además del coste económico que supone ese lastre, luego tienes que dejarlo en el océano y abandonar cuerpos extraños en el mar es algo que no nos gusta, aunque sean inertes. Ahora los landers pueden ser mucho más pequeños y ligeros, mucho más baratos y podemos colocarlos con mayor precisión.
Normalmente tú los bajabas en un sitio pero luego la corriente se los iba llevando y no sabías donde acababan; ahora, este vehículo permite colocarlos a la vista. Por ejemplo, en El Cachucho hay bosques de gorgonias y ahora podemos ponerlo exactamente en el medio de esos bosques para ver cuáles son las condiciones específicas que hacen que estas plantas estén a gusto en este lugar.

“Los landers se han utilizado para poner sistemas de cámara con cebos y tener imágenes en continuo; también para colocar hidrófonos en El Cachucho que permitan saber qué cetáceos pasan y conocer el ruido de fondo de esta zona”

https://fusionasturias.com/otras-secciones/ciencia/landerpick-centinelas-en-el-fondo-del-mar.htm LanderPick: centinelas en el fondo del mar
Operación de largado de un lander.

¿Qué equipo hay detrás de este proyecto del que eres impulsor?
-Realmente lo hicimos muy mano a mano con un compañero de Santander, Francisco Sánchez, que llevaba 20 años desarrollando un trineo de observación de hábitats profundos, y es de donde hemos tomado prestado el sistema de imagen y de navegación. Yo escribí los proyectos y he sido el responsable de la ejecución, pero hemos ido muy mano a mano.
La parte del desarrollo de geoingeniería la hemos subcontratado con una spin off de la Escuela de Telecomunicaciones de Cantabria, una empresa pequeñita que se llama eDrónica que originariamente viene de drones aéreos pero desde hace unos años se han metido al mundo de los ROV y son expertos en control de navegación, sistemas de motores vectoriales… Luego hay más personal técnico, al final, en las campañas podemos estar 8 o 10 personas de forma intermitente.

-¿Qué pelea resulta más complicada, la administrativa para sacar adelante los proyectos o la encaminada a solventar las dificultades que plantean los océanos?
-La de las administraciones es más ingrata porque a veces no la entendemos. A veces te preguntas por qué toda esta parafernalia de burocracia para algo que no debería ser tan complicado. Hemos pasado unos años muy malos a raíz de la crisis, las medidas de control de gasto fueron un auténtico sabotaje, perdimos al personal de administración y se incrementó mucho la burocracia para cualquier compra. Además, la pelea no es solo respecto a la Administración porque estos proyectos son de financiación competitiva, presentas un proyecto y se presentan muchos otros muy buenos, hay comisiones que los evalúan y a veces tienes éxito y a veces no.
Y luego en el mar está la naturaleza, ahí es como enfadarte con el mal tiempo, es más estéril y no lo puedes tener todo previsto. La primera vez que haces un equipo de estos y lo bajas al agua pasan cosas que no se le habían ocurrido a nadie que podrían pasar, pero son problemas que se van resolviendo. No sé cuál es más difícil, a veces una y a veces otra, pero hay que resolverlas todas porque si no no llegas al final.

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