A Santiago por Trabada (Lugo)

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El Eo a su paso por la Ría de Abres / Foto: Fusión Asturias
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Varias son las razones que están dando a conocer este concejo ubicado en el corazón de la Mariña Lucense. Algunas tan poderosas como su gastronomía, presidida por la típica enfariñada, o la posibilidad de realizar bellas rutas de senderismo por sus conocidas “fragas”. A todas ellas se suma que Trabada es la puerta de entrada a Galicia del Camino Norte.

Señal en la ruta / Foto: Fusión Asturias

Durante siglos los peregrinos a Compostela han llegado al concejo de Trabada cruzando las aguas del Eo a través de A Ponte Vella, hoy día desaparecida y sustituida por el puente del Fornacho. A todos les esperaba una cálida acogida y una tierra que presume de belleza natural. Ha pasado mucho tiempo desde que llegaron los primeros caminantes pero afortunadamente hay cosas que no han cambiado. Trabada sigue siendo un territorio privilegiado por su riqueza paisajística, con razón pertenece parcialmente a la Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón, y las aguas del gigante fluvial que da nombre a la Reserva siguen enriqueciendo la gastronomía con lampreas, truchas, salmones y anguilas.
El Camino del Norte de la Costa atrae cada año a miles de peregrinos. Empieza en la localidad vasca de Irún y continúa siguiendo la línea de costa que modela el Cantábrico hasta llegar al occidente asturiano donde deberá decidir si continúa en dirección a Ribadeo o se adentra en Vegadeo. La vía original es precisamente esta última y es la que conduce a Trabada, en Galicia, una ruta muy poco frecuentada con respecto a la variante anterior pero que está incrementando su atractivo. Los que la eligen raramente se arrepienten de esta decisión. Saben que tienen horas de esfuerzo por delante afrontando cotas como la Sierra de la Cadeira pero también kilómetros de soledad y mucha naturaleza caminando entre bosques.

Los pasos del peregrino
El peregrino que se adentra en el concejo de Trabada lo hará por la Ría de Abres, donde al poco de cruzar el puente encontrará un negocio de restauración. Los siguientes 11,6 kilómetros le conducirán a la localidad de Trabada, con más de 1000 habitantes, aunque antes pasará por el valle de Sante, donde próximamente abrirá sus puertas un albergue municipal provisto de siete plazas de alojamiento y por Soenlle, una aldea de apenas seis habitantes que muestra una bonita arquitectura rural, con casas de piedra, cabazos y hórreos. Esta parte del Camino alterna tramos de pista asfaltada con carretera, bonitas pistas de tierra y senderos que atraviesan eucaliptales y bosques de foresta autóctona.
La cercanía a Santiago de Compostela, a menos de 180 kilómetros, da fuerzas al caminante que encontrará mojones confirmando que va por buen camino. La mayor parte del trayecto lo hará afrontando desniveles alcanzando en sus cotas más altas los 200 metros.

En la localidad de Sante se pondrá próximamente en marcha un albergue municipal para peregrinos. Se ubicará en la planta baja de las antiguas escuelas, con capacidad para siete personas.

Una vez en Trabada, los servicios de la localidad le permitirán recuperar fuerzas para el siguiente trayecto cuyo punto final está en la capital del vecino municipio de Mondoñedo (a 19,20 kilómetros). La existencia de una casa abierta al trueque en la aldea apenas habitada de A Trapa, a 3 km del núcleo de Trabada, también anima a muchos peregrinos a continuar hasta este paraje y establecer aquí su lugar de descanso. Necesitarán recuperar energías pues tienen por delante un ascenso considerable antes de abandonar la geografía trabadense ascendiendo la Sierra de la Cadeira (500m.), un puerto pequeño pero con duros repechos y que cuenta con un área recreativa. No será el último esfuerzo que requerirá el trazado histórico, ya que tras abandonar el concejo de Trabada y bajar en pronunciada pendiente a la Sierra llegarán a Santo Tomé de Lourenzá (360 habitantes) para posteriormente afrontar otra subida, algo menor en esta ocasión, y llegar a Lindín. Recorrerán gran parte del Camino en soledad y sin presencia de casas y aldeas. Desde el punto más alto ya divisarán su siguiente parada, la ciudad episcopal de Mondoñedo, y el lugar donde vuelven a confluir todos los peregrinos del Camino Norte con independencia de que hayan escogido el camino oficial por Trabada o la variante por Ribadeo.

El puente del Fornacho (en la imagen) cruza las aguas del río Eo y une el paisaje de dos comunidades diferentes: Galicia y Asturias. A un lado, la parroquia Ría de Abres en Trabada y al otro, Abres, en el concejo de Vegadeo. El Camino a Santiago no es el único punto de confluencia de estos territorios, los cuales fomentan el intercambio cultural organizando en el mes de junio el festival ‘Eu son eo’ que reúne a artistas de ambas comunidades.

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