Polígono industrial del Espíritu Santo (Oviedo). Mejorando lo presente.

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Polígono industrial del Espíritu Santo (Oviedo).
Foto: Fusión Asturias
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La convivencia entre la actividad industrial y los ciudadanos que van a hacer sus compras al centro comercial, es una característica del día a día. Entre los proyectos que mejorarán la calidad tanto de la actividad económica como de otros desplazamientos, está la creación de casi medio centenar de plazas de aparcamiento y la mejora de la seguridad mediante dispositivos de videovigilancia.


Es un polígono muy próximo al área urbana, a caballo entre Oviedo y Colloto, y con una circulación permanente de usuarios que se dirigen a la zona comercial de Parque Principado. Ese continuo tránsito le otorga un movimiento mucho mayor que el que le correspondería como zona exclusivamente industrial, y hace que sea un lugar familiar para muchos asturianos, que conocen bien las empresas ubicadas especialmente en la calle principal, la que une la N-634 con la rotonda que da acceso al área comercial. Este movimiento es también causa de muchos perjuicios que procuran paliarse de la mejor manera posible, sin que se haya llegado a una solución definitiva. La circulación constante aumenta mucho el volumen de tráfico que soporta el polígono, generando una densidad mayor del que está preparado para soportar.
Un dato que demuestra la buena marcha de esta zona industrial es que cuenta con prácticamente ocupación plena, que en este momento se cifra en algo más del 90%. Hay espacio libre en algunos de los locales del edificio de oficinas y aún se está pendiente de encontrar alguna empresa interesada en alguna de las pocas naves que quedan vacías.
En estas aguas se mueve el Polígono del Espíritu Santo, una zona industrial que empezó a crecer con el desarrollo económico de los años 60 y que en la actualidad se encuentra hombro con hombro con la ciudad de Oviedo. Tanto es así, que puede presumir de mantener unas relaciones fluidas con el ayuntamiento de la capital del Principado, que se ocupa del mantenimiento básico del polígono con efectividad, esto es, limpieza, recogida de basuras, alumbrado y tareas de mantenimiento. Tiene que ver con esto el hecho de que aquí se encuentren ubicadas las empresas municipales de servicios como limpieza y alumbrado, gracias a lo cual la atención de cualquier incidencia es prácticamente inmediata, al no tener que desplazar de un punto a otro ni operarios ni recursos. Todo queda en el mismo polígono.

A principios de marzo se celebró una reunión entre el alcalde de Oviedo, representantes de la asociación AEPES y la Federación de Polígonos industriales (APIA), para dar un impulso al polígono, estudiar la viabilidad de las mejoras que sería necesario acometer y establecer las prioridades.

A principios de marzo se celebró una reunión entre el alcalde de Oviedo, representantes de la asociación AEPES y la Federación de Polígonos industriales (APIA), para dar un impulso al polígono, estudiar la viabilidad de las mejoras que sería necesario acometer y establecer las prioridades.
Uno de los proyectos consiste en crear 46 nuevas plazas de aparcamiento en la parcela destinada a equipamientos. El año pasado se frenó por falta de financiación, porque no se logró la subvención del IDEPA necesaria para llevarlo a cabo, pero este año se retoma la idea y una vez abierto el plazo de solicitud de ayudas, se vuelve a tramitar. Es la parte del proyecto que supone un coste más moderado, ya que urbanizar ese terreno nunca será una inversión tan cuantiosa como cualquier edificación, y el gasto sería en parte asumido por el Ayuntamiento de Oviedo. Su ejecución no condicionaría el futuro del resto de la parcela, a la espera de que aparezcan inversores interesados en desarrollar su propio proyecto empresarial, sea una guardería, un gimnasio, un local de hostelería o similares servicios. Éste es ya un proyecto en firme que se confía en que se pueda ejecutar en breve.
Por otra parte, está en estudio todavía la instalación de un sistema de videovigilancia, cuya primera fase se presupuestó el pasado año en 31.000 euros. No obstante todavía están buscándose alternativas, y se plantean sistemas más avanzados tecnológicamente que podrían abaratar aún más los costes al evitar el cableado, bien con un sistema inalámbrico o bien con grabadores integrados en las mismas cámaras de seguridad. Se trataría de instalar dispositivos en principio en el vial principal, lo que ya supondría una notable mejora en la seguridad de todo el conjunto puesto que es éste el que mayor cantidad de tráfico soporta.
Se espera que el aumento de la vigilancia pueda paliar también los problemas derivados de la circulación a más velocidad de la permitida, que constituye uno de los riesgos mayores tanto para los vehículos como para los peatones. Se han planteado otras soluciones posibles pero controvertidas, como la instalación de bandas reductoras de velocidad, que si bien ayudarían a regular el tráfico generarían un problema a los transportistas que circulan con camiones de gran tonelaje, para quienes las bandas suponen un perjuicio. No obstante, un aumento de la vigilancia ayudaría de manera notable a controlar este aspecto.

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