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miércoles 28, febrero 2024

Javi Domingo: “La imaginación enriquece tu vida”

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Javi Domingo tiene dos pasiones fundamentales: la ilustración y la biología. Actualmente combina su trabajo como creador digital con el estudio de un Máster en comunicación científica en Barcelona. Dice de sí mismo que tiene “una curiosidad natural por la vida y por sus formas de expresión a través del arte y el diseño”.

Empezó a dibujar antes que a escribir. Eso ya le costó más. Mientras otros niños jugaban al fútbol o invertían sus horas en los videojuegos, Javi Domingo se entretenía dibujando. Siempre le gustó plasmar sobre un papel ideas, visiones, crear nuevas especies… Lo bueno del dibujo es que te permite una imaginación desbordante gracias a la cual, todo es posible. Los profes se debatían entre orientarlo hacia la ciencia o hacia algo que potenciase su parte creativa. Al final hizo el Bachiller Biosanitario y acabó estudiando diseño en Barcelona, especializándose en diseño de producto ya que era una rama que no conocía y le llamaba más la atención. Aunó sus dos pasiones y no renunció a ninguna. “Hay muchas cosas que me interesan y si tomo una decisión excluyente me voy a perder las otras y no quiero”.

-¿En qué punto se dan la mano la biología y el dibujo?
-En más de los que se podía pensar en un primer momento. Desde el principio de la biología, antes de que hubiese fotografía, la ilustración para los científicos o naturalistas era esencial. Era su forma de recoger las especies que iban encontrando. Para dibujar un animal y reflejar todas sus partes y detalles, lo tienes que conocer muy bien. En mi caso tengo un poco de disyuntiva con esto porque, a lo largo de los años, he ido desarrollando un estilo personal que no es tan próximo a la realidad aunque, obviamente, está inspirado en ella. El enfoque es desde una mirada particular que también me parece interesante y creo que le puede aportar mucho a estas dos materias. Me gusta mucho el concepto de mezclar disciplinas porque creo que puedes coger las cosas buenas de cada una de ellas. Creo que ciencia y arte están muy vinculadas, se inspiran entre ellas. Además, me parece interesante este concepto de “glamurizar” el lenguaje científico. Muchas veces cuando dices la palabra ciencia, a la gente le vienen a la cabeza números, tablas y cosas áridas. Y es todo lo contrario, son cosas superatractivas. Me parece que el reto está en saber comunicarlo bien y de una manera que entre por los ojos, conectar y empatizar con el público.

“Desde el principio de la biología, antes de que hubiese fotografía, la ilustración para los científicos o naturalistas, era esencial. (…) Creo que ciencia y arte están muy vinculadas, se inspiran entre ellas”

-De pequeño, ¿te llevabas mejor con los lápices que con las personas?
-No, tampoco es eso. Según va pasando el tiempo vas mejorando en temas de inseguridad, relaciones y demás, pero justo me pasaba lo contrario. Tenía bastante curiosidad y no me costaba mucho relacionarme con la gente, pero me gustaban cosas que veía que a los niños de mi alrededor no les llamaban la atención. Esto sí me agobiaba un poco y me hacía preguntarme si yo sería el rarito. Me acuerdo que pensaba: ¿Encontraré a alguien a quien le guste lo mismo que a mí o que no le interesen el fútbol y los videojuegos? Esto me pasaba sobre todo en la adolescencia, que es cuando tienes esa necesidad de formar un grupo y del sentido de pertenencia. Ahí te empiezan a entrar todas las inseguridades. Sí que es verdad que el dibujo es una manera de darte a conocer, de comunicarte sin hablar, o hablando de otra manera. Es una cosa muy íntima y quizá me ayudó a ir desarrollando mi identidad.

Javi Domingo cuando era niño

-¿A través del dibujo consigues…?
-Yo creo que mostrar mi visión sobre determinadas realidades. O por lo menos decir en lo que te has fijado y compartirlo. Poner el foco sobre cosas que creo que deben ser divulgadas.

-A cada dibujo ¿te gusta conferirle un sentido?
-Me gustaría decirte que todo tiene un proceso detrás, pero muchas veces es muy visceral. Es verdad que luego, a lo largo del proceso, le vas metiendo tu mensaje y tu mirada, pero la primera chispa te diría que es un impulso. Hay veces que tengo una imagen como de una figura azul con un fondo rosa, un contraste determinado de colores, o voy por la calle, me fijo en una forma concreta y me quedo pensando en hacer algo con ella. Me viene una imagen y, a partir de ella, genero una idea o una narrativa.

-¿Talento natural u horas de trabajo invertidas en cada trabajo?
-Talento natural ya te digo que no. Al final el talento es una mezcla de interés y de perseverancia. Lo del talento me da un poco de apuro pero es como un círculo, en este caso, beneficioso. Si a ti te interesa algo, vas a ponerte con ello y, como lo haces con ilusión, normalmente te saldrá mejor. Entonces te va a apetecer seguir haciéndolo y así se seguirá desarrollando. Te lo digo así porque me pasa muchas veces en el sentido contrario. Yo sé que hay cosas que no me acaban de gustar y, como no las hago mucho, no me salen bien y entonces las dejo. Está claro que en el dibujo tengo una tendencia más creativa, pero creo que todo el mundo puede ser creativo y es algo a explotar. Obviamente hay gente que se siente más cómoda esquiando y otra tocando el piano.

“El talento es una mezcla de interés y de perseverancia (…) Si a ti te interesa algo, vas a ponerte con ello y, como lo haces con ilusión, normalmente te saldrá mejor. Entonces te va a apetecer seguir haciéndolo y así se seguirá desarrollando”

-¿Qué te pasa cuando te sientas ante una hoja en blanco?
-Pues ansiedad y frustración, no te voy a decir que no. También depende, pero este proceso yo no lo quiero vender como pájaros y flores porque no es así. Muchas veces la gente se piensa que te sientas, te viene una musa y te vuelves loco. La creatividad requiere trabajo. Te puede venir un chispazo, pero luego hay que materializarlo en algo y ese proceso creo que es el más difícil. También es muy emocionante porque, cuando lo consigues y lo ves, te das cuenta de qué es lo que has imaginado y reconoces que lo has conseguido. Este proceso, sobre todo cuando es un trabajo con unas especificaciones y tienes unos tiempos, es distinto. Tienes la presión de entregar algo que esté bien y ahí ya surge el Pepito Grillo que te come la moral y te dice que nada es suficiente. Ahí sí que es agobiante lo de la página en blanco.

Avestruces dibujadas por Javi Domingo

-¿Cómo te inspiras cuando la temática del encargo no es afín a ti ni te dice nada?
-Yo sé que hay veces que un cliente te hace un encargo y el tema no lo dominas mucho y te queda un poco lejos, pero él lo tiene muy claro y te da puntos bastante concretos. Eso ya no es una página en blanco, ese proyecto ya tiene islotes a los que te puedes agarrar. Esto muchas veces ayuda, porque no estás en el vacío absoluto. Aunque pueda verse como una constricción, no lo es. Lo malo y lo bueno de la creatividad es que es infinita y esto te puede abrumar. A mí me pasa a veces que, el tener miles de opciones, algunas veces hasta me marea. Que te pongan vallas te ayuda a centrarte y a gestionarlo.

-Para ser artista, ¿hay que estar un poco loco o no necesariamente?
-Hay que estar un poco loco, a ratos. Siempre hablando de loco en el sentido de dejarte fluir y que la mente vuele un poco. Creo que es necesario. A veces leo definiciones de creatividad que para mí son muy acertadas y no son otra cosa que hacer conexiones de términos o ideas que no te esperarías. Yo creo que para hacer esto tienes que tener una mirada muy abierta y activa. Es necesario para tener esas ideas y luego saber centrarlas y bajarse de esa nube. Si estás todo el día con la mente dispersa tampoco es válido porque puedes tener muchas ideas, pero hay que saber materializarlas y convertirlas en realidad.

“Muchas veces la gente se piensa que te sientas, te viene una musa y te vuelves loco. La creatividad requiere trabajo”

-Cuando eres pequeño dibujas un elefante con cinco patas o un gato sin rabo, pero cuando eres mayor ¿te permites las mismas licencias?
-Este planteamiento es muy interesante. Obviamente, la mirada y la visión de un niño es superfresca y luego ya nos vamos poniendo constricciones y creo que no deberíamos ponernos tantas porque es lo que permite que las cosas fluyan más. Tampoco es que sea yo superexagerado, pero hay veces que me gusta llevar formas, geometrías o colores hasta los límites. En ocasiones me dicen: es que esto no es así. Bueno… puede que no, pero yo lo veo así. Defiendo que si tú haces una obra que es propia, es una representación de la realidad. Si quiero hacer una cosa que sea tal cual, que respeto mucho esa técnica, es otro lenguaje. A mí me gusta dar mi visión sobre algo que existe.

-¿Te sorprendes a ti mismo?
-Me gustaría que se me fuese más a la mente del niño. Creo que, teniendo un trabajo creativo, es bastante clave tener esa mirada más inmadura. A veces, la inmadurez, en la creatividad, ayuda porque te pone menos reglas y menos corsés.

“A veces leo definiciones de creatividad que para mí son muy acertadas y no son otra cosa que hacer conexiones de términos o ideas que no te esperarías”

-¿Y cómo llevas lo de la autoexigencia?
-Depende del día, pero normalmente el autoboicot es recurrente y, además, se suma al síndrome del impostor, del no estar conforme con nada. Muchas veces puede ser agobiante, pero también hay días. Hay momentos en los que consigues dominar esa voz y tiras con todo. Hay otras que piensas que, si le hubieses dedicado más tiempo, habrías tenido una idea mejor. Esto siempre está ahí.
También es importante admitir tus “límites” y decir que en este tiempo que tienes y en este momento, eso ha sido lo que se te ha ocurrido. Tienes que desarrollar y mimar esa idea todo lo que puedas. Es verdad que te podía haber salido algo mejor, pero también peor…

Dibujo de Javi Domingo para el Día mundial de los animales (4 de octubre)
Dibujo de Javi para el Día Mundial de los Animales (4 de octubre)

-En una era de tabletas, ordenadores y medios tecnológicos, ¿sigues necesitando el lápiz y el papel?
-Sí, siempre. Es verdad que casi toda la ilustración que hago ahora es en tableta, sobre todo por un tema de colores. De pequeño me gustaba mucho dibujar pero muy poco colorear. La mayoría de las veces lo hago en la tablet y pongo ahí el color porque me permite muchas opciones, pero para las ideas, para el inicio, el lápiz y el papel o el boli que va más deprisa y eso te ayuda más. Al final es lo más directo y lo más visceral. En mi caso son cosas muy sencillas y borradores, monigotes, pero vas centrando cosas. Hay veces que un sketch, aunque sea muy “feo” porque es muy incipiente, ya le ves algo. Hay veces que hago muchos, luego los miro y, cuando hay uno que veo de manera especial, lo rodeo. Ya sé cuál va a vivir. Ahí ya me relajo. Tú ves eso y puedes pensar: ¡pero si no tienes nada! Pero sí lo tengo. Lo más difícil es bajar de ese universo infinito de cosas una idea, y ya la tienes ahí. Obviamente, luego hay que pasarla a limpio, matizarla, darle color… pero eso ya es más mecánico. Si consigues una idea en la que cuadren los conceptos y que tenga un poco de chispilla sobre el sketch, ya tienes casi todo hecho.

-¿Palabras o dibujos?
-En mi caso me gusta bastante hablar, la comunicación oral, la divulgación. Yo no veo la ilustración como un sustituto, sino como un acompañante. Sí que es verdad que el dibujo es más sutil y me gusta porque, al final, y dependiendo de los mensajes que quieras trasmitir, no es tan directo. La palabra te deja poco espacio para la imaginación. Me interesa, y cada vez más, si lo que hago puede servir para dar un trasfondo o una reivindicación. Intento divulgar con el ejemplo.

“El dibujo es más sutil y me gusta porque, al final, y dependiendo de los mensajes que quieras trasmitir no es tan directo. La palabra te deja poco espacio para la imaginación”

-¿Qué poder dirías que tiene la imaginación?
-Tiene el poder de vislumbrar otras realidades y eso puede ser muy poderoso. Te puede dar otras perspectivas, esperanzas en un futuro, también te puede ayudar a resolver problemas o conflictos… es buscar soluciones lo mejor que puedas o sepas. Creo que esta es su mayor virtud. Y, también, disfrutar. El imaginar otras realidades y dejar volar un poco la mente. De alguna manera ensancha tu vida, la enriquece. La vida sería más acotada y limitada si no usásemos la imaginación.

-¿Eres consciente de que, con tus dibujos, estás creando cosas que no existían?
-A veces me falta motivación y pensar esto me estimula mucho. Muchas veces pienso: ¿esto merece la pena que exista o no? Que yo haga algo o no lo haga va a implicar que alguien lo vea o no y este es el planteamiento que hace que, a veces, le des una oportunidad a algunos dibujos. Es una pena que, por no dársela, no exista.
Me pasó con lo de los orangutanes. Me estaba duchado, no sé porqué empecé a pensar bocetos y me dije: “Javi, pasa de todo que es Navidad, te vas a liar y ya te conoces”. Luego me dio pena pensar que no iban a poder existir. Esto me ayuda y, sobre todo, me estimula. La verdad es que es de lo más chulo ver cómo una cosa tan abstracta como es una idea, cobra vida.

“De pequeño, empezaba siempre dibujando los personajes por los ojos y luego ya hacía el resto del cuerpo. Muchas veces, lo sigo haciendo. Supongo que será una cosa muy humana pero, cuando ves un dibujo, lo primero que miras son los ojos”

“El ojos saltones”, dibujo de Javi Domingo cuando era niño
“El ojos saltones”

-¿Por qué, como norma general, tus personajes tienen los ojos tan grandes?
-No lo sé. Soy de extremos. Hay veces que no quiero intensidad en el personaje y entonces le cierro los ojos. Pero si quiero transmitir un sentimiento, tiro de ojos. De pequeño, empezaba siempre dibujando los personajes por ahí y luego ya hacía el resto del cuerpo. Muchas veces, lo sigo haciendo. Supongo que será una cosa muy humana pero, cuando ves un dibujo, lo primero que miras son los ojos. Es lo más importante. Si los captas con la intención que quieres, es lo que le está dando vida a ese dibujo. El resto, es una geometría que lo acompaña. Tiene gracia que me comentes esto porque ahora me acuerdo que una de mis primeras creaciones, fue un pájaro que tiene los ojos enormes. Le llamaba “El ojos saltones” y era como una especie de garza. Hay veces que, por cuestiones del personaje, tienen que estar con la mirada hacia el otro lado y sí me da la impresión que están perdiendo esa conexión que me gusta que mantengan.

-Y… ¿ahora ya sabes si los cuernos de las vacas van encima o debajo de las orejas?
-Ya lo tengo controlado. Me dijeron que de pequeño era un poco disléxico y creo que esto me afectó. Fíjate que lo de la izquierda o la derecha me sigue costando un poco… Son cosas que nunca te paras a pensar y el hecho de dibujar te hace fijarte en los detalles y conocer bastante bien a los personajes. Una vez que los conoces, ya los puedes modificar o hacer a tu rollo.

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