Empresario, un ejercicio de resiliencia y esfuerzo

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Polígono Industrial de Roces-Porceyo
Foto: Fusión Asturias
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Detrás de cada empresario hay una historia de aprendizaje y superación de adversidades, también de adaptación a los cambios que se gestan en cada sector. A través de algunos emprendedores en Roces Porceyo podemos conocer algo más de las claves del mundo empresarial.

Víctor Manuel Sampedro Acebo. Talleres Mivicar Sancristóbal
Foto: Fusión Asturias

Víctor Manuel Sampedro Acebo
Talleres Mivicar Sancristóbal

Llevan once años con este taller en el polígono de Roces, pero en realidad Víctor Manuel lleva muchos más conectado al sector de la reparación del automóvil, ya que sus inicios se establecieron en El Coto donde su padre tenía un taller. “El oficio lo aprendí de él, poco a poco ibas conociendo toda la dinámica e ibas sacando cada vez más trabajo, que por suerte nunca nos faltó”. Su progenitor le enseñó no solo la técnica si no también otros valores fundamentales en este negocio como es el trabajo bien hecho, que genera confianza en el cliente. “Esto es básico, porque la gente no ve lo que haces y solo aprecia el resultado. Lo que tienes que hacer es ser responsable porque si no lo haces así al final terminas cerrando. Mi padre lleva en el negocio desde el año 69, con lo cual algo se hizo bien en todos estos años. Para mí la mayor satisfacción es que el cliente marche conforme o recomiende tu taller a otro”.

Para el equipo de Mivicar, formado por cuatro personas, el plato fuerte son los trabajos en chapa y pintura, aunque también abordan tareas de mecánica y electricidad. La calle donde se encuentran refleja la gran actividad diaria que hay en este polígono, “continuamente estás cogiendo el coche para hacer cosas y siempre vemos mucho movimiento”.

A este empresario le gusta el polígono de Roces: “Siempre lo preferí a otras zonas como Tremañes o Bankunión que están más masificadas”.
Desde su taller apunta una posible mejora para el área industrial que facilite el transporte para trabajadores y clientes: la recuperación de la línea de autobuses Roces-Coto. “Cuando llegamos aquí había dos líneas pero luego nos quitaron una que pasaba cada nueve minutos y que ofrecía muy buen servicio”.

El sector es uno de los que ha sobrellevado bien la crisis. A las reparaciones habituales del extenso parque automovilístico hay que añadir la clientela que acude tras sufrir algún tipo de accidente con el vehículo. “En este caso el problema que surge y con el que tenemos que estar lidiando son los seguros, que pagan como hace años, con precios super bajos. Las peritaciones siempre se ajustan a la baja y muchas veces tienes que estar pendiente para que no pasen cuarenta días sin cobrar la factura”.

Afortunadamente, a Sampedro no le faltan clientes, la gran mayoría provienen de Gijón aunque a través de las concertaciones de seguros también llegan en ocasiones de lugares como Oviedo o Siero. Con independencia del lugar de procedencia todos cuentan con que en Roces tienen un taller de confianza.

Ricardo Díaz, Idhea
Foto: Idhea

Ricardo Díaz
Idhea

Con mucha ilusión y mucho esfuerzo nació en 2013 Idhea, una empresa que distribuye todo tipo de herrajes y accesorios. Ubicada en el polígono de Roces, en la calle Max Planck, esta iniciativa está dirigida al profesional del sector.

Ricardo Díaz es el fundador de este proyecto empresarial y realiza una labor comercial. Conoce de primera mano este mundo, pues anteriormente participó en otra compañía del gremio. “Soy asturiano -explica Ricardo Díaz- pero empecé trabajando en una empresa en Galicia que también atendía las provincias de Asturias y León. Incluso en un momento determinado, además de tener un proyecto nacional, la empresa empezó a exportar, pero debido a la crisis y a una mala gestión cerró. Poco después me planteé hacer una empresa como autoempleo en el sector del que tenía más conocimiento”.

Idhea nació para ofrecer un servicio integral, incidiendo en las nuevas tendencias que se mueven en el sector. “No queremos basarnos solo en primeros precios y productos de fácil rotación y penetración, también traer fórmulas y productos nuevos para que el cliente los vea, los conozca y podamos hacer un acompañamiento profesional”. Por eso, entre las actividades que programa esta compañía se encuentran las jornadas organizadas con fabricantes para que den a conocer sus productos, su instalación y montaje, etc.
Con esta estrategia de mercado, Idhea se está creando su propio hueco en un polígono que cuenta con empresas del gremio muy consolidadas.

La empresa tiene la exclusiva de la marca italiana Olivari, una de las mejores situadas en fabricación de manillas para puertas y ventanas. “Empezamos primero con un producto que ofrezca mucha garantía y luego vamos ampliando gama para ofrecerlos también con otros precios. Somos una empresa nueva, así que comenzamos en el mundo de la cocina y el armario, complementando gamas de accesorios y poco a poco vamos aumentando a otros sectores como el de las puertas y, más recientemente, el abastecimiento a ferreterías de ciudad”.

“Queremos traer fórmulas y productos nuevos para que el cliente los conozca”

Para Ricardo es fundamental mantener una coherencia y habituarse a un modelo de negocio que ha cambiado mucho en los últimos años. “Cuando estaba trabajando fuera de Asturias sabía que era una plaza compleja, pero he podido comprobar que aún lo es más de lo que pensaba. No puedes llegar y querer desestabilizar el mercado, ni desarrollar una forma agresiva de trabajo, porque si no el proyecto no es estable”.

La elección del polígono de Roces como lugar para su negocio fue algo muy meditado, y de lo que no se arrepiente. El área acoge a diferentes empresas del gremio y por tanto atrae a muchos profesionales del sector a los que puede interesarles su oferta.
“Es verdad que respecto al tema de servicios este polígono es complejo porque creció a recortes desde su inicio hasta ahora. Las calles no son las que esperas de un polígono pero sí es verdad que tiene mucha actividad. Aquí ocurre como a veces en hostelería, que igual vas a un bar que está muy amplio, con todo muy pensado, pero luego está la tasquita que tiene mucho más encanto aunque no resulte tan cómoda”.

Ocho personas forman Idhea, un equipo que busca siempre la cohesión y trabajar como en familia. Por delante tienen nuevos retos pues acaban de ampliar sus instalaciones y quieren introducirse en el mundo de la venta online, aunque Díaz reconoce que él es un fiel partidario de la atención personal.

Entre las aportaciones para mejorar el polígono, sugiere a la Administración local “una mayor promoción del polígono. Que puedan impulsarlo como eje comercial de la ciudad, ya que está al lado”.

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