Figueras, escenario literario

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Miguel López, escritor, en el puerto de Figueras
Miguel López en el puerto de Figueras / Foto: Fusión Asturias
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Figueras tendrá pronto su propia ruta literaria gracias a los personajes a los ha dado vida en su última novela el escritor de Barres, Miguel López García.

Una cumbia sobre la tumba del traidor es el título del último trabajo de este escritor, una obra que rezuma suspense y aventura y que gracias a una fórmula pionera de comunicación dará a Figueras una mayor proyección. La editorial Tajalápiz ha incluido en las páginas del libro códigos QR que a través de ocho vídeos trasladan al lector al espacio real en el que se desarrolla la historia.
El autor Miguel López García se confiesa afortunado, tras haber disfrutado de una vida rica en experiencias, ahora jubilado, se dedica a lo que más le gusta: escribir. Y premios literarios como el Dulce Chacón o el Zayas confirman que va por el buen camino.
-Parte de la historia del libro se desarrolla en Figueras. ¿Por qué esta elección?
-Figueras está elegida por un motivo muy especial que se revela en la novela, pero aparte porque este lugar es muy importante para mí. Yo soy de Villadún y en Figueras fue donde empecé a navegar; la primera embarcación a la que subí fue para pasar de Figueras a Ribadeo, la primera vez que embarqué como profesional fue en un pesquero de aquí, en el Reina María y la primera novela que presenté fue en este pueblo, que me encanta y me tiene totalmente marcado, igual que la ría que no hay otra similar en todo el mundo.
-¿Qué tiene de novedoso su nuevo trabajo?
-La novela lleva unos códigos QR gracias a los cuales puedes ver en el móvil o en una tableta lugares como la zona de Arnao, las calles de Figueras… Fue una iniciativa de la editorial y, si no es la primera, es de las primeras novelas en España que utilizan esta fórmula y esperamos que guste a la gente joven. Además el próximo 11 de abril se inaugurará una ruta literaria basada en lugares que se citan en la novela.

“Cuando vengo a Figueras me da la sensación de que puedo encontrarme con cualquiera de los personajes del libro caminando por sus calles”

-¿Qué puntos estratégicos presenta la ruta?
-La novela comienza con el hundimiento de una embarcación en la punta de la Cruz , una zona que yo conocía muchísimo porque cuando era pequeño iba con las vacas al campo de Arnao, y bajaba también a pescar con mi padre. El resto de la novela ambientada en España se desarrolla en el pueblo de Figueras, en lugares como el bar que antaño se llamaba El Espolón y que hoy continúa con otro nombre, la fuente de la Ribeira, la escuela, el cine, la farmacia… figura todo, es un retrato completo del pueblo.
-¿El haber escrito sobre este puerto pesquero hace que cambie su percepción del mismo?
-Es una pregunta que me hago muchas veces, porque cuando vengo a Figueras me da la sensación de que puedo encontrarme con cualquiera de los personajes del libro, que podrían aparecer caminando por las calles del pueblo. Aunque son de ficción, son personajes muy vivos que ya formarán parte de la historia de este pueblo para siempre. Es una sensación muy rara.
-Empezó a escribir novelas de forma tardía. ¿Qué le llevó a descubrir su vocación?
-Soy Capitán de la Marina Mercante y estuve dieciséis años en la mar. Cuando quise estudiar náutica mi padre me dijo: ‘lo mejor que puedes hacer es embarcar para ver si realmente te gusta’. Empecé en un barco de pesca en el que ibamos a la merluza, el Reina María, y lo pasé fatal porque me mareaba mucho, pero siempre fui una persona muy constante, así que hice náutica y empecé a navegar. Años más tarde, cuando dejé los barcos seguí vinculado a la mar en Salvamento Marítimo y aquí fue donde realmente me surgió la vena de la escritura. Una chica joven, de 22 años y brasileña, tuvo un accidente en una playa de Asturias. En un principio la salvamos pero murió más tarde en la orilla cuando la atendían los sanitarios. Dejó a dos niñas pequeñas y su historia me impresionó muchísimo porque la suya era una vida muy dura, y pensé que tenía que escribirla.
-Le hizo falta un revulsivo.
-Sí, todo en esta vida se mueve por impulsos, por suerte, por emociones, no hay nada más. Yo nunca había escrito nada, salvo cartas a mi mujer cuando navegaba. Habrá cantidad de personas que son grandes pintores, escritores o poetas y todavía no lo saben. No sabemos lo que tenemos y a veces necesitamos algo que nos empuje a descubrirlo, como conocer a alguien, pero de lo que estoy convencido es que todo son casualidades. Mis novelas son una sucesión de casualidades y la vida de una persona es una sucesión de casualidades. Nuestro cuerpo es tan complejo en su funcionamiento que es mucho más dificil estar vivo que estar muerto y sin embargo estamos vivos. Si aquella mujer no hubiera muerto yo no hubiera empezado a escribir, para mí fue un shock, un golpe que me llevó a la escritura.

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