Escapando del olvido. Gustavo Adolfo Fernández, historiador

0
212
Gustavo Adolfo Fernández, historiador, bibliotecario y autor de “Patrimonio olvidado: hórreos y paneras del concejo de Grau”.
Fotos cedidas por Gustavo A. F.
[Total: 0   Promedio: 0/5]

El concejo de Grado tiene un valioso patrimonio etnográfico que, como sucede en muchos rincones asturianos, corre peligro de desaparecer. El Museo Etnográfico de Grado presentará próximamente la primera de una serie de publicaciones cuya función es rescatar del olvido parte de este patrimonio.
Gustavo Adolfo Fernández, además de historiador, es bibliotecario, autor de «Patrimonio olvidado: hórreos y paneras del concejo de Grau» y uno de los promotores de esta iniciativa.

-¿De qué trata esta nueva publicación?
-La Concejalía de Cultura, a través del Museo Etnográfico y con la financiación del Principado, va a presentar próximamente el folleto desplegable «Vias etnográficas del concejo de Grado, nº 1». Nuestra intención es publicar uno todos los años, en el que propondremos rutas y visitas a distintos elementos de interés en el concejo. El primero está dedicado a la decoración de los hórreos y paneras.
-¿Cuenta el concejo de Grado con un importante patrimonio etnográfico?
-Como en todos los concejos de Asturias, el patrimonio etnográfico está siempre presente. Una de las características importantes del concejo de Grado es que conserva un museo etnográfico, de propiedad municipal, que alberga una colección muy interesante con piezas de todo tipo: aperos relacionados con la cultura del pan de escanda, con los oficios tradicionales; por ejemplo cuenta con una barbería, una fragua, telares… Se trata de una colección muy importante que se complementa con un segundo museo etnográfico abierto en las antiguas escuelas de Sama de Langreo, gestionado por una asociación de vecinos.

«En Santianes, por ejemplo, se conservan las dos paneras más grandes del concejo, una de ellas formada por la unión de otras tres»

-El hórreo y panera son uno de los símbolos de Asturias, sin embargo en muchas ocasiones se pierden por falta de cuidado ¿Cuál es el mayor enemigo de este patrimonio: la ignorancia o la falta de medios?
-Ambas cosas. Parece increíble que el símbolo más peculiar, el que más unifica Asturias, sea un desconocido en el sentido de que la gente no es consciente de la antigüedad de ciertos ejemplares. Hace falta una mayor concienciación social, y también más medios. A estas alturas no hay un censo oficial para determinar el número de hórreos que hay en Asturias, pero uno de los mayores problemas es su abundancia. Pensamos que como hay tantos no corren peligro de desaparición, y por eso hórreos del s.XVI del estilo Villaviciosa se están dejando caer todos los días. Lo que suele pasar con los hórreos y paneras es que son de propiedad privada y en muchos casos pertenecen a varios herederos que ni siquiera residen en España, con lo cual es muy difícil hacer algo al respecto y se vienen abajo.
-¿Cuáles son los hórreos y paneras de mayor valor en Grado?
-Grado todavía conserva muchos ejemplares de los llamados estilo Villaviciosa. Se les ha llamado así a los hórreos del s.XVI que tienen los liños decorados. Los de Grado pertenecen al área de hórreos con decoración pintada y no tallada. Se ve que muchos de ellos han sido obra del mismo artesano o al menos del mismo taller, al que llamamos el taller de los caballos porque abundan las pinturas de caballos enfrentados.
Por mencionar algunos ejemplares, está el hórreo de Daniel Gascón en Sama que presenta la escena del beso, que ya es famosa, pero también hay otros muy interesantes como el de Tolinas, Noceda, Palacio… En Santianes, por ejemplo, se conservan las dos paneras más grandes del concejo, una de ellas está formada por la unión de otras tres y es enorme.
-¿Qué futuro le espera a este patrimonio?
-El debate es cuál puede ser la función de los hórreos y paneras en el siglo XXI. Sabemos que nacieron como almacén de la cosecha, de productos de la matanza, etc., incluso para celebrar eventos, pero ahora su función tradicional ya no existe. El gran reto es buscarles un uso, porque al ser de titularidad privada, la gente puede conservarlos o no según el interés que tengan y hay que tener en cuenta que son maderas que cuesta mantener.Pinche aquí para ver más reportajes de este concejo

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí