Nuevos espacios en A Veiga

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Vistas desde la Senda del Muelle / Foto: Fusión Asturias
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La Senda del Muelle recientemente inaugurada y la rehabilitación del Caleiro son las principales novedades que encuentra el viajero en una visita a la villa de los doce puentes.

Los peatones disfrutan una nueva obra en la capital del concejo, Vegadeo, también denominada A Veiga. Se trata de la Senda del Muelle, un recorrido que se inicia en el muelle sur permite entrar a la villa disfrutando de la Ría del Eo, a la cual acompaña en su trazado. La senda peatonal se financió con cargo al Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP) y, además de mostrar la gran belleza del entorno, podría ser la puerta a una futura ruta que recorra el Eo.
En la entrada principal a este núcleo de población del occidente asturiano y como complemento a la Senda, lo que más llama la atención a quien se acerque hasta aquí es la obra de rehabilitación del Caleiro La Sorpresa. Con este trabajo se ha querido demostrar la importancia que puede tener para el turismo la recuperación del patrimonio industrial del concejo. Los caleros (caleiros en fala) eran hornos donde se producía la cal que se utilizaba para la elaboración de morteros y el abono de las tierras. Están considerados un elemento etnográfico de vital importancia en el desarrollo de la cultura del campo astur en la época pre-industrial. El abandono de su utilización se produjo a finales del siglo XIX, consumándose a mediados de los años 60 del siglo XX.

Con la rehabilitación del Caleiro La Sorpresa se ha querido demostrar la importancia que puede tener para el turismo la recuperación del patrimonio industrial del concejo

La obra fue realizada por el arquitecto tapiego José Ángel Vior bajo un planteamiento que permitiera recuperar el calero de manera sencilla, convirtiéndolo en el elemento protagonista. En su diseño se retiró parte del muro perimetral para que el horno se pudiese visualizar desde la carretera destacándolo como símbolo y elemento de bienvenida a la entrada del concejo. También cuenta con aparcamiento y una zona verde con paneles explicativos en los que se cuenta la historia de este horno de cal que forma parte del Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias desde 2015.
Una vez dentro del casco histórico, y a apenas unos metros de la Casa Consistorial, quien es conocedor de la geografía urbana local echará en falta un elemento que hasta hace poco acaparaba todas las miradas: la vaca Silvallana, como se conoce popularmente a la obra de la artista local Lulas Somoza, también docente en el concejo. La escultura que representa a una res sufrió daños debido a un incendio en una instalación cercana y el pasado mes de abril fue retirada para ser rehabilitada. En 2018 fue el símbolo principal de la Feria de Muestras y con el éxito que cosechó entre vecinos y visitantes se ganó a pulso su ubicación en el corazón de la villa, el parque de Medal. Su presencia multicolor parece advertir que no es posible pensar en esta tierra sin tener en cuenta su tradición ganadera y su carácter rural, y aunque es de reciente incorporación ya es imprescindible en la estética de Vegadeo.

Caleiro La Sorpresa / Foto: Fusión Asturias

Aunque no de nueva factura, A Veiga mantiene otros elementos emblemáticos e identitarios de la localidad, como por ejemplo, el kiosko de la música, también en el Parque de Medal. Construido en 1902 por una sociedad vasca y sufragado en parte por los emigrantes veigueños sigue llamando su atención por el trabajo realizado en sillería, dotado de verja, ocho columnas y elevado sobre un zócalo de dos alturas.
Muy cercano, frente al Consistorio, como velando por el discurrir tranquilo del día a día en la villa, parece estar la figura en bronce de un joven con túnica, portando en una mano una hoz y en la otra un rastrillo, acompañado de cabezas de fauno y detalles florales. Forma parte de la fuente neoclásica ornamental denominada la Fuente del Verano construida en 1882 para facilitar el suministro de agua potable a la villa.
El entorno que conforman la calle principal, la Alameda, la plaza consistorial y el Parque, además de ser el núcleo histórico más relevante, también se ha convertido en el espacio idóneo para distintas manifestaciones sociales y culturales. De ahí que aquí convivan esculturas como la ‘Venus Algálica del Eo’, de César Montaña dedicada al literato local Álvaro Fernández Suárez y el ‘Tótem de los Deseos’ de Jerónimo Guerrero con monolitos en memoria de las víctimas del 11-M o el dedicado a la primera concentración nacional de Peñas Sportinguistas que tuvo lugar en 2017.
Si todavía queda algo de tiempo del que disfrutar, una buena opción es dar un paseo y conocer los doce puentes que se encuentran en la villa. La gran cantidad de pasos sobre el agua se debe a los sinuosos trazados que configuran los caudales del Suarón y el Monjardín y que se acompañan de obras de artistas asturianos como Luis Fega, Herminio Suárez, Adolfo Manzano, María Jesús Rodríguez o Ricardo Monjardín.

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