Burbuja social

0
55
Burbuja social
Composición: Fusión Asturias
[Total: 3   Promedio: 5/5]

Hace unos días el Gobierno del Principado instaba a la población, a través de una campaña de sensibilización, a crear burbujas sociales estables con un máximo de seis contactos estrechos para frenar la propagación del coronavirus. Para que esto fuera efectivo dicen que es esencial el compromiso de todo el grupo de formar parte de una sola burbuja, cumplir de forma estricta las medidas de seguridad (mascarilla, distancia social y lavado de manos) y, a ser posible, que se realicen las reuniones al aire libre o en espacios ventilados.

Nueva Zelanda, Canadá o Bélgica ya optaron por esta fórmula en el mes de mayo, mientras nosotros estábamos en plena cuarentena, para poder estar con la familia y amigos cercanos y evitar los desmadres. La fórmula les funcionó, de hecho, consiguieron contener la pandemia, por eso varios países quieren incorporarla.

El objetivo es crear un punto intermedio entre evitar contagios y permanecer todos en casa cerrados a cal y canto y poder tener contacto con las personas queridas. Se trata de construir un círculo estable, más amplio que el de la propia vivienda, que permita, por ejemplo, la relación entre padres e hijos, nietos con abuelos, amigos con amigos, etc. ¿A quién incluirías en esa lista de contactos? ¿Con quién querrías relacionarte? ¿A quién es seguro ver?

Cada uno tiene que pensar en cinco personas que considere esenciales para su bienestar emocional con las que se relacionará sin mascarilla, a menos de dos metros y durante más de un cuarto de hora seguido. Difícil decisión.

Un equipo dirigido por el sociólogo Per Block de la Universidad de Oxford puso en marcha tres estrategias de distanciamiento social. La primera consistía en juntar a personas que tenían algo en común, del mismo barrio, la misma familia o la misma edad. La segunda reunía a grupos con fuertes lazos, a amigos. La tercera eran las burbujas sociales en las que un grupo elige su propio círculo. Esta última opción fue la más efectiva ya que redujo la tasa de contagio de Covid-19 en casi un 40%. La explicación que daba el equipo liderado por Block era que ese grupo había hecho una elección deliberada sobre con quien quería relacionarse, en vez de depender de vínculos sociales o geográficos más o menos impuestos. Además de ser una decisión propia, se habían creado las burbujas en base a la confianza. Todos habían puesto su vida en manos del resto y todos cuidaban de ello. La burbuja se había convertido en escudo y así, sumando uno tras otro, se formó una red que consiguió plantar cara al coronavirus.

¿De qué depende el éxito de esta propuesta? De que la gente cumpla lo acordado sin que tenga la espada de Damocles encima. Si cumplimos las reglas y limitamos los contactos puede ser una buena idea y llevaremos esta segunda ola de la mejor manera posible. Si no la enfermedad se propagará.

Por el momento no se trata de una imposición del Principado, ya que no existe normativa que la haga obligatoria sino una recomendación dada la tasa de incidencia acumulada en los últimos quince días: 123 casos por cien mil habitantes. Si en otros lugares ha funcionado porqué no va a hacerlo aquí. Todo dependerá de nosotros.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí