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sábado 15, junio 2024

Las aventuras de Bribones llegan a Cuatro

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Muy pronto podremos ver ‘Bribones’ en la pequeña pantalla como nuevo producto de Mediaset. Arcadio Noriega, presidente de la plataforma cultural asturiana que dio origen a la docuserie que se estrenará en Cuatro, tiene muy claros los objetivos de la misma.

Arcadio Noriega, presidente del Grupo de Investigación Histórica de Laviana Bribones
Arcadio Noriega, coordinador de Bribones.

La aventura, el patrimonio y la historia son los ingredientes básicos de este trabajo que cuenta con el inseparable aderezo de compañerismo y trabajo en equipo.

La noticia cayó bien en toda Asturias, pero en el Alto Nalón fue toda una revelación. Aquellos chavales de Laviana, que hace 25 años empezaban a recorrer pueblos y montes de la zona a la búsqueda de patrimonio que descubrir y proteger, habían dado un paso más en una meteórica progresión que les ha llevado a ser reconocidos internacionalmente. Ahora, como explica sonriente el presidente del colectivo “esto ya se nos ha ido de las manos, pero con el equipo que tengo disfruto que sea así y ojalá que se nos vaya aún mucho más”.

La docuserie que aborda el trabajo de este grupo de élite, voluntario y multidisciplinar, se desplaza a diferentes localizaciones españolas y muestra, afrontando todo tipo de desafíos, que la búsqueda de yacimientos arqueológicos u otro tipo de patrimonio es en realidad una aventura.

La docuserie, que aborda el trabajo de este grupo de élite, se desplaza a diferentes localizaciones españolas y muestra que la búsqueda de yacimientos arqueológicos u otro tipo de patrimonio es en realidad una aventura.

-Ya ha sido presentado en el South Festival de Cádiz y estáis a punto de salir en Cuatro, en prime time. De vuestros inicios en un ámbito local, en Laviana, a lo que hacéis ahora hay un gran trecho recorrido. ¿Es importante no perder de vista los orígenes?
-Claro, es algo extremadamente importante porque nosotros no concebimos la plataforma cultural Bribones sin darle una vuelta diaria a nuestras investigaciones locales, a la línea etnográfica, a nuestros puertos y montañas, cuevas…
Estamos creciendo tanto que, si antes éramos un grupo en el que prácticamente íbamos todos a todo, ahora nos podemos permitir el lujo de estar diseminados en base a diferentes líneas. Hoy somos 42 en filas en Bribones y la que vamos a poder ver en Mediaset es la línea de expedición que está formada por gente que se prepara para ir un poco más allá, y en la que se requieren ciertas capacidades, como cuando fuimos a Jordania.

-¿Quien integra las expediciones, el equipo Bribones Xtrem?
-Bribones Xtrem es gente que debido a su trabajo profesional tiene ciertos conocimientos y destrezas, pero ahora -y esto es una novedad- también tenemos los Bribones Ranger que incluye a aquellas personas, que no pudiendo tener esas habilidades por su trabajo, pueden formarse y acercarse a ellas, pueden hacer un curso de buceo o de escalada de forma voluntaria. Nosotros en Bribones ofrecemos a la gente el poder dedicarse a la etnografía, la mitología, la fotografía o lo que crea oportuno, pero si hay gente -no por ello mejor que los otros- que quiere un click más, puede acercarse a las líneas de expedición. Ahí es donde entran los Xtrem y los Ranger.

“De una forma atractiva y creativa podemos arrastrar a una sociedad joven a esa defensa del patrimonio que tanto necesitamos”

Bribones de documental tras uno de sus entrenamientos en la costa de Cádiz.
Bribones de documental tras uno de sus entrenamientos en la costa de Cádiz.

-¿Cómo surgió el proyecto de la docuserie que veremos en Cuatro?
-Por casualidades que tienen que ver con los temas de patrimonio e historia, coincidí con el productor Jimmy Sola y el director Jesús Sotomayor, con el que ya había trabajado previamente en Adventum. Les comenté cuál era la línea de actuación de Bribones y que la idea creativa tiene dos partes principales, una la de dar a conocer la historia, la mitología, etc. desde el punto de vista de la aventura, porque es una línea que engancha mucho, sobre todo a la juventud. De una forma atractiva y creativa podemos arrastrar a una sociedad joven a esa defensa del patrimonio que tanto necesitamos. Y la aventura es real, porque en muchos enclaves necesitamos de ciertas capacidades y conocimientos como puede ser la escalada para poder acceder con seguridad a ellos.
La otra parte es la simbiosis entre el científico y la aventura, porque nosotros nos podemos permitir el lujo de coger escenarios un poco más “radicales”, y sin perder el norte y de una manera humilde, disfrutamos dando esa pleitesía y esa fuerza al catedrático, al doctor, al arqueólogo, a ese especialista que al final es quien tiene que culminar los estudios de rastreo que nosotros iniciamos.

“No sólo queremos buscar el patrimonio o a ayudar a los especialistas, también queremos lanzar principios y valores que creemos que hacen falta en esta sociedad que estamos viviendo: sacrificio, compañerismo, liderazgo…”

-¿A quién vamos a poder ver en esta serie documental?
-La gente va a poder ver un equipo multidisciplinar formado por 12 compañeros y compañeras, con un rango de edades que va desde los 23 años hasta los 62 y con el que demostramos que el patrimonio es de todos. Son Bribones veteranos, nadie está elegido al azar y no somos actores. Hay gente muy joven, pero con mucha responsabilidad, y hay gente muy madura con mucha disciplina y muy jovial. No sólo queremos buscar el patrimonio o ayudar a los especialistas, también queremos lanzar principios y valores que creemos que hacen falta en esta sociedad que estamos viviendo: sacrificio, compañerismo, liderazgo…

-Esos valores tienen su origen en el grupo inicial que dio lugar a BRIBONES (Brigada de Boinas Negras), aunque ahora se han sumado otras personas y os hacéis llamar Grupo de Investigación Histórica de Laviana Bribones.
-Claro, y por eso hemos querido cambiar. En 1994 me pareció muy buena idea el nombre de Bribones, y si hoy tuviese que rediseñar este proyecto tendría que pensar si seguiría o no con él, pero evidentemente si queremos dar a conocer el patrimonio y las tradiciones, no podemos olvidar los primeros conatos de vida que tuvo este proyecto. Y vamos a defender nuestro nombre y nuestras siglas porque, al final, seguimos siendo nosotros.

“Cualquiera que nos conoce ve que este es un grupo humilde, con los pies en la tierra y que sabe perfectamente hasta dónde podemos llegar nosotros y dónde tiene que empezar a coger las cosas el especialista”

-¿Se mantiene también vuestro sello personal a la hora de funcionar?
-Cualquiera que nos conoce ve que este es un grupo humilde, con los pies en la tierra y que sabe perfectamente hasta dónde podemos llegar nosotros y dónde tiene que empezar a coger las cosas el especialista. Como hemos crecido mucho y ahora dentro de nuestras filas ya hay catedráticos, doctores y arqueólogos, ya podemos hacer ciertas cosas que antes eran totalmente inviables. Pero siempre lo hacemos desde un enfoque muy normal, muy de pueblo, muy campechano, donde a la hora de un trato nos damos la mano y no hace falta firmar un papel porque sabes que eso va a estar cerrado. Nos gusta esa línea tradicional, de volver a lo que había antes y que hoy en día no es fácil encontrar; de ahí también viene el proyecto del Consejo de Ancianos que hemos puesto en marcha.
Y si conseguimos con todo esto que un padre coja a su hijo y le lleve a ver una cueva, algún resto de muralla, o los restos de la cabaña de su abuela, que es una maravilla etnográfica, pues nos damos por más que satisfechos.

-¿Cuándo se estrenará esta aventura documental?
-A día de hoy estamos con la post producción y es algo que ya se me escapa de las manos, no sabría indicártelo, pero según me ha comentado el productor será en esta época invernal, a lo mejor diciembre o enero, dentro de poco.

“La docuserie serán ocho capítulos en ocho lugares distintos de la geografía española en los que damos a conocer enclaves arqueológicos cuyo acceso requiere de ciertos conocimientos: navales, acuáticos, alpinos, de escalada y manejo de cuerdas, de paracaidismo, etc.”

Bribon Xtrem Rivera, en el rastreo de marcas medievales vinculadas a una leyenda asturiana.
Bribon Xtrem Rivera, en el rastreo de marcas medievales vinculadas a una leyenda asturiana.

-¿Qué nos encontraremos en la serie Bribones?
-Nos vamos a encontrar con Bribones en ocho lugares distintos de la geografía española, desde Cádiz, Canarias y Asturias… hasta el desierto de Tabernas en Almería, serán ocho capítulos en los que damos a conocer enclaves arqueológicos cuyo acceso requiere de ciertos conocimientos: navales, acuáticos, alpinos, de escalada y manejo de cuerdas, de paracaidismo, etc.
Es un documental cargado de aventura para enganchar con la gente joven, quisimos darle dinamismo a este tipo de formato que personalmente a mí me encanta, pero que soy consciente que a la gente joven no les va tanto. Queremos salir del pensamiento: “Buf, la historia que coñazo”, y cambiarlo por “¡Cuidado la historia, qué aventura!”.
Hemos intentado hacer un proyecto abierto y aunque no hemos tenido la oportunidad de profundizar lo suficiente para contestar a todas de las preguntas que tendrá la audiencia, sí que podemos encender una mecha de interés y con ello fomentar un poco la cultura y el patrimonio.
En la serie abarcamos desde temas de la Prehistoria hasta de la Edad Media o de una época moderna, como puede ser la Batalla de Trafalgar. Estarán presentes la mitología, la brujería, algunas leyendas y misterios y hasta curas eremitas, de todo un poco.

-¿Cómo habéis vivido la experiencia de poneros ante una cámara, dado que no sois actores?
-Desde luego es un paso más allá, pero hemos sido muy naturales haciendo lo que solemos hacer y muchas veces nos olvidábamos de que había una cámara junto a nosotros. A pesar de que nos llovió todos los días, cuando estás rodeado de un equipo de Bribones, personas con unas capacitaciones de compañerismo de alegría, de simpatía, de predisposición, de gente que entrega mucho y recibe poco, al final todo va bien y todo engancha.

Arcadio Noriega, coordinador de los Bribones, junto a componentes del equipo logístico y técnico.
Arcadio Noriega junto a componentes del equipo logístico y técnico.

“Hemos sido muy naturales haciendo lo que solemos hacer y muchas veces nos olvidábamos de que había una cámara junto a nosotros. A pesar de que nos llovió todos los días, cuando estás rodeado de un equipo de Bribones, al final todo va bien y todo engancha”

-¿Qué es lo que más valoras de esta experiencia?
-Además del grupo consolidado, lo que más nos enriquece es el poder aportar nuestro granito de arena, el acercarnos un poquito al patrimonio, a la historia, y conseguir que la gente empiece a involucrarse y a respetarlos.
A diario estamos viendo la destrucción de yacimientos arqueológicos, cómo gente que está encontrando cosas, en vez de informar sobre ellas, se las guarda; estamos viendo la problemática del detectorismo y el expolio y muchas otras cosas. Nosotros intentamos aportar algo de respeto y no sólo por el patrimonio, también por los ancestros, los ancianos. Antes escuchábamos al abuelo mientras contaba leyendas de la zona junto a la luz de un candil o de una hoguera y ahora parece que con el móvil tenemos suficiente. Hay que romper un poquito con esto.

-De cuando empezasteis a ahora, ¿se te hubiera ocurrido soñar que llegaríais a esto?
-De aquellos chavales que empezamos en 1994 a los de ahora no ha cambiado nada, somos exactamente los mismos. Y dentro de veinte años seguiremos los mismos porque nosotros no tenemos subvenciones, nadie cobra y esto es por un sueño, una ilusión. Nos mueve el patrimonio y el intentar cambiar un poco esta sociedad tan superficial. Vivimos en esa línea y la gente que se acerca a nosotros está en esas capacidades. Y cuando hay un sueño, el sueño no entiende de límites. Ahí está Rufo de Laviana que sale en el documental, con 62 años tiene una fuerza y una juventud que perfectamente le puedes echar 18. La voluntad, la manera de animar a la gente y la forma de vivir el compañerismo hace que nada haya cambiado respecto a cuando teníamos veinte años.

“Nos mueve el patrimonio y el intentar cambiar un poco esta sociedad tan superficial. Vivimos en esa línea y la gente que se acerca a nosotros está en esas capacidades. Y cuando hay un sueño, el sueño no entiende de límites”

Arqueóloga Bribona Miriam prospectando una cueva
Arqueóloga Bribona Miriam prospectando una cueva / Foto: Mediaset/Mar Muñoz

-Después de vuestra experiencia en Jordania o México, vuestra proyección internacional no deja de crecer. ¿Hay algo más a la puerta de Bribones?
-Ahora nos estamos centrando en una línea de nuevas expediciones y vamos a aprovechar estos viajes para abrir también un par de delegaciones. Una será en EEUU, en San Agustín, Texas, y la otra en Cuba, en la zona de La Habana. Queremos abrir delegaciones en las zonas en las que España tuvo influencia, como fue por ejemplo el Camino Español. Fuimos nosotros los españoles quienes luchamos con los comanches y apaches, y a la gente se le olvida. Fuimos quienes dejamos el caballo en EEUU que doscientos años después se encontraría Inglaterra y al que luego llamaron mustang.

-¿Cuál será la línea a seguir en Cuba y México?
-Cada delegación internacional que vamos a crear -porque se abrirán más- se compondrá de tres miembros: un delegado, un arqueólogo y un investigador. Estas delegaciones siempre tendrán un vínculo con España a través de los delegados, bien a través de un fuerte lazo familiar, como que alguno de sus padres sea español o porque estén relacionados con nuestro país de alguna otra forma.
Y si nosotros tenemos algún trabajo en esa zona, ellos nos servirán de logística, de apoyo. Son los que estarán ahí en un reconocimiento previo a nosotros ir.

“Vamos a abrir un par de delegaciones. Una será en EEUU, en San Agustín, Texas, y la otra en Cuba, en la zona de La Habana”

-¿La historia de España está presente en estos nuevos territorios Bribones?
-Claro, en la zona de Cuba, tanto el tema de los esclavistas como de los indianos es muy interesante, y sobre todo en la zona de la marina y con respecto al tema naval, tuvimos una influencia muy potente. En Texas, están el Camino Español, las misiones y los dragones de cuera, que eran tropas defensivas creadas por el Imperio Español… toda una tradición impresionante que tenemos ahí.

-¿Hay partes de la historia de España que, vistas desde la perspectiva de hoy día, es duro recuperar?
-Puede haber momentos históricos, pero también ocurre que muchas veces te sorprenden. Por ejemplo, si hablamos de la Santa Inquisición sobre la que hemos hecho un trabajo, descubres que en realidad la Inquisición no quemó a tantas personas como podíamos pensar, lo que había eran muchísimos autos de fe. Sin embargo, otras veces lo que parece que fue menos, en realidad fue mucho más radical.
Nosotros sólo queremos objetividad, y si alguien nos reprocha cualquier ideal o nos dice que no podemos tocar algo por algún tipo de interés, esa es la señal para que lo trabajemos con más ahínco, porque la historia nos pertenece a todos y no a algo que sea esporádico y actual.

“Si alguien nos reprocha cualquier ideal o nos dice que no podemos tocar algo por algún tipo de interés esa es la señal para que lo trabajemos con más ahínco, porque la historia nos pertenece a todos y no a algo que sea esporádico y actual”

-A raíz de un incendio en Laviana habíais encontrado una especie de pozo donde podría haber una ayalga. Cuanto más se conoce ¿más consciente se es de todo lo que queda por descubrir?
-Queda muchísimo. Fíjate que nosotros estamos colaborando con la arqueóloga Esperanza Martín en la zona de Lugo de Llanera, en Lucus Asturum, y ahí no es que estén buscando un tesorillo como los torques, que pueden encontrarse en cualquier sitio, están buscando una ciudad romana entera que tenía un acueducto, un circo y un teatro. Se sabe que existía y que estaba en esa zona por textos antiguos y también que tenía una conexión desde la Vía Carisa hasta el puerto de Gijón.
Y ahora, posiblemente y por lo que nos está llegando, estamos a las puertas del descubrimiento de lo que Platón identificaba como la Atlántida o algo parecido. También hay ejércitos enteros desaparecidos, como los del Faraón en el Sáhara o legiones romanas enteras. Y simplemente con fotogrametría y fotografías satélites se están descubriendo ciudades en el Amazonas y aún quedan 10.000 pirámides mayas pendientes por descubrir. Hemos arañado un poquito la historia, pero prácticamente no hemos descubierto nada. Cada poco descubrimos nuevos planetas. La semana pasada encontraron un homo entero y estamos descubriendo razas humanas que existieron y que desconocíamos. De momento seguimos unas pautas tradicionales, las de nuestro homo que venía de la zona africana, pero todo está entre comillas y cogido con pinzas. No somos nada, esto es una maravilla.

-¿Va a haber que reescribir la historia?
-Prácticamente se está reescribiendo todos los días. Y para la historia podrá haber creatividad y academia, pero lo que se necesita es muchísima flexibilidad, porque luego te das cuenta que ni los tartesos eran tartesos, que los fenicios tienen unas conexiones egipcias que son una maravilla, y luego están los mayas, incas, olmecas, toltecas… Necesitaríamos un millón de años sólo para empezar a rascar un poco en la historia.

“Prácticamente la historia se está reescribiendo todos los días. Y podrá haber creatividad y academia, pero lo que se necesita es muchísima flexibilidad”

El doctor de Bribones Ángel inmerso en una investigación de un santuario árabe en cuevas andaluzas.
El doctor de Bribones Ángel inmerso en una investigación de un santuario árabe en cuevas andaluzas.

-Algunos documentales de historia muestran descubrimientos sorprendentes, como construcciones antiguas en el Amazonas de una complejidad o dificultad que se hacen inimaginables para las poblaciones de esa época. ¿Cómo es posible?
-Ahí podríamos hablar de muchas cosas, pero si nosotros intentamos entender a antiguas culturas bajo un prisma actual, sólo podemos llegar a equívocos.
En un conjunto dolménico, como el que puedes encontrar en Gijón o en un monte de Laviana, ves que han puesto un sillar para tapar una simple tumba que puede pesar perfectamente 4000 kilos, ya sea la tumba comunal o individual. Y lo que también ocurre es que como no tenemos su mentalidad, ni las capacidades espirituales que ellos tienen, ni esa comprensión del cosmos, de la Tierra y de todo lo que les rodea, es muy difícil llegar a pensar cómo se pueden llegar a hacer todas las maravillas que hay, como las pirámides de Egipto. Hay que estar ahí y hay que pensar como ellos, y por eso es tan difícil, no sólo entender la historia, si no vivirla, porque no podemos pensar como ellos.

-Al final, ¿lo que siempre surgen son más preguntas?
-Pues sí, como ejemplo, nosotros entramos en una cueva espectacularmente grande, con unas salas con paredes lisas de 30 y 40 metros de altura que perfectamente servirían de lienzos en los que dibujar lo que quieras, pero ahí vemos que no dibujan nada. Sin embargo, dejas esa sala y te arrastras por un sitio estrecho en que no ha cambiado nada en 300 millones de años porque es caliza y encuentras una cabra dibujada al fondo. Una cabra que está prácticamente encima de tu cara, a pocos centímetros y que a lo mejor tienes que retorcerte y girarte para verla. Entonces te preguntas ¿por qué no han puesto esa cabra en el centro, en la sala grande? ¿Por qué se han adentrado hasta ahí con una llama? Pues no podemos saber el porqué, desconocemos el motivo.

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