Los Bribones dan vida a la Prehistoria

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Recreación de hombre prehistórico pescando en un arroyo asturiano
Recreación de hombre prehistórico pescando en un arroyo asturiano / Foto: Pepe Latas
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Hay que estar dispuestos a patear mucho monte y a adentrarse en cuevas remotas para realizar algunos de los hallazgos arqueológicos que tiene en su haber la Plataforma Cultural Los Bribones. Afortunadamente, el último proyecto de este grupo de aventureros en el Valle del Alto Nalón visibiliza un patrimonio prehistórico que nos acerca a nuestros antecesores.

Las huellas de edades pretéritas están mucho más cerca de lo que podemos pensar, o al menos, eso es lo que nos está demostrando el grupo Los Bribones. El colectivo con origen en Laviana está decidido a trasladarnos una visión mucho más real de los hombres, mujeres y niños que habitaron nuestra región en las edades del Cobre y el Bronce.

Dos miembros de Los Bribones, Pelayo Pereira e Iván Cortina, en el papel de cazadores prehistóricos en los montes de Caso.
Dos miembros de Los Bribones, Pelayo Pereira e Iván Cortina, en el papel de cazadores prehistóricos en los montes de Caso / Foto: Pepe Latas

Conscientes de que una imagen vale más que mil palabras, el colectivo está desarrollando un proyecto de fotografía histórica a través de la recreación y ambientación de un entorno prehistórico. “En total, son cinco los trabajos que haremos en el Alto Nalón -explica Arcadio Noriega, presidente de la Plataforma Cultural Los Bribones-. Es una manera de enriquecer los descubrimientos que hemos hecho en los cordales asturianos y darlos a conocer. Estamos encontrando bastantes indicios de la edad temprana de los metales, la edad del Cobre y la edad del Bronce. Tenemos hachas de bronce, planas y de una anilla, que están asociadas a una especie de ritual que a día de hoy es uno de los grandes misterios, también petroglifos, cazoletas, pinturas que se están analizando, conjuntos dolménicos e incluso encontramos una estela que ahora se está estudiando”.

Con el objetivo de ser lo más fidedignos posible a la hora de recrear las escenas, Los Bribones eligen para la ambientación los lugares donde se han realizado los descubrimientos.

El primero de los cinco trabajos ya ha visto la luz con la colaboración desinteresada de los fotógrafos Pepe Latas y Monchu Calvo. Sus imágenes dan a conocer diferentes momentos en la vida cotidiana de un cazador adulto y otro más joven relativas a la caza, la pesca y también a cierta ritualización. “Aprovechamos la presencia de la nieve en Caso para hacer estas escenas, en esta se ven las puntas de flecha de silex que utilizaban y el hacha que llevaba uno de ellos al cinto”, añade Arcadio, que junto con Adrián Blanco, coordinó las escenas bajo los rigores del frío casín.
Incluso la indumentaria de ambos cazadores recrea fielmente la de la época gracias al trabajo de la costurera Manuela Fuente Fernández, quien realizó los trabajos con lana, cuero, crines y antiguas pieles siguiendo los usos tradicionales.

Con el objetivo de ser lo más fidedignos posible a la hora de recrear las escenas, Los Bribones eligen para la ambientación los lugares donde se han realizado los descubrimientos, aunque, como explica Arcadio, hay excepciones dado que “no podemos hacer una fogata en una cueva prehistórica, en ese caso buscamos otra que ya ha sido explotada y en la que el humo no pueda afectar a nada”.
También utilizan réplicas de armas, cuencos, ídolos y utensilios prehistóricos que se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid y el Museo Arqueológico Regional de Alcalá de Henares, copias exactas suministradas por los propios centros museísticos. Como ejemplo, el de un cuenco cerámico hallado en una tumba del 3.000 a. C.

La próxima entrega de fotografía histórica reflejará el proceso de fabricación metalúrgica de las hachas, “lo veremos en el sitio y escenario donde hemos encontrado las hachas de bronce, en el cordal de los montes de Mardana, a una altura en la que tendremos a Peña Mea de fondo. En futuros trabajos se podrá ver a un hombre tallando una estela. Será una réplica exacta realizada con asta de ciervo de la estela que encontramos en la zona de Peña Mea, -añade el lavianés-. En otro reportaje veremos a una niña de cinco años en una cueva jugando con una muñeca de hueso. En este caso el descubrimiento no es nuestro, pero nos pareció interesante darlo a conocer”.

La próxima entrega de fotografía histórica reflejará el proceso de fabricación metalúrgica de las hachas.

En el quinto y último trabajo, el protagonismo lo tendrá el paisaje de los cordales, zonas de monte medio donde han encontrado gran parte de las marcas pétreas y que, aunque todavía guardan muchas incógnitas por resolver, parecen indicar que son zonas de paso. “A día de hoy está por descubrir por qué se marcaban o por qué se ritualizaban esos entornos. Está, por ejemplo, la zona donde encontramos aspas, una zona de comunicación que tuvo mucha influencia en esa época. Por algún motivo, nuestros antepasados sintieron la fuerza de este lugar y en el reportaje veremos a un grupo humano trasladándose de un sitio a otro”.

La vestimenta utilizada en la recreación se ha confeccionado siguiendo los usos tradicionales y con pieles acordes a la época.
La vestimenta utilizada en la recreación se ha confeccionado siguiendo los usos tradicionales y con pieles acordes a la época / Foto: Pepe Latas

Uno de los objetivos que se plantea la plataforma bribona es conseguir que, de una forma atrayente, sean las fotografías las que cuenten una historia y aporten una imagen más real de cómo transcurría la vida en la Prehistoria. “La gente tiene en mente ideas asociadas a la barbarie, a personas que vivían en cuevas, que medio vestían mal, pero la imagen es totalmente distinta, está mucho más cerca de la supervivencia natural y la comodidad en un ambiente que para ellos era cercano”, explica el presidente.

El proyecto fotográfico que han puesto en marcha Los Bribones es solo la punta del iceberg de una actividad que sigue creciendo y que tiene previsto avanzar en varias direcciones, una de ellas es la creación de una sede para el grupo en el edificio del antiguo Ayuntamiento de Laviana que han adquirido. “Será importante para nosotros porque al contar con una plataforma física todo será más sencillo, la gente podrá ir y darte información. En los pueblos hay muchísimas cosas interesantes que solo conocen los vecinos y a las que ellos no dan importancia, cosas que a lo mejor se las contaron sus abuelos. Los pastores de antes tenían mucha información sobre las cuevas y las marcas que hay en ellas, aunque para ellos no fuesen más que unos garabatos mal pintados”.

“Los pastores de antes tenían mucha información sobre las cuevas y las marcas que hay en ellas, aunque para ellos no fuesen más que unos garabatos mal pintados”
Arcadio Noriega, presidente de la Plataforma Cultural Los Bribones

A pesar de que Los Bribones ha pasado de ser un Grupo de Investigación con origen en Laviana a una Plataforma Cultural que acomete incluso expediciones internacionales, sus miembros siguen muy comprometidos con Asturias, y en especial con el Valle del Nalón, donde han realizado numerosos hallazgos. El colectivo que preside Arcadio ya se ha ganado el respeto y la credibilidad del Valle y cada vez son más las personas que les comparten información sobre marcas, señales y elementos diferenciados del paisaje.

Primer reportaje fotográfico, en el Parque Natural de Redes
Primer reportaje fotográfico, en el Parque Natural de Redes / Foto: Monchu Calvo

El grupo de investigación cuyos tres pilares son la etnografía, la arqueología y la mitología, atraviesa ahora un buen momento, aunque como afirma sonriendo su presidente y mayor impulsor “esto es un hobby que se nos está yendo de las manos, por el que no cobramos nada. El secreto de esto es que perdiendo perres consigues lo que quieras, pero también es verdad que muchas personas nos dan su apoyo a cambio de nada. Y tenemos contactos de gente que sabe que trabajamos bien, que tenemos buena predisposición y que cuando vienen aquí se quedan embobados con nuestros paisajes”.

Para muestra, la experiencia con la grabación del documental de nueve minutos ‘El Camino Perdido’ que da a conocer un sorprendente camino de unos centenares de metros en el concejo de Caso que cuelga al vacío y del que todavía se desconoce su finalidad. El documental fue encargado a una importante productora madrileña, que también trabaja en países como EEUU y Sudáfrica, y sus integrantes no ahorraron elogios ante los paisajes del Parque Natural de Redes. “Estaban maravillados -añade Noriega- y la verdad es que se portaron muy bien”.

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