Marta Sevilla Solís, investigadora en el INCAR. En busca de las baterías del futuro

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Marta Sevilla Solís, investigadora en el INCAR
Marta Sevilla Solís / Fotos cedidas por M. Sevilla
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Es una de las mujeres científicas que desarrolla cada día su trabajo en el INCAR (Instituto de Ciencia y Tecnología del Carbono), en Oviedo. Su objetivo es conseguir mejores sistemas de almacenamiento de energía mediante el diseño y la síntesis de materiales de carbono, que podrían llegar a revolucionar sectores como el del transporte o las energías renovables.

La ingeniera química asturiana no ha dudado nunca de su vocación profesional, aunque reconoce que su profesión no es apta para quienes no desarrollen buenas dosis de paciencia y tesón. Desde que inició sus estudios en la Universidad de Oviedo en 2003, su periplo de formación e investigación le ha llevado por universidades y centros de diferentes países. De la Universidad de Nottingham (Reino Unido) a un centro del Max-Planck en Berlín a Atlanta hasta conseguir una plaza de científico titular en el INCAR.

-¿Cuándo descubrió su vocación por la ciencia?
-A mí siempre me gustó la ciencia, desde pequeña, si algo tenía claro es que no era de letras. En cuanto a mi vocación por la investigación, fue a raíz del disfrute de una beca de Introducción a la Investigación para alumnos de penúltimo curso, otorgada por el CSIC. Con ella estuve trabajando dos meses en el INCAR y fue cuando empezó a gustarme la investigación; hasta ese momento la verdad que no me lo había planteado, quizás por haber estudiado una carrera técnica, más enfocada hacia la industria. Al año siguiente solicité otra beca del CSIC y volví al INCAR, donde ya me quedé para hacer la tesis doctoral gracias a la concesión de una beca FPU. Creo que este tipo de becas de introducción a la investigación son importantes a la hora de fomentar la vocación, pues permiten tener un primer contacto con este mundo y hacerse una idea de en qué consiste el trabajo.

“Dicen que la paciencia es la madre de la ciencia y, efectivamente, se necesita paciencia y mucha perseverancia”

-¿En qué consiste su investigación?
-Mi trabajo se centra en el diseño y síntesis de materiales de carbono para electrodos de diferentes dispositivos de almacenamiento de energía, concretamente supercondensadores, baterías de Li-Azufre y condensadores de iones (Li, Na, etc.). Cada uno de estos dispositivos tiene unas prestaciones específicas y, por ello, sus electrodos requieren materiales con diferentes características químicas y estructurales/texturales. Una vez concebido el material, desarrollamos procedimientos específicos de síntesis teniendo en cuenta siempre en la medida de lo posible su potencial escalabilidad y el impacto medioambiental, tratando de minimizar este último. Así mismo, buscamos estrategias de síntesis que nos permitan modular las características químico-físicas del material resultante a través del control de los parámetros involucrados en el proceso de síntesis. Esto es importante de cara a la posterior optimización del material. Finalmente, analizamos el uso del material en el dispositivo concreto con el fin de poder optimizar su comportamiento y llegar al final a un material de alto rendimiento.

Marta Sevilla Solís, investigadora en el INCAR-¿Qué aplicaciones puede tener? ¿Puede mejorar nuestros hábitos de consumo de energía?
-Los materiales que desarrollo van destinados a tres tipos principales de dispositivos de almacenamiento de energía eléctrica, los supercondensadores, las baterías de Li-Azufre y los condensadores de iones (Li, Na, etc.). Cada uno de ellos, por sus diferentes prestaciones, va destinado a aplicaciones diferentes. Por ejemplo, los supercondensadores y los condensadores de iones son idóneos para los sistemas de frenado regenerativo de vehículos, al ser capaces de almacenar y proporcionar la energía de manera muy rápida, en apenas unos segundos, lo que permite disminuir el consumo de combustible. La diferencia entre ellos radica en la cantidad de energía almacenada, de modo que los supercondensadores serían adecuados en vehículos ligeros, mientras que los condensadores de iones, capaces de almacenar más energía, serían los óptimos para vehículos pesados, trenes, etc.

Por su lado, las baterías de Li-Azufre son capaces de almacenar más energía que las baterías actuales de ion-Li, con lo que están llamadas a reemplazar a estas en vehículos eléctricos permitiendo una autonomía mucho mayor que la existente actualmente, lo que llevará a una mayor aceptación por parte de los usuarios, extendiendo así la utilización de los mismos. En definitiva, los sistemas de almacenamiento de energía lo que nos van a permitir es mejorar la eficiencia en la utilización de la energía, la electrificación del sector transporte y la introducción de las energías renovables en nuestro sistema energético. Son, por tanto, indispensables en nuestro camino hacia un sistema energético sostenible.

“Las baterías de Li-Azufre son capaces de almacenar más energía que las baterías actuales de ion-Li, con lo que están llamadas a reemplazar a estas en vehículos eléctricos permitiendo una autonomía mucho mayor que la existente actualmente”

-¿Hace falta mucha vocación para seguir año tras año investigando, aún sin resultados a corto plazo? ¿Cómo se afronta una carrera de fondo de este tipo?
-Dicen que la paciencia es la madre de la ciencia y, efectivamente, se necesita paciencia y mucha perseverancia. Yo particularmente he tenido momentos de querer tirar la toalla y si lo hablas con más gente que se dedica a esto, muchos hemos pasado por ahí. Por ello, es importante contar con el apoyo y la motivación por parte de tu supervisor en las etapas pre y postdoctorales, que te animen a superarte, no solo preocupándose por obtener el máximo de resultados; sino es fácil perder la ilusión y la perspectiva. En este aspecto, yo he sido afortunada. Además, cuando se obtienen resultados es sumamente gratificante y compensa todo el esfuerzo. También pensar en que estás poniendo tu granito de arena a lograr avances importantes.
Algo que desgasta mucho y debería mejorarse es tener que estar continuamente solicitando financiación, ya no solo para investigar, sino tus propios contratos cuando no tienes un puesto fijo.

“A las niñas que piensan elegir una carrera de ciencias les diría que los únicos límites que hay son los que ellas mismas se pongan”

-¿Ha tenido que solventar dificultades por el hecho de ser mujer?
-Yo, concretamente, no he tenido problemas por el hecho de ser mujer. Únicamente estando en el extranjero, donde te encuentras con hombres de otras culturas en las que la mujer está muy discriminada, y en ocasiones tienes que hacerte valer.

-¿Qué le diría a las niñas y jóvenes que piensan en elegir una carrera de ciencias?
-Les diría que los únicos límites que hay son los que ellas mismas se pongan. Que escojan lo que realmente les gusta y, con los tiempos que corren, que tenga buena salida.

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