Dana Rodríguez. “Los caminos fáciles nunca son la solución”

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Dana Rodríguez, deportista de crossfit y halterofilia
Dana Rodríguez / Fotos cedidas por D. Rodríguez
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Se ha preparado para competir en el Open de Crossfit que se celebrará online este mes de marzo. De la mano de Fran Linares y de una autodisciplina ejemplar, se ha entrenado de manera intensiva para conseguir un buen puesto en el ranking. Pasado este mes se sabrán los resultados.

Sorprende, aunque sé que no debería. Dana Rodríguez tiene veintiún años y una cabeza que ya le gustaría tener a muchos. Ha decidido qué quiere hacer con su vida estudiando los pasos que la conduzcan hasta su meta. Buscó a la gente que la pudiera ayudar a recorrer ese camino. Le plantó cara a sus complejos y los derrotó a base de esfuerzo y disciplina. Está estudiando tercero de ingeniería y desde los dieciséis años practica crossfit, un entrenamiento basado en ejercicios variados con movimientos funcionales de alta intensidad que utilizan los cuerpos militares y de élite para estar en forma. Tras varios años entrenando gimnasia rítmica llegó al crossfit a los dieciséis casi por casualidad, pero a día de hoy tiene muy claro lo que quiere. A sus padres les sorprendió el giro tan radical, pero al final están orgullosos de su estilo de vida y están tranquilos viendo cómo compagina los estudios y los entrenamientos. Dana ha renunciado al camino fácil, ese que aparentemente promete mucho pero que después no da nada.

Dana Rodríguez con Fran Linares, su entrenador de Crossfit
Dana Rodríguez con Fran Linares

-Entrenas y estás estudiando ingeniería. ¿Cómo compaginas los tiempos?
-Lo llevo bien, con la cabeza centrada en estudiar y entrenar. Normalmente por la mañana tengo clases de nueve a tres y, en las horas que tengo libres, entreno y si no tengo nada libre lo hago antes de ir a clase. Los entrenamientos son de entre tres y cuatro horas todos los días de la semana menos el domingo, que suelo descansar o hacer un descanso activo que consiste en caminar un poco o hacer un cardio que no me apure mucho los músculos. Es cierto que tengo el tiempo super milimetrado, pero me gusta porque me obliga a concentrarme. Si te descentras lo pierdes y al final no llegas a nada ni en la carrera ni en el deporte. Para mí esto es lo más importante, además practicar crossfit me ayuda a despejar la mente, que es muy importante, porque la ingeniería te agota mucho. Cuando no tengo las seis horas seguidas de clase, lo que hago es estudiar tres horas, entreno y estudio otras tres horas. La gran mayoría de los ingenieros que están conmigo no hacen nada más que estudiar, y a mí me parece que tienes que hacer algo de deporte porque es bueno moverse, no es saludable estar todo el día con la cabeza centrada en esto. Al final te agota y aunque no sea a corto plazo, me parece que puedes acabar la carrera muy desgastado. Yo creo que, si no lo hiciera así, no rendiría igual. Además, es una carrera bastante difícil, sobre todo en la escuela de Gijón donde estoy porque son muy duros. Estoy en tercero y tengo veintiún años, así que lo voy sacando bien. Con trabajo consigues las cosas.

-Hasta los dieciséis años practicaste gimnasia rítmica. ¿Qué fue lo que te hizo dar ese giro tan radical y empezar a entrenar crossfit?
-Llevaba seis años compitiendo en gimnasia rítmica, pero un día vino al gimnasio un chico y me dijo que por qué no probaba el crossfit y lo hice. En aquel momento estaba estudiando bachiller y podía mantener los dos deportes. Pero la gimnasia rítmica es muy monótona y la competición también. El crossfit es más dinámico y cada día haces una cosa diferente. Me acabó gustando más y cuando llegué a segundo de bachiller ya me centré totalmente ahí y me fue enganchando hasta que decidí competir y tomármelo en serio.

“En el crossfit nunca te aburres porque los entrenamientos son muy divertidos. Es muy completo, pero la realidad es que hay muchos estereotipos con los deportes de fuerza”

-Cada vez es un deporte que practica más gente. ¿Qué es lo que engancha del crossfit?
-A mí me enganchó porque es muy dinámico. Toca todos los palos y nunca haces lo mismo. En crossfit haces WODs, Workout of the day -entrenamiento del día-. Unas veces te toca correr con fondos de hombro, otro correr con movimientos olímpicos de halterofilia, fuerza, otro te toca hacer sentadilla… Nunca te aburres porque los entrenamientos son muy divertidos. Es muy completo, pero la realidad es que hay muchos estereotipos con los deportes de fuerza. Este deporte es americano y cuando yo empecé a practicarlo acababa de llegar a España. Allí ya lo ven normal, pero aquí es ahora cuando empieza a despegar de verdad.

Dana Rodríguez, deportista de crossfit y halterofilia-Y dime cuántos comentarios has tenido que aguantar o cómo estás de harta de escuchar que este deporte no es nada femenino…
-He escuchado de todo y parece que siempre pensamos que esos comentarios los hacen los hombres, pero es mentira. Son muchas las mujeres que me han dicho que no quieren parecerse a mí, que parezco un tío, que cualquiera se mete conmigo con esos músculos… Tanto en la halterofilia como en el crossfit existen muchos estereotipos por parte de mujeres y hombres y queda mucho por avanzar. Hay otro comentario que también escucho mucho y es que no entienden cómo he pasado de un deporte tan femenino a otro que no lo es nada. La verdad es que me aíslo bastante porque tengo las cosas claras y sé qué es lo que me gusta. Mientras yo me vea guapa, todo lo demás no me importa. Ser femenina no es estar como un palo y pesar cincuenta kilos, es como tú te veas. Cuando a mí me dicen que tengo mucha pierna, que tengo los brazos y las dorsales muy grandes o que estaba mucho mejor antes me da igual porque las cosas dependen de cómo yo las valore. Otra cosa que me dicen es que a mis años lo que tenía que estar haciendo es disfrutar de la vida y saliendo por ahí. Yo no digo que nunca salga porque claro que lo hago, pero mi prioridad es el deporte y la carrera. Cada uno disfruta a su manera y cuando te ven entrenando dos o tres veces al día te dicen que estás loca. Pero esto no se lo dicen a alguien que se pasa el día bebiendo, fumando o sin hacer nada. Eso lo ven como algo normal cuando no lo es. Al final tienes que pasar mucho de lo que te diga la gente. Estos años no van a volver y si no lo hago así, sé que me voy a arrepentir. A mí no me pueden hacer cambiar de opinión.

“Son muchas las mujeres que me han dicho que no quieren parecerse a mí, que parezco un tío, que cualquiera se mete conmigo con esos músculos…”

-¿Confianza frente a los complejos o al qué dirán?
-Siempre fui de tener mucha pierna y tanto en halterofilia como en crossfit es una de las partes más importantes y aún encima se te desarrolla más. Me lo han dicho muchas veces, pero ahora lo tengo situado. Soy de mucho comer y me estaba poniendo redonda porque ganaba músculo, pero también tenía grasa que no eliminaba. En el momento en el que me vi fea y que no me gustaba cómo estaba, fui a un nutricionista para que me ayudara a verme como yo quiero. Ahora me veo bien, me encuentro a gusto y lo que digan los demás me da igual. Tiene que ser así porque si no no vives. Más en estas prácticas y en la cuenca en la que estoy, que se cruzan con alguien haciendo deporte y parece que eres un perro haciendo el pino. Para ellos, ver a una mujer practicándolo es muy raro y hay veces que te sientes incómoda. En verano vas en camiseta de tirantes o en pantalones cortos y una cosa es que te miren igual que hacemos todos cuando algo te llama la atención, y otra es que te hagan sentir incómoda porque se paran y se giran para verte. Por supuesto que no es cómodo, pero o a aprendes a vivir con esto o dejas de hacer lo que te gusta.

-También está la opción de darle la vuelta a lo que no te gusta…
-Creo que, si no te gusta algo de ti, dentro de lo que cabe, siempre puedes cambiarlo. Nos quejamos mucho de vicio porque muchas veces te encuentras con gente que sí lo está pasando mal con enfermedades u otros problemas que no tienen solución. Te das cuenta de que lo tuyo son tonterías. Creo que para ciertas cosas siempre hay solución, con otras nos quejamos demasiado y luego hay cosas que no se pueden cambiar y hay que aceptarlas como son.

“La verdad es que me aíslo bastante porque tengo las cosas claras y sé qué es lo que me gusta. Mientras yo me vea guapa, todo lo demás no me importa (…). Ser femenina no es estar como un palo y pesar cincuenta kilos, es como tú te veas”

-¿Este deporte te ha hecho fuerte y te ha enseñado a sufrir?
-Yo voy a entrenar y me da igual que llueva, que haga frío, que me duela una rodilla o lo que sea. Tengo que ir y, si no estoy del todo bien, tiro hasta donde pueda. Hay que aprender a sufrir y a esto me ha ayudado el crossfit. Aquí gana el que más trabaje y el que más constante sea porque también hay que ser un poco listo con los WODs y saber estructurarlos. También gana el que mejor sufra y esa capacidad, aunque no lo sabes, la tienes dentro y la vas desarrollando. Hay veces que crees que no puedes más y tienes que seguir, tirar para adelante y el índice de sufrimiento va aumentando y vas aprendiendo a llevarlo. Ahora estoy repitiendo unos entrenamientos que hice el año pasado y, aparte de que estoy más entrenada, sé sufrir de otra manera con lo cual los hago mejor. A quien no le gusta vivir de esta manera, nunca va a salir de su zona de confort así que no va a mejorar. Todo esto también se vuelve vital en la carrera. Creo que no sería capaz de estudiar una ingeniería sin el deporte, porque me enseña a tener una disciplina.

Dana Rodríguez, deportista de crossfit y halterofilia

“El nivel de exigencia me lo marco yo conmigo misma y siempre me queda la sensación de que puedo hacer más. Aunque en un entrenamiento quede reventada, siempre me digo que lo podía hacer mejor”

-¿Y qué importancia tiene la fuerza mental?
-En todos los deportes, la cabeza es el 70%. Si no te funciona, malo. Yo la fui desarrollando porque me acuerdo de que en bachiller era menos constante. Estudiaba bien, pero lo hacía para los demás, para que no me riñeran mis padres y ahora lo hago por mí, porque si no soy la primera que siente que lo está haciendo mal. Soy súper meticulosa con la dieta, los entrenos y con la carrera. No me salto nada, pero me sale solo, no me tengo que esforzar por ser así. El nivel de exigencia me lo marco yo conmigo misma y siempre me queda la sensación de que puedo hacer más. Aunque en un entrenamiento quede reventada, siempre me digo que lo podía hacer mejor y esto se traduce en superación porque a la semana siguiente busco la manera de hacerlo. Si te dices a ti mismo que eres el puto amo porque lo estás haciendo genial, no avanzas. También te tienes que fijar en gente que va por delante de ti por edad, por experiencia o por lo que sea.

-¿El deporte como herramienta de salud?
-Todo el mundo piensa que el deporte es salud física, pero también lo es mental. Ya tenía que haberse hecho mucho antes, pero me parece súper importante que lo hayan declarado actividad esencial. Hay gente con depresión o con enfermedades a los que los médicos atiborran a pastillas y a psicólogos y, a lo mejor, les viene mucho mejor hacer un poco de deporte porque liberan la mente y les podría ayudar a sentirse mejor con ellos mismos. Estarían mucho más activos y contentos. Creo que el deporte debería esta recetado siempre y es algo que se está perdiendo. Se supone que la gente de mi edad es la que debía tener más gusto por hacerlo, pero por ejemplo en esta cuenca no ves a la gente practicándolo. A lo mejor en Oviedo, Gijón o en Avilés sí porque hay más población, pero en esta zona, somos más de tomar pastillas y antidepresivos antes que apuntarnos a alguna actividad física. Con el Covid se han perdido los hábitos de caminar, salir a tomar el aire, y al final se fomenta el sedentarismo. El deporte debería ser una prioridad para la gente.

“Hay gente con depresión o con enfermedades a los que los médicos atiborran a pastillas y a psicólogos y, a lo mejor, les viene mucho mejor hacer un poco de deporte porque liberan la mente y les podría ayudar a sentirse mejor con ellos mismos”

-¿Las vías fáciles conducen a algún punto?
-Los caminos fáciles nunca son la solución. A mi me dijeron que tenía que dejar el crossfit o la halterofilia porque se me iba a desarrollar más la musculatura. Ahora mismo, llevo una 32 de pantalón y si hubiera hecho caso de lo que escuchaba, no hubiera conseguido ni la mitad de lo que hice hasta ahora. Sé que aún me queda, pero estoy a gusto conmigo misma. Los cambios no se dan de hoy para mañana, tienes que hacerlo todo muy pautado. Las vías fáciles no te dan resultado. La gente piensa que sí, pero el camino más duro, al final, es el más satisfactorio y el que te va a dar resultados. Yo no conozco a nadie que yendo por la vía fácil tenga la vida resuelta.

-¿Es más importante lo que aprendes en el camino o la meta a la que llegas?
-Si algo aprendí de la ingeniería y del crossfit es que lo que suma es el trabajo de todos los días. A mí no me hace falta quedarme hasta las cinco de la mañana estudiando, ni dormir un día dos horas porque dejé temas por aprender. Priorizo que tengo que dormir siete horas porque sino no rindo a nivel deportivo, y después sé que tengo que repartir el trabajo todos los días para cumplir los tiempos. No puedes pretender conseguir en una semana correr cinco kilómetros en veinte minutos. Es imposible. Tienes que trabajar todos los días y ser constante. Si empiezas a decir que hoy no lo hago porque no me apetece, hoy no porque está frío, no porque me duele, hoy tengo sueño… no lo vas a conseguir.

Dana Rodríguez, deportista de crossfit y halterofilia-¿Hace más quien quiere o quién puede?
-Quien quiere. Conozco a mucha gente lista, con muchas cualidades físicas que no llegan a nada. Yo me acuerdo en el instituto que las matemáticas siempre me costaron y desde el colegio siempre me dijeron que fuera por letras que para ciencias no valía. Llegué a ingeniería y el primer año aprobé todas las matemáticas a la primera y toda la física. No puedes encasillar a una persona porque las cosas, con esfuerzo, pueden cambiar. Al final siempre hace más el que quiere que el que puede. Yo estudié, trabajé y estoy en tercero de ingeniería cuando nadie hubiese dado nunca un duro por mí. Lo principal es creer en ti, si vas con miedo y pensando que no vales, no llegas a nada.

-Y en este camino te has encontrado con Fran Linares que es tu entrenador actualmente. ¿Qué ha supuesto para ti?
-Yo creo que, si no hubiese sido por Fran, no habría podido hacer todo lo que estoy haciendo. Como atleta de crossfit lo que buscas es encontrar a alguien que te de lo que necesitas y en la cuenca hay muchos gimnasios, pero uno con un entrenador que ofrezca ese plus de programación que te haga mejorar y llegar a ser algo, solo está el de Fran. La verdad es que tuve mucha suerte. Normalmente en los box todo el mundo hace lo mismo y él me hace una programación especial acorde a mejorar mis debilidades y potenciar mis partes fuertes. Gracias a su plan de entrenamiento estoy mejorando y avanzando porque si no me estancaría. En el crossfit tienes que tener movilidad, fuerza, un poco de agilidad… Lo mejor es tener todas las cualidades físicas un poco desarrolladas.

-¿Objetivos cercanos?
-En marzo empiezo los Open de Crossfit que son una competición a nivel mundial que tu grabas en tu box y que luego subes a una plataforma y de ahí sale el ranking del mundo y de España. También tengo, aunque para mí es menos importante, alguna competición de halterofilia. Este mes se me junta todo, pero para lo que me llevo preparando todo el año es para el Open que empieza ahora y en el que, por lo menos, quiero superar los resultados del año pasado. No me lo había tomado muy en serio, mi planificación todavía no era individual y tampoco me había puesto a dieta. Este año he repetido los WODs que había hecho y los hice mucho mejor. De momento estoy contenta con lo que he hecho y a ver si logro un buen puesto.

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