Farinato Race. Pon a prueba tu físico y tu mente

0
55
Farinato Race
Farinato Race / Fotos cedidas por Farinato
¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 5)

Este año la Farinato Race se celebró en Oviedo y participaron 600 personas llegadas desde diferentes partes de la geografía española. Organizada por la empresa que Rubén Morán tiene en Ciudad Rodrigo (Salamanca), es una carrera en la que no solo se mide la condición física de los participantes sino también el compañerismo, la empatía, la solidaridad y, sobre todo, las ganas de pasarlo bien.

Aunque se realizó a finales del mes pasado, todavía se sigue hablando mucho de ella. No están contentos con el nivel de participación, pero son conscientes de que se está viviendo una crisis en el sector y que, tras la pandemia, todo se está reestructurando de una manera diferente. La Farinato está pensada para mucha gente, cuantos más participantes mejor se pasa porque se crean más grupos y hace que se reviva el espíritu que alimenta la idea inicial de la carrera. Rubén asegura que, en parte, se sienten asturianos, no solo por el entorno y la gente que se encuentran, sino también porque esta región les permitió crecer. Gijón fue la primera ciudad que los acogió y este año llegó Oviedo, más concretamente el barrio del Naranco, donde se sintieron como en casa.

Rubén Morán, fundador de la Farinato Race
Rubén Morán, fundador de la Farinato Race

-¿Con qué idea se crea la Farinato Race?
-El sentimiento que hay detrás de esta idea es la de poner en valor una zona rural que tiene poca proyección e iniciativas, una zona ganadera con poca industria en la que el campo va muriendo.
“Farinatos” es como nos llaman en la zona a los que somos de Ciudad Rodrigo y surge de un embutido que se elabora aquí. Es el gentilicio divertido, pero no el oficial.
Nacemos con un espíritu luchador y la filosofía de la carrera va unida a nuestra historia que comienza en el año 2012 con un evento deportivo muy chiquitito en el que participaron 160 personas tanto del pueblo como de fuera. Al año siguiente le metimos un plus de imagen, conseguimos ya casi 400 y a los años siguientes salimos con un circuito de carreras por toda España. En 2016 llegamos a Gijón con una de nuestras pruebas más grandes con 1.200 participantes. Esto fue lo que revolucionó en Asturias la Farinato. Fue una carrera espectacular, nunca vista, el apoyo que nos volcó esa ciudad en aquel momento fue impresionante y la verdad es que fue todo positivo. Ahí fue donde empezó Farinato como se conoce hoy en día. Realmente, podríamos decir que explosionamos en Gijón.

-¿Qué distancias hay y cómo se puede competir?
-Farinato es una carrera a pie de obstáculos donde tenemos hasta cinco distancias. Hay una de 3 km de iniciación, una de 7 km con obstáculos relativamente sencillos, otra de 13 km con obstáculos un poco más complicados, una de 20 km y luego otra de 42 km. Si a la gente le preguntas qué diferencia hay entre la nuestra y otras carreras, la respuesta siempre es: “Farinato es Farinato”. Es algo obvio, pero real. Nosotros buscamos el obstáculo psicológico. Los físicos, son relativamente sencillos, pero están colocados en sitios donde van a hacer que acabes muy cansado y que mentalmente te hagan tener ganas de tirar la toalla. Esto te lleva a que, cuando llegas a meta, sientas realmente el placer de haberlo conseguido y el gusto de haber superado todos los retos psicológicos que te hemos planteado que, realmente, son el obstáculo más difícil de superar. Ahí es donde nosotros somos los mejores.

“Nosotros buscamos el obstáculo psicológico. Los físicos, son relativamente sencillos, pero están colocados en sitios donde van a hacer que acabes muy cansado y que mentalmente te hagan tener ganas de tirar la toalla”

-Así que es una carrera más mental que física…
-Es innato, sale solo. En mi casa me dicen que he encontrado el trabajo perfecto porque soy bueno en eso. A día de hoy se organizan muchas carreras y hay gente que te demanda obstáculos mucho más técnicos con lo cual, a nosotros, nos cuesta mucho mantener la esencia. Una gran cantidad de gente nos pide un tipo de obstáculo que ponen en otras pruebas, y nosotros no queremos hacerlo porque nos exigimos mantener nuestra filosofía. Es duro y complicado porque perdemos un público que demanda este tipo de carreras.

-¿Cuál es el perfil de las personas que participan en la Farinato?
-Hoy en día tenemos dos tipos de participantes: el corredor al que le gustan las carreras de obstáculos y otro participativo y generalista que es el nuestro, el que más nos identifica. Viene mucha gente que vio el anuncio y decidió apuntarse con amigos, pero nunca han ido a un gimnasio ni practican este tipo de carreras de manera habitual. Lo hacen por compartir. Principalmente, Farinato es un evento disfrutón para vivir en grupo y este es el concepto que da sentido a esta carrera; cuando compites en individual está bien porque te enfrentas a ti mismo, pero tiene más sentido si vas con amigos que te echan una mano, cuando tienes que pedir ayuda, cuando la das… Esta carrera está pesada para sacar lo mejor de uno mismo, de las personas y que disfruten haciéndolo.

“Hoy en día tenemos dos tipos de participantes: el corredor al que le gustan las carreras de obstáculos y otro participativo y generalista que es el nuestro, el que más nos identifica”

Farinato Race

-¿Se puede competir en grupo o de manera individual?
-Puedes competir de manera individual y ahí tienes que superar sí o sí el obstáculo al que te enfrentes. Luego hay una categoría competitiva por equipos y a partir de ahí son todo tandas en las que puedes correr en individual o por equipos y da igual cómo salgas que, al final, siempre vas a acabar con un grupo. Durante el recorrido te va a hacer falta ayuda y tiras de los que van a tu lado, aunque no los conozcas. Te puede ayudar cualquier persona que esté en la categoría en la que tú vas.

-¿Qué valores dirías que tiene la Farinato?
-Trabajo en equipo, compañerismo, solidaridad y sobre todo buen rollo. En esto sí que nos podemos poner la medalla. Desde que la gente se inscribe hasta que entran en meta, intentamos que la experiencia sea plena, que la gente disfrute. Para nosotros es muy importante el contacto con las personas, por eso tenemos a alguien que se dedica a atender el correo durante toda la jornada y se tarda en responder un mail una medida de doce a dieciocho horas. Fíjate hasta qué punto es importante, que este año hemos incorporado un abrazador en línea de meta y ha sido muy gratificante.

“No hay abandonos y esto es algo alucinante, incluso tenemos gente que ha sufrido un esguince y entra en meta gracias al equipo”

-¿Cuál dirías que es el primer obstáculo al que se enfrentan los participantes?
-Siempre decimos que, para mucha gente, el primer obstáculo es recoger el dorsal y salir porque nuestra comunicación va dirigida a derrotarte. Desde que te inscribes estás recibiendo constantemente pequeños tips donde te estamos diciendo que no vas a poder conseguirlo, que va a ser duro, pero, al mismo tiempo, te mandamos otros que te están animando. Ese obstáculo psicológico cuesta superarlo, pero una vez que se sale, todo el mundo termina. No hay abandonos y esto es algo alucinante, incluso tenemos gente que ha sufrido un esguince y entra en meta gracias al equipo. La camiseta y la medalla solo se la damos a los que terminan la carrera y hemos visto a gente ayudando a otra para que pudieran conseguirlas.

-¿Qué índice de participación femenina tiene esta carrera?
-En Asturias, este año, hemos estado en el 38% de participación femenina. Sois vosotras las que mejor expresáis y entendéis los valores de la marca Farinato. Jamás salís a competir, si participáis en grupo vais a divertiros, siempre con compañerismo… Nosotros, por nuestro gen, aunque vayamos en grupo salimos juntos pero el que puede siempre va tirando un poquito por delante y lo que busca es quedar mejor que otro que va a su lado. Vosotras no sois así, solo te diré que en Oviedo no salió ninguna chica en la tanda de élite. Vosotras preferís salir en grupo y divertiros.

“Sois las mujeres las que mejor expresáis y entendéis los valores de la marca Farinato. Jamás salís a competir, si participáis en grupo vais a divertiros, siempre con compañerismo…”

Farinato Race

Farinato Race

-Y también pueden participar niños, ¿no?
-Empezamos con Farinatitos a los cuatro años y este proyecto llega hasta los doce años. A los doce pasan a Jóvenes Farinatos que llegan hasta los dieciséis y de aquí en adelante tenemos iniciación. Cambian las distancias, pero es el mismo recorrido. El objetivo con los que participan en estas edades se basa en educar en valores al mismo tiempo que se divierten. Ahí tenemos un curriculum escolar creado gracias a un seminario de educación física en Aranda de Duero, donde damos a los colegios un proyecto de tres meses de clase en los que, aparte de aprender educación física, aprenden a compartir, convivir y también matemáticas y lengua. Normalmente, la semana previa a que empiece la carrera, hacemos unas jornadas de puertas abiertas en los colegios y esto también ayuda mucho.

-¿Vuestra mentalidad es que compitan independientemente de la edad que tengan?
-Aquí hay una pequeña discusión, pero nosotros somos de la mentalidad de que no. Ellos deben aprender otras cosas y, a partir de los doce años, ya pueden hacerlo y aprender a gestionar la competición, la frustración, la emoción de ganar… Pero en categorías menores, con los niños en plena formación y que no saben asumir bien lo que les toca, nuestra mentalidad es clara: no hay competición. No se premia al primero, de hecho, dentro de este proyecto, cuando trabajamos con colegios lo que premiamos es al grupo que llega antes. Esto obliga a que el más rápido se dé la vuelta y ayude al más lento, ahí se generan unos vínculos que son muy fuertes. Ves que cambian cosas y eso nos encanta.

“En categorías menores, con los niños en plena formación y que no saben asumir bien lo que les toca, nuestra mentalidad es clara: no hay competición”

-¿Qué habéis recibido en Asturias?
-Cariño. Hemos estado cinco años en Gijón con un trato excepcional, este año cambiamos a Oviedo y la tendencia sigue siendo la misma. Nos han acogido con mucho cariño y la parte institucional se ha volcado. Siempre hemos tenido muy buena disposición por su parte a todo lo que planteamos y la realidad es que también nos preocupamos mucho de cuidar el entorno, porque nosotros somos los primeros interesados en ello. La carrera la hicimos en el barrio del Naranco y cuando nos han visto montar o desmontar, todo son comentarios positivos. Y luego está el entorno que es idílico: una montaña en plena ciudad, el verde, la gastronomía… Fíjate que hay gente de Extremadura trabajando con nosotros que nunca habían venido a Asturias y le hacían fotos a la hierba porque ese verde no lo conocían.

-Con este tipo de carreras se habla mucho del impacto que tienen sobre el entorno. ¿Cuál es vuestro punto de vista al respecto?
-Fíjate si somos respetuosos que, dentro del proyecto de Farinato, llevamos plantados 800 árboles y sé que hemos sido los pioneros en este tipo de eventos en compensar su huella de carbono. Tanto en redes como por parte de los grupos políticos de la oposición, siempre nos dicen que estropeamos el entorno. En la zona del Naranco donde hicimos la carrera, era una escombrera y nosotros la limpiamos, incluso llegamos a sacar cristales o jeringuillas. Digamos que no era una zona natural, sino que era de relleno y de servicios. Nosotros no estropeamos el medioambiente. Hacemos excavaciones y esto lo que hace al mismo tiempo es oxigenar la tierra y después crece mucha más vegetación. Podemos generar un impacto visual, pero no medioambiental. Somos conscientes de que el enfado siempre va a estar y con eso tenemos que convivir.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí