Verdad o Ilusión

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La Espada, por MAK
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«Sólo la Verdad os hará libres», dijo el Gran Maestro del Amor. Él sabía que la máxima aspiración del ser humano es la Libertad, porque él, como Hijo del Padre, sabía que todos los hombres llevaban en su interior la semilla del Padre, la Libertad.

Verdad o Ilusión, dibujo para La Espada escrita por MAKPor eso Él unió ambos conceptos en una sola frase, en un consejo, que era a la vez un mandato y también una sentencia. Verdad y Libertad. Camino y meta. Método y objetivo.

Él también sabía que la necesidad de Libertad era tan fuerte en el ser humano que buscaría siempre la forma de conseguirla, no importando el precio, no importando las consecuencias para los demás.

Por eso dejó claro que sólo había un camino, el de la Verdad. Todos los demás formaban parte de la ilusión, de lo que engaña ofreciendo una «libertad» ficticia que en el fondo es una prisión aún mayor.

Pero… ¿dónde está la Verdad? ¿Qué es la Verdad? ¿Cómo podemos identificarla?

Tal vez, por lógica, resulte más sencillo identificar la mentira y, sobre todo, empezar por las mentiras que uno mismo se consiente, que tapa, que justifica, que defiende.
Cualquier ser humano que posea unas condiciones mentales consideradas como normales, debe saber perfectamente cuándo miente y cuándo no. El resto es jugar, jugar un juego muy peligroso.
Ir mirando de frente esas «pequeñas» pero muy importantes mentiras, y eliminándolas, es ir dando pasos hacia la Verdad, y a la vez es ir rompiendo cadenas y siendo, por tanto, un poco más libres.
La Verdad Absoluta está más allá de la Verdad de cada uno.

Ir mirando de frente esas «pequeñas» pero muy importantes mentiras, y eliminándolas, es ir dando pasos hacia la Verdad.

Y de la misma forma la Libertad Absoluta está más allá de las pequeñas conquistas individuales que componen o dan paso a la libertad personal.

Sería interminable la lista de las mentiras que el ser humano se inventa para justificar conductas, comportamientos, actitudes, decisiones e, incluso, delitos más o menos graves.

Pero todas ellas forman parte de la misma «ilusión», de los engranajes de la misma mentira y también del miedo y la cobardía que existen detrás del empeño en tapar o justificar aquello que sabemos que es mentira.

La gran paradoja del ser humano es que sueña con la Libertad, persigue la Libertad, y se pasa su existencia construyendo «trampas», «mentiras», en las cuales se encierra y convierte en fortalezas inexpugnables.

La búsqueda de la Verdad debe ser la razón suprema en la vida de todo aquel que aspire a la Libertad. Pero para buscar la Verdad hay que estar dispuesto a asumirla, a aceptarla, cuando llegue, y también a transformar todo aquello que suponga, en uno mismo, un impedimento para su realización.

La gran paradoja del ser humano es que sueña con la Libertad, persigue la Libertad, y se pasa su existencia construyendo «trampas», «mentiras», en las cuales se encierra y convierte en fortalezas inexpugnables.

No es difícil ver, percibir, la Verdad. Lo difícil es asumir el precio que exige vivir en ella.
Por eso, son muy pocos los que se atreven a reconocer que conocen la verdad, y no es necesario que sea la Verdad Absoluta, sino simplemente la más inmediata, la cotidiana, la que afecta a cada uno en su día a día, en su vivir diario.

Es más fácil echar mano de la hipocresía y argumentar que se desconoce la verdad y por eso se actuó mal. Pero cuando se utiliza semejante excusa, sólo se está reforzando la cárcel de la mentira, la fuerza de la ilusión, lo opuesto a la Libertad.

Caminamos hacia un futuro próximo en el que la humanidad como un todo, y el hombre como individuo, tendrá que tomar la gran decisión de definirse y optar por el camino de la Verdad o el de la ilusión.

Ambos son conocidos, ambos fueron ya mostrados y demostrados para el ser humano. Nadie puede decir que no conoce. Ahora sólo queda definirse. Y tampoco nadie podrá escapar a esa definición.

El camino recto es el de la Verdad, cueste lo que cueste.

El otro es, aparentemente, más sencillo, pero no conduce a ningún sitio.

«Sólo la Verdad os hará libres»… ¿No va implícito también en la frase del Maestro el hecho de que la Humanidad, el hombre, está prisionero?

Pero… ¿de qué o de quién?

La verdadera respuesta también forma parte de la Verdad Absoluta.

El hombre fue creado a imagen semejanza de su Creador, así está escrito. Pero… ¿quién fue o fueron sus creadores? ¿Cómo fue creado?

Hay otras respuestas, pero éstas fueron elaboradas expresamente para reforzar la prisión de la Humanidad, para reforzar la Gran Ilusión.

El hombre fue creado a imagen semejanza de su Creador, así está escrito. Pero… ¿quién fue o fueron sus creadores? ¿Cómo fue creado?
Conocer la respuesta ya implica una buena dosis de Libertad. Pero profundizar en ella nos abre las puertas a una Verdad que lleva oculta durante mucho tiempo, porque así fue dispuesto por los que buscaban dominar al hombre para tener controlado su poder, un poder “heredado” de sus creadores, un poder que le convertiría en la criatura más poderosa y más libre de la creación.

Pero controlar indefinidamente al hombre, mantener a raya su poder, es algo realmente imposible. Sólo hay que leer en la historia de esta humanidad y comprobar las numerosas ocasiones en las que el hombre se levantó, se rebeló, contra todo aquello que suponía tiranía y esclavitud, rompiendo las cadenas y transformando lo que le rodeaba, creando un nuevo futuro.

Todo ello lo hizo sin conocer su Verdad, sin saber de su poder. ¿Cómo será entonces cuando lo conozca y se identifique con él? ¿Quién podrá volver a engañarle?
En el futuro que está escrito no aparece esa posibilidad, y eso es porque no existe.

Pero antes tiene que conocer la Verdad sobre su existencia, saber de su naturaleza y la de sus creadores, y prepararse para dar el salto evolutivo que le pondrá en el lugar que le corresponde en el Cosmos.

Estamos ya inmersos en los tiempos de la revelación, que es el verdadero significado de la palabra Apocalipsis. En estos tiempos el hombre sabrá de sus “creadores” y de su lugar en la creación, así como de su futuro.

Todo lo demás es ilusión, mentiras creadas por aquellos que temen su poder, mentiras que sirven para que los “vampiros” que se alimentan de su energía puedan seguir exprimiéndole y
manteniendo así su hegemonía, su tiranía, su falso poder.

Estamos ya inmersos en los tiempos de la revelación, que es el verdadero significado de la palabra Apocalipsis. En estos tiempos el hombre sabrá de sus “creadores” y de su lugar en la creación, así como de su futuro.
Sabrá, conocerá, la Verdad, y con ella conquistará definitivamente la Libertad.
Nadie puede impedirlo, nada puede detenerlo, es así por diseño y por Ley y la Ley Superior siempre se cumple.

Abrid los ojos para ver en la Luz, escuchad lo sonidos del cambio, que el ruido que hacen los que ya saben que su tiempo se acaba no os confunda ni os distraiga.

El Planeta entero vive los dolores del parto. El resultado será una nueva Tierra y una nueva Humanidad.

Así está dispuesto y así será.

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