Santa Ana, la fiesta de todos. Cofradía de Pescadores Santa Ana de Llanes

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Cofradía de Pescadores Santa Ana de Llanes.
Foto: El Oriente de Asturias
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Los llaniscos refrendan su unión con el mar honrando a la patrona de los marineros, Santa Ana. La acompañan primero en tierra y luego en procesión marítima. Es un momento especial en el que todo Llanes comparte la misma fiesta, sin importar a qué bando pertenece cada uno.

El sonido de los cohetes inaugura una jornada muy emotiva, que da comienzo a una fiesta popular de especial significado para los marineros y sus familias. La Cofradía de Pescadores Santa Ana de Llanes es el colectivo que año tras año organiza cada detalle de la fiesta de Santa Ana.
La tradición marca que el día 25 de julio se traslade la imagen de la Santa desde su capilla, la de Santa Ana, hasta la Basílica de Llanes. Por la tarde, la procesión transcurre ambientada por el sonido de las panderetas y los cánticos tradicionales. Autoridades, pescadores y familiares de los marineros acompañan a la patrona al son de la “Marcha de Santa Ana”. Una vez en la Basílica, llega el momento de rendir honores al marinero de mayor edad. Y tras el acto, los asistentes pueden disfrutar de uno de los productos más populares del mar: una gran sardinada a la que todos están invitados.

La Salea, la procesión por el mar, es de gran belleza y devoción.

El martes 26, festividad de Santa Ana, es el día grande. En esta jornada tiene lugar en la Basílica de Llanes una Misa Solemne cantada por el Coro Parroquial, una vez finalizada, la imagen de la Santa será llevada en procesión hasta el nuevo puerto pesquero. Llega a hombros de ocho marineros, todos ellos ataviados de blanco con pañuelo azul al cuello. En el puerto la imagen es llevada a una embarcación engalanada para la ocasión. Muchas otras la siguen, todos quieren acompañar a la Patrona del Gremio de los Mareantes. La Salea, la procesión por el mar, es de gran belleza y devoción. Al llegar al punto convenido, resuenan las sirenas de los barcos anunciando uno de los actos más emotivos: el de la oración por los marineros fallecidos. No faltan sobre las aguas cantábricas los ramos de flores y las coronas de laurel en señal de duelo.
Tras la Salve marinera, la Santa desembarca para regresar a su ermita donde permanecerá hasta el próximo año. La tradicional Danza Prima y los pasacalles de las bandas de gaitas posteriores recuerdan que el 26 de julio es un día grande. La noche también será especial, con la música de una gran verbena que cerrará definitivamente una de las fiestas de más tradición en la villa de Llanes.Pinche aquí para ver más reportajes de este concejo

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