San Martín del Rey Aurelio. Con sello propio

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Vista de El Entrego, en el Valle del Nalón
Vista de El Entrego, en el Valle del Nalón. / Foto: Fusión Asturias
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El concejo que tradicionalmente vivió de la mina presenta ahora un nuevo panorama: el de un turismo que valora su importante patrimonio industrial, una gastronomía con sello propio y un entorno natural todavía muy desconocido.


Tres son los núcleos urbanos más destacados de un concejo cuya geografía discurre acompañando a las aguas del río Nalón. El Entrego, Sotrondio y Blimea forman la localidad de San Martín, una unidad urbana de reciente creación, ubicada prácticamente en el centro geográfico de la cuenca hullera y que aglutina a la mayor parte de los vecinos del municipio. Articulados en torno al Valle del Nalón los tres aúnan todos los servicios del concejo: sanidad, educación, una completa oferta hostelera y de alojamiento y una red de comercios que incluye una gran área comercial. En el término de esta ciudad lineal se halla uno de los equipamientos turísticos más visitados de Asturias, el Museo de la Minería. Aquí, sobre los terrenos de la antigua escombrera del pozo San Vicente (El Entrego), se explica a los visitantes en qué consiste el trabajo en la mina y la historia de la revolución industrial. El Mumi, como se conoce a este museo, cuenta con una mina imagen a la que se accede por medio de una «jaula minera», un ascensor que simula el descenso a más de seiscientos metros de profundidad. La visita al Mumi permite comprender la singularidad de un concejo que debe gran parte de su desarrollo al carbón, y ahora amplía su mirada en otras direcciones para seguir creciendo.
El concejo de nombre real basa su atractivo en varios pilares. Su actual regidor Enrique Fernández Rodríguez no duda a la hora de exponer todo lo que tiene por ofrecer este territorio: «Nuestra fortaleza se sustenta en cuatro ejes. El más conocido es el importante patrimonio industrial que tenemos distribuido por toda la geografía del municipio. La gastronomía juega un papel también fundamental, con jornadas que han hecho méritos propios para situarse entre las primeras referencias gastronómicas regionales. La gran actividad cultural que desarrollamos es otra característica y aquí hay que agradecer el importante asociacionismo existente, que permite un nivel muy alto en actividades. Y tal vez el cuarto sea uno de los más desconocidos: un entorno natural con bellos paisajes, como por ejemplo el Valle de Santa Bárbara que forma parte del Paisaje Protegido de los Valles mineros».

El Museo de la Minería, uno de los equipamientos turísticos más visitados de Asturias, permite comprender la singularidad de un concejo que debe gran parte de su desarrollo al carbón.

No hay que olvidar que, además de la capital, el concejo cuenta con aproximadamente 300 núcleos rurales que albergan rincones y recursos etnográficos que merece la pena visitar. Es el caso de Perabeles, una aldea del Valle de Santa Bárbara que cuenta con pocos habitantes pero con un interesante conjunto de hórreos y paneras. La Güeria es otro de los valles mineros de gran valor paisajístico, e incluye un coto de pesca, así como una interesante red de caminos para senderistas, con áreas recreativas en las que hacer un alto.
Si, por el contrario, lo que se busca es una actividad cultural más estructurada, lo lógico es regresar a San Martín. En la localidad de El Entrego se encuentra el Teatro municipal, un centro que alberga la mayor parte de la programación de la zona, desde su inauguración en noviembre de 1999. La tonada, el baile regional, las obras de teatro, los ciclos de cine y otros eventos culturales se hacen posibles gracias a la colaboración entre entidades vecinales y locales y el Ayuntamiento.
Por último, no se puede pasar por alto que la gastronomía local es una de las mejores embajadoras de este concejo. Año tras año, asturianos llegados de todos los rincones se reúnen en torno a unos menús que se asocian indiscutiblemente con San Martín del Rey Aurelio. Son las Jornadas de los Nabos en Sotrondio, que se celebran en torno al 11 de noviembre; Les Cebolles Rellenes de El Entrego, sobre el 30 de noviembre; y los Pimientos Rellenos de Blimea, alrededor del 8 de diciembre. Con su buen hacer en los fogones el sector hostelero ha colocado en un lugar preferente estos tres productos básicos de la huerta asturiana. En el ámbito gastronómico también hay que mencionar otras iniciativas populares como la última edición de «Samartín del pinchu», organizada por Ecosam, el colectivo de empresarios y comerciantes del concejo, con colaboración del Ayuntamiento y patrocinio de Cajastur. Tal y como cuenta el Alcalde, «participaron 28 establecimientos y fue todo un éxito que nos permitió reconocer el nivel tan alto de la gastronomía en este concejo».

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