Efecto placebo

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Efecto placebo
Foto cedida por Lorena Iglesias
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Hay momentos en la vida que te marcan un antes y un después en tu forma de ver las cosas. Y uno de esos momentos recuerdo que fue cuando estaba en segundo de carrera de fisioterapia. Fue el momento en el que metafóricamente me estalló la cabeza. Y el contexto en el que esto ocurrió fue el siguiente.

Yo tenía en aquella época 20 añitos, y me encontraba inmersa en el estudio de una asignatura que no comprendía mucho para qué la habían puesto como obligatoria de cursar. Se trataba de la asignatura de farmacología.

Resulta que los fisioterapeutas no tenemos derecho a recetar medicación, por lo que si era algo que no tenía derecho a aplicar en mi trabajo no le veía sentido su inclusión como asignatura. Y menos aun cuando no estaba por aquel entonces dentro de la cartelera la formación para aprender a dar un masaje. Como buena tauro, soy muy práctica y estas cosas me rechinan. Y aunque eso de perder el tiempo lo llevo muy mal, mis ganas de finalizar con éxito mis estudios y dedicarme a lo que me gustaba eran superiores.

El placebo es una sustancia que se administra a un paciente para hacerle creer que está tomando un medicamento, pero en realidad lo que está tomando no tiene ningún principio activo.

Siguiendo con la historia que contaba, en ese momento en la asignatura de farmacología tocaba estudiar el placebo. El placebo es una sustancia que se administra a un paciente para hacerle creer que está tomando un medicamento, pero en realidad lo que está tomando no tiene ningún principio activo. Es decir, no es una droga lo que se administra, sino una sustancia inocua. Algo así como si para curarte la tos te tomas un azucarillo, pero sin saber que te estás tomando un azucarillo por supuesto.
Te cuento esto porque hay algo en ello que en ese momento me pareció muy curioso. Lo que me impactó de esta administración, es que el paciente en muchas ocasiones se curaba del mal que padecía o disminuían sus síntomas sin que llegara a tomar ninguna droga para lograrlo.
Es a estos efectos milagrosos a lo que se le denomina desde que se lleva a cabo esta práctica, el efecto placebo. Éste, es la respuesta del paciente a la intervención que le hace un sanitario, habiéndosele administrado un placebo.

El día en el que comprendí en verdad lo que esto suponía, se cayeron todas mis estructuras egoico-sanitarias ya que, en mi mundillo solemos pensar que es el sanitario el que soluciona las dolencias y enfermedades del paciente, llegando algunos ejemplares, seguramente emparentados con el mismísimo Hades, a pensar que le devuelven incluso hasta la vida. Y no nos damos cuenta de que realmente, es el propio organismo del paciente el que se cura y el que se devuelve a sí mismo a la vida. Lo que en verdad hacemos los sanitarios y lo único que podemos hacer es poner los medios para que lo que tenga que suceder, suceda de la mejor forma posible.

No nos damos cuenta de que realmente es el propio organismo del paciente el que se cura y el que se devuelve a sí mismo a la vida.

Tras darme cuenta de esto, apareció la gran pregunta en mi mente: ¿Qué es lo que realmente determina que el organismo del paciente logre o no curarse?
¿Importa si el paciente tiene la voluntad de curarse para que el organismo salga adelante? Esto es un gran misterio todavía para mí hoy en día, enigma que me motiva a continuar buscando respuestas para darle sentido a lo que observo. En este sentido en la observación de mí misma, y de mis pacientes.
Y lo que observo es que la sola presencia de una bata blanca genera una predisposición en el tratamiento de algunos pacientes. El miedo a la misma genera un aumento en las pulsaciones cardiacas y un aumento de la rigidez muscular en muchos de ellos. Por otro lado, la confianza ciega en la misma bata blanca hace que otros muchos se recuperen de situaciones en las que no era lo previsible.

De todo esto comencé a darme cuenta con la experiencia, ya que con los seres humanos en ocasiones lo esperado no es lo que en verdad sucede. Hay momentos en los que dudas de tus capacidades e intentas hacer todo lo posible por la recuperación de un paciente, pero hay cosas que superan tu campo de acción. Son aquellas situaciones que entran en el campo de acción del paciente que tienes entre manos.

Lo que observo es que la sola presencia de una bata blanca genera una predisposición en el tratamiento de algunos pacientes.

Y a donde te quiero llevar con todo esto es al hecho inequívoco de que la efectividad del efecto placebo depende de las expectativas que haya puesto el paciente en la efectividad del tratamiento al que va a someterse.

Si sumamos el poder de curación que tiene el cuerpo cuando está en equilibrio, más unas expectativas de curación elevadas, nuestras probabilidades de salir adelante ante una enfermedad son muy elevadas. Y a la inversa, si no confiamos en el tratamiento y nuestro cuerpo está en unas condiciones pésimas de equilibrio, nuestras posibilidades de curación serán pocas.

Por ello, desde hace unos cuantos años, mi curiosidad me ha llevado a investigar de qué manera podemos jugar con estas dos variables, expectativas por un lado y equilibrio por el otro, en beneficio de una óptima y rápida recuperación.

Es decir, hemos de mejorar la comprensión de cómo funciona nuestra mente, y hemos de ver de qué manera podemos llevar un estilo de vida que favorezca el mantenimiento del estado de equilibrio de nuestro organismo.

Me he dado cuenta de que, en verdad un ser humano no está separado de otro ser humano. Me he dado cuenta de que todos estamos conectados y lo que a uno le influye, le influye al de al lado.

En esta búsqueda constante de respuestas me he dado cuenta de que, en verdad un ser humano no está separado de otro ser humano. Me he dado cuenta de que todos estamos conectados y lo que a uno le influye, le influye al de al lado. Y esto genera una especie de tela de araña de influencias que conocemos como el tejido social de nuestra especie. Nuestra salud mental depende de este tejido social y de la cultura asociada al mismo.

Y no solo eso, me he dado cuenta también que estamos dentro de un sistema vivo llamado planeta Tierra, del cual depende el equilibrio de nuestro organismo.

Por todo ello y a modo de resumen, el éxito del tratamiento de una persona depende no solo de las condiciones en las que se encuentre su propio organismo, sino también de las expectativas que esa misma persona tenga sobre si va a recuperarse o no; así como también dependerá de las condiciones de salud de la sociedad y la cultura de las que forma parte, y de las condiciones de salud del planeta en el que habita.

Y de esto será de lo que te hable en esta sección que he titulado “Efecto placebo”, en honor a mi momento de despertar. Trataré de poner un poco de luz en temas muy diversos, aunque de vital importancia, y con un fin único. Aumentar tu conciencia sobre el concepto salud natural.

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