¿Sientes la llamada de la naturaleza?

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La llamada de la naturaleza
Foto cedida por L. Iglesias
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Está demostrado que estar en la naturaleza es bueno para la salud por diferentes motivos: respiramos aire puro, nos relajamos, el nivel de concentración mejora, la sensación de bienestar aumenta, entre otros muchos motivos.

Si estás leyendo esto es porque para ti como para mí, la salud es muy importante. Pero… ¿sientes la llamada de la naturaleza para acudir a su encuentro?
Si no es así, me gustaría compartirte 5 formas de sentir la llamada de la naturaleza porque así tendrás a punto un avisador de emergencia, cuando detectes que ya va siendo hora de conectarte con la naturaleza que tan bien le hace a tu salud. Te las explico más adelante. Pero ahora te quiero contar cómo funciona esta especie de radar que todos tenemos.

Todos estamos conectados a la naturaleza mediante una especie de hilo que nos une. Sucede que cuando ese hilo se tensa demasiado, porque nos hemos alejado de ella, sentimos “esa tensión”. Por instinto sentimos esa llamada que nos indica que hemos pasado demasiado tiempo alejados de ella. Pero ¿qué pasa cuando dejamos de sentirlo? ¿Por qué perdemos ese instinto?
No es que perdamos ese instinto, sino que lo que sucede es más bien que tenemos demasiados estímulos a nuestro alrededor que nos distraen lo suficiente como para que esa llamada de “la natura” nos pase inadvertida.
Además, cuanto más tiempo pasamos alejados, más nos cuesta percibir esa llamada. Yo me lo imagino como esos teléfonos de vasos que hacíamos de niños que estaban hechos con dos vasos y una cuerda. Si la cuerda era demasiado larga, no se escuchaba correctamente. Esto ocurre si pasas mucho tiempo alejado del medio natural.

Todos estamos conectados a la naturaleza mediante una especie de hilo que nos une. Sucede que cuando ese hilo se tensa demasiado, porque nos hemos alejado de ella, sentimos “esa tensión”.

Dejamos de oír la llamada porque el ruido que nos rodea es ensordecedor. ¿Sabías que el efecto del ruido mata al año a 10.000 personas? Esto no lo digo yo, lo dice la Agencia Europea del Medio Ambiente. El ruido es una grave agresión para nuestro sistema neurológico que altera nuestro rendimiento cognitivo, desembocando en síntomas como el estrés, la ansiedad, enfermedades coronarias, y dislexia entre otros. Pero este es otro tema que da para otro artículo diferente, y hoy te quiero hablar de la llamada de la naturaleza y de por qué no la escuchas por el ruido que te rodea.

Cuando te hablo de ruido no solo me estoy refiriendo al sonido, que también. Me refiero a cualquier estímulo que te altera y te aleja de tu esencia, como pueden ser las tareas constantes, el ritmo de vida actual en las ciudades, los compromisos interminables, la falta de sueño…
Una forma de que ese instinto natural de conexión no se atrofie, es estimularlo con regularidad. Para ello, te voy a explicar 5 formas de reconectarse de forma consciente con la naturaleza que a mí me funcionan.

1. ¡La imaginación al poder! Si no tienes acceso fácil al medio natural, usa tu imaginación. Imagina que estás paseando por un frondoso bosque, huele la humedad del ambiente, escucha el sonido de un riachuelo, siente la paz que te envuelve. Haz esto durante 5 minutos todos los días. Es increíble el poder de este ejercicio.

2. Busca una zona verde cercana a tu casa al aire libre, en la que puedas sentarte durante un rato sin hacer nada. Nada más que observar al medio, la gente pasar, los sonidos, tu respiración.

3. Camina al aire libre como ejercicio. No hace falta que emplees mucho tiempo, con 30 minutos vale. Procura hacer esto en un entorno lo menos contaminado posible, y si puede ser en una vía verde, mejor.

4. Planifica un baño de bosque. Sí, has oído bien. Un baño de bosque o shinrin-yoku es una técnica de reconexión consciente con el bosque. Acudes a un bosque con un guía de baños de bosque, y te dejas llevar por el momento. Es toda una experiencia para los sentidos que te recomiendo.

5. Compra frutas y verduras directamente a un pequeño productor local ecológico. Ver cómo se producen los alimentos que consumimos hace que recuperemos ese saber de dónde vienen las cosas. Agradecer a la madre naturaleza todo lo que nos brinda, hace más fuertes nuestros lazos de unión.

He tenido la gran suerte de vivir cerca de bosques maravillosos en Asturias, y he pasado mucho tiempo desde mi infancia rodeada de naturaleza en estado puro. Pero como sé que muchas veces no es fácil ir al medio natural, aunque lo tengas a una hora de casa, hay que estimular nuestro instinto poniendo en práctica trucos como los que he compartido contigo.
La estimulación de nuestro instinto de conexión con la naturaleza es muy beneficioso para nuestra salud, porque nos avisa de que ya llevamos demasiado tiempo alejados de aquello que nos da paz y equilibrio, la naturaleza. Espero que pongas a punto tu radar particular.

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