La Caleyuca, un bar-tienda que cambia la vida en La Güeria

0
191
Bar-tienda La Caleyuca ubicada en La Güeria de Urbiés (Mieres)
Bar-tienda La Caleyuca / Fotos cedidas por La Caleyuca
¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 3 Promedio: 5)

En marzo del pasado año tuvimos ocasión de entrevistar a Verónica Gutiérrez que nos habló de La Caleyuca, una iniciativa que quería poner en marcha en La Güeria de Urbiés (Mieres) para devolver la vida al pueblo y evitar su abandono. Elena Rodríguez y Manuel Antonio (Lolo) Mediavilla fueron las personas elegidas para comandar este proyecto: un original bar-tienda que abrió sus puertas el pasado mes de junio para dar vida y servicio al pueblo.

Elena Rodríguez y Manuel Antonio (Lolo) Mediavilla, La Caleyuca
Elena Rodríguez y Manuel Antonio (Lolo) Mediavilla

-¿Cómo ha sido la inauguración, Elena?
-Vino mucha gente sobre todo de fuera, de Urbiés, de las Cuencas… del pueblo menos. Estuvo muy bien el fin de semana, y tuvimos gente para comer el viernes.

-¿Cómo son vuestras primeras sensaciones?
-Buenas. Se ha acercado mucha gente que había seguido las obras de acondicionamiento del bar-tienda a través de las redes y distintos medios de comunicación y querían ver el resultado final. Vienen a ver la decoración y como hay fotos de minería, hay muchas personas que encuentran aquí a familiares que trabajaron en las minas de la zona y eso les presta. Para muchos es como si vinieran a un museo (risas).

“Necesitábamos cambiar, dar un giro a nuestras vidas porque  Lolo y yo no estábamos a gusto y aquí vimos una oportunidad”

-Nos comentaba Verónica -la promotora del proyecto- en aquella entrevista que había una larga lista de ‘pretendientes’. ¿Por qué creéis que os eligió a vosotros?
-Habría que preguntárselo a Verónica (risas). A mí el anuncio me lo pasó una amiga porque sabía que estábamos -Lolo y yo- buscando un cambio y esto podría ajustarse a nuestra necesidad. Me dijo: “tírate a esto que ye la cuenta pa ti”. Escribí a Vero y le conté todas las ideas que se nos ocurrían para hacer en ese espacio, me apuntó y dijo que había más gente. Pasó como un mes y medio, cuando me escribe y me pregunta si el tema de la fianza lo tenía arreglado, le comenté que sí y me dijo: “pues es tuyo”.

-¿Habíais tenido experiencias previas en el sector?
-Yo hice empresariales y después de muchas experiencias laborales acabé trabajando en una cadena de comida rápida, así que el tema del trato con el cliente, la velocidad en el servicio, el marcar las prioridades y todo eso, lo tengo. Y luego Lolo es cocinero y además viene de una familia emprendedora y hostelera. Su madre también es cocinera profesional, su hermano mayor lleva un bar en el centro de Mieres y su hermana tiene una tienda de alimentación en plan gourmet con muchos productos que nos pasa para que prueben los clientes.
El objetivo era cambiar, dar un giro a nuestras vidas porque yo no estaba a gusto en mi trabajo y Lolo trabajaba por meses y eso no era vida. Aquí vimos una oportunidad, así que nos embarcamos en este proyecto que además del bar-tienda, incluye una vivienda arriba, lo que nos permite trabajar con más comodidad, atender mejor a la gente y ofrecer un trato más familiar.

Queremos recuperar la esencia de lo que era el bar-tienda en el pueblo, un lugar de reunión y de encuentro”

-Entonces, el tema de la cocina será uno de vuestros puntos fuertes…
-El tema de la cocina es muy complicado porque tenemos un espacio muy pequeño y carecemos de almacenamiento. Así que tenemos que ofertar cosas que se hagan en el momento. Como especialidad de la casa tenemos “las croquetas de Lolo”, caseras y abundantes y luego callos, picadillo, tortos y por supuesto, “el plato de la abuela”: patatas fritas con huevos y lomo, chorizo, picadillo o filete. Además, postres caseros, zumos naturales… Y si se quieren comer platos más elaborados de cocina tradicional como un pote o una fabada, tiene que ser con reserva. También preparamos comida para llevar previo encargo, como pinchos, bocadillos… Estamos tanteando a la clientela porque acabamos de abrir. En principio haremos lo que la gente nos demande, en ese sentido somos muy creativos y no nos hemos puesto límites. El sello de la casa son las raciones abundantes, -te lo puedo asegurar-, y el trato con el cliente, que será muy familiar.

-¿Qué podemos encontrar en La Caleyuca?
-Pues además de servir lo habitual de un bar y ofrecer cocina casera, pretende ser también un lugar de reunión y de encuentro de la gente del pueblo, donde además se pueda echar la partida u otros juegos, comprar artículos de primera necesidad además de una cerradura, una bombilla, cosas de fontanería -por ponerte un ejemplo-, y así evitar coger el coche para ir al pueblo más cercano. Pero para eso tenemos que sacar de casa a la gente mayor, que después de la pandemia ha cogido miedo a salir. Queremos atraer a los jóvenes que hacen sus celebraciones en las casas para que se pasen por aquí antes a tomarse una cerveza y picar algo. Luego están los que, sin vivir aquí de continuo, tienen la casa de sus padres o abuelos y pasan los fines de semana en el pueblo. Queremos con todos ellos recuperar la esencia de lo que era el bar-tienda en el pueblo.
En La Caleyuca también van a encontrar artesanía de la zona, libros, camisetas o productos típicos de productores locales. Con el tiempo no descartamos la idea de organizar talleres o cursos… proyectos no nos faltan.

Variedad de artesanías y productos a la venta en La Caleyuca
Variedad de artesanías y productos a la venta en La Caleyuca

“En La Caleyuca también van a encontrar artesanía de la zona, libros, camisetas o productos típicos de productores locales. Con el tiempo no descartamos la idea de organizar talleres o cursos… proyectos no nos faltan”

-¿Cuáles son los más inmediatos?
-La cocina seguirá evolucionando, así como la promoción de los artesanos locales. Tenemos que estudiar cómo colocar bien las cosas para que el cliente tenga todo a la vista, artesanía y productos. Luego queremos hablar con grupos de senderismo, moteros, ciclistas, colectivos que al final son los que van a venir por la zona. Aquí hay muchas rutas y sendas y este lugar está muy bien situado para reponer fuerzas, hacer una parada para descansar y tomar algo, además tiene buen aparcamiento. Tenemos una terraza desde la que se pueden contemplar unas vistas maravillosas acompañado del canto de los pájaros.

-¿Qué importancia tiene en este proyecto las redes sociales?
-Pues mucha. Como te comentaba al principio, hay gente que ha venido hasta aquí porque hace tiempo que sigue la obra por las redes sociales y tienen curiosidad por ver el resultado final. Otros ven las fotos que publicamos de las comidas, los postres, la decoración y se acercan a conocerlo. Instagram y Facebook funcionan muy bien y además recibes los comentarios de la gente. Twitter mueve mucho también, pero no tienes ese contacto tan fluido. La dueña de La Caleyuca, Verónica, tiene el dominio de la web y nosotros el hosting; en la medida en que terminemos de desmontar las cajas que aún tenemos por casa y nos instalemos, tendré más tiempo para meterme con los contenidos de la web. También queremos hacer un canal de YouTube para colgar vídeos cortitos.

“Aquí hay muchas rutas y sendas y este lugar está muy bien situado para reponer fuerzas, hacer una parada para descansar y tomar algo”

-¿Qué encantos tiene La Güería de Urbiés? ¿Por qué acercarse hasta aquí?
-Tranquilidad. Unas vistas espectaculares. Es sitio de paso de varias rutas, pero también se pueden iniciar desde aquí y hacer recorridos más cortos. Hay muchas opciones para disfrutar, está la Senda Verde de Turón, el Alto de la Colladiella, y la subida a varios picos emblemáticos. En este sentido estamos creando sinergias con gente de la zona para poner en marcha el boca-oreja que es lo que mejor funciona. La gente que decida pasarse por aquí será muy bien atendida: cada consumición siempre va acompañada de algo, bien sea dulce -magdalena, rosquilla, bizcocho casero- o salado -paté de morcilla, de mejillones, quesos variados-. Yo cuando voy a un sitio agradezco que me pongan algo cuando consumo, así que aquí hacemos lo mismo. Y si están un rato largo y no piden más, les volvemos a obsequiar con alguna cosa.

-¿Os encontráis a gusto aquí?
-La verdad es que sí, pero si te digo la verdad aún no hemos tenido ocasión de disfrutar de esto en condiciones. Hemos dado prioridad a abrir el bar-tienda y aún tenemos cosas pendientes de rematar en casa. No tenemos niños, pero sí príncipes y princesas: tres perros y tres gatos y este es un cambio para todos.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, introduce tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí