La tan demandada Entidad de Conservación está lista para empezar a operar en los próximos meses. Este organismo en el que participan empresarios y Ayuntamiento, ya dispone de un presupuesto inicial y tiene encima de la mesa distintos planes...
Situado en la frontera entre Asturias y Galicia, el Polígono de Barres fue el primero en entrar en servicio en esta zona hace más de 20 años. Esto ha supuesto una gran ventaja para Castropol que vio cómo gracias a la creación de esta área podía dar respuesta a la solicitud de suelo industrial por parte de empresarios de las dos regiones.
Un año después de la inauguración de la conexión a la Autovía del Cantábrico, el polígono de Barres ya acaricia su próximo objetivo: la creación de una entidad de conservación.
Lo que hace unos años nació como un proyecto vital para el Polígono de Barres a día de hoy es ya una realidad. Con una inversión autorizada por el Gobierno del Principado de 1,1 millones de euros el pasado mes de septiembre se inauguró el ramal que conecta el área industrial con la Autovía del Cantábrico.
Castropol está preparado para acoger nuevas empresas. Ya inaugurada la tercera fase del polígono de Barres, y ya agotadas la primera y la segunda con todas las parcelas ocupadas, dispone de espacio para ofertar en excelentes condiciones.
A pesar de la crisis, que se ha notado especialmente en el sector de la construcción, esta área industrial cuenta con la baza de la localización estratégica en el occidente asturiano. Todavía hay espacio disponible en la tercera fase, dispuesto para épocas de crecimiento económico.
Con la tercera fase ya terminada, los empresarios del Polígono de Barres tienen dos prioridades básicas: la apertura del acceso a la Autovía del Cantábrico y la creación de una Entidad de Conservación.
Próximamente se inaugurará la tercera fase del Polígono de Barres, con modificaciones que evitarán los problemas de las fases anteriores. Entrevista a Francisco José García Fernández, Presidente de ASPOBA (Asociación de Empresarios del Polígono de Barres).
El Polígono de Barres afronta su tercera fase con fuerzas renovadas. Además de ampliar las parcelas, su construcción mejorará los problemas estructurales de fases anteriores.