Joaquín Valdés. Psicólogo deportivo de la Selección Nacional de Fútbol (2ª parte)

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Joaquín Valdés con Luis Enrique en un entrenamiento de la Selección Española de Fútbol
Joaquín Valdés con Luis Enrique en un entrenamiento de la Selección Española / Foto cedida por Joaquín Valdés
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Finaliza la entrevista a Joaquín Valdés con esta segunda parte. El psicólogo deportivo de la Selección Española de Fútbol ha sido desde siempre un enamorado del deporte. Reconoce que para él es la mejor terapia y que no entiende su vida alejado de un terreno de juego, una competición o un entrenamiento. Como ya comentamos recientemente, en la actualidad, además de pertenecer al cuerpo técnico de Luis Enrique, gestiona junto a otros compañeros el servicio online de apoyo psicológico deportivo de fútbol llamado futboldecabeza.com

-En la sociedad impera el mensaje de que hay que mirar la vida con positividad sin embargo tú hablas de anticipar las dificultades que podremos encontrar.
-No son cosas contradictorias. Se puede ser positivo y a la vez anticipar las dificultades que te puedas encontrar. Una cosa es ser positivo y otra ser inconsciente. Por ejemplo, en el ámbito de la pandemia hay que mantener esa actitud y pensar que es una situación que podemos afrontar, porque de otra manera todos entraríamos en una depresión total y absoluta. Se trata de convertir el momento actual en un reto más que en un problema, pero esto no quiere decir que no haya una realidad a la que haya que enfrentarse. Anticiparse a la dificultad ayuda a que cuando te encuentras con ella sepas cómo actuar, también a no ser ingenuo pensando en que no va a haber ningún problema. Pensar por delante permite poder aplicar cosas que, como ya te habías anticipado, las tenías en mente.

En la actualidad estamos esperando por una vacuna, pero mientras llega ese momento, tienes que activar el plan b y aceptar que esto va a durar un tiempo largo porque si piensas que en breve vas a poder hacer todo tipo de actividades, vas a vivir una frustración importante. El tiempo que pasa entre no poder alcanzar un objetivo y replantear otro hay que reducirlo al máximo. Cualquier gran objetivo que te propongas está inmerso en un mar de dificultades que debes tener en cuenta para poder afrontarlas.

Aparte de la motivación hay un aspecto importante que es el de la confianza, en el momento que anticipo las dificultades y busco las soluciones, genero la seguridad de que una vez lleguen estoy preparado para afrontarlas.

-Retos realistas y alcanzables. ¿Cómo puedes trazarlos cuando en la vida normal nos bombardean con mensajes publicitarios que hablan de objetivos lejanos para la mayoría de la gente?
-Deberíamos tener ayuda para saber elegirlos porque si cuando nos marcamos un objetivo este no es realista, lo que estamos consiguiendo es un nivel de frustración enorme por no poder alcanzarlo, y esto hace que no nos volvamos a plantear nada más. Ahí está la clave y esto es algo que se entrena, que se aprende. Debemos anticipar las dificultades de ese objetivo y valorar si es demasiado ambicioso, porque si sospecho que es muy difícil de conseguir debo tener otro plan. A veces hay mucha desilusión por exceso de ilusión. Para evitar eso estamos los psicólogos, para ayudar a marcarse unos objetivos que sean realistas, alcanzables, lógicos y esto no es solo exclusivo del ámbito deportivo si no que es también válido para el ámbito de la empresa o el personal. Últimamente estamos viviendo una situación en la que algunas empresas o bancos marcan unos objetivos que los propios trabajadores saben que ni trabajando diez horas diarias los van a conseguir. Hay una teoría, que usó Hitler en su momento, que consiste en marcar un objetivo inalcanzable. Sabes que no lo vas a alcanzar, pero vas a conseguir más de lo que realmente tenías pensado. Él lo conseguía a base de miedo, de sobreesfuerzo y en definitiva de quemar a la persona. Conseguía algo a muy corto plazo, pero nada a medio-largo plazo. Es muy típico que después de Navidad todo el mundo se proponga ir al gimnasio. Esto se piensa el 1 de enero y el día 8 ya no se cumple, ahí comienza la frustración. El análisis que tengo que hacer es: si antes no iba al gimnasio, no puedo plantearme ir todos los días. Con que vaya una vez a la semana ya estoy haciendo más de lo que hacía, y si una parece poco puedes ir dos veces. La clave está en el objetivo que se esté marcando, porque no es lo mismo salir a hacer deporte con la cabeza ilusionada y con ganas, a salir sin apetencia. Esto tiene una repercusión total y absoluta en el rendimiento, porque no podemos separar el rendimiento físico del mental. Lo que tiene la decepción y el fracaso es que no hace falta un gran esfuerzo para pensar en ellos, sin embargo, para motivarte hay que hacer un esfuerzo consciente.

“Afrontar una situación negativa requiere estar lo más positivo posible, esto no quiere decir que seas inconsciente y creas en las hadas”

-¿Podría decirse que el cerebro está programado para pensar en negativo?
-En unas personas más que en otras. Ante el cansancio o el esfuerzo es más fácil que nuestra cabeza vaya hacia lo negativo que hacia lo positivo con lo cual, conociéndonos a nosotros mismos, tenemos que estar predispuestos o tener una programación previa hecha, un protocolo de actuación y una serie de objetivos señalados para afrontar ese tipo de situaciones. Cuando el exterior nos bombardea de manera negativa, llega un momento que tú tienes que programarte para evitarlo. Tienes que estar informado, pero no a todas horas, basta con que lo hagas una vez al día. No se trata de evitar saber lo que sucede, sino de no saturarte con lo que está ocurriendo porque hay otras cosas que son positivas. Afrontar una situación negativa requiere estar lo más positivo posible, esto no quiere decir que seas inconsciente y creas en las hadas. En cualquier vivencia existen las dos partes, hay que procurar que esa parte negativa pase, esté bajo control sabiendo cómo afrontar esa situación.

-“Todo lo que haces en el presente tiene repercusión en el futuro”. ¿Por qué es importante comprender esto?
-Tanto a nivel deportivo como social es muy importante vivir el presente y también es vital hablar del futuro a medio y largo plazo. En todas estas fases hay objetivos y todos tienen que estar unidos porque influyen sobre variables diferentes, entendiendo variables como aspectos que fluctúan y cambian en función de nuestro momento. Por ejemplo, hay veces que la motivación está más alta que otras y luego está el nivel de autoconfianza. Hay días en los que estamos muy confiados y otros en los que no nos atrevemos a nada. También está el nivel de atención, no siempre podemos conseguir el mismo grado de atención y concentración que requiere una tarea, y por último el nivel de activación o nivel de tensión que también varía. Dependiendo del momento, da igual que sea presente o futuro, estas variables influyen sobre ti y debes tenerlas en cuenta. Pensar en el presente, en las cosas que tengo que hacer en este momento es una forma de influir en la variable atencional y de concentración, dándote a ti mismo instrucciones para trabajar y mantenerte atento. Si quiero trabajar la variable motivación tengo que centrarme en un objetivo a medio o largo plazo. Los psicólogos trabajamos manejando este tipo de objetivos para influir sobre esas variables, por eso es tan importante hablar de objetivos, tenerlos en mente y cuando no se consigue, replantearlo rápidamente y marcarse otro. Hay objetivos a conseguir a corto plazo que me van a permitir vivir el presente y hay otros a medio y largo plazo que van a conseguir motivarme más que lo que estoy viviendo en el presente. Puede que lo que esté viviendo sea muy negativo y para poder salir de ello, tener la vista en el futuro me libere la cabeza. Las cosas no se consiguen sin sacrificar algo o sin hacer un gran esfuerzo en el momento presente. La clave es manejar esto para conseguir un mayor rendimiento social, deportivo o de la índole que sea.

“Cuando nos marcamos un objetivo no realista lo que estamos consiguiendo es un nivel de frustración enorme por no conseguirlo y puede que lleguemos a un punto donde ya no nos planteemos metas”

-Comentas que todo es temporal, que todo tiene un fin. ¿Qué aporta vivir teniendo eso en cuenta?
-Aporta el anticipar las posibles dificultades que te puedas encontrar, lo cual te va a ayudar a encarar ese final. Muchas veces al ser humano y al deportista en particular ese fin le ocasiona un gran desasosiego y quiere evitar pensar en ello, pero en la medida que tú eres capaz de anticipar que esto algún día acabará, te estás protegiendo de esa sensación que te puede provocar y te prepara para afrontar nuevos objetivos. Es ser realista, esto no quiere decir que haya que estar pensando continuamente en que llega el final, pero sí tener en cuenta que ese fin existe. Hay personas que prefieren no hablar de ello. Esta actitud puede ayudar a vivir el presente, pero no va a ayudar a que cuando llegue ese momento se viva de forma adecuada. Esto se puede llevar a todo en la vida: una jubilación, un final de temporada o a cualquier cosa que se sepa que va a ocurrir. Saber que todo tiene un fin te ayuda a valorar lo que estás viviendo, a vivirlo de una manera más apasionada. Recuerdo que cuando estaba en el Fútbol Club Barcelona sabía que estaba viviendo algo que era único y disfrutaba cada día que estaba allí. No pensaba que era algo que estuviese por encima de mis posibilidades, pero sí quería valorar cada cosa en su justa medida porque sabía que era una oportunidad única. Esto te ayuda a hacer una transición posterior mucho más buena. ¡Quién me iba a decir a mí que al acabar esa etapa iba empezar otra tan atractiva o más como es la Selección Española!

Joaquín Valdés, psicólogo deportivo, en su etapa con el F.C. Barcelona
Joaquín Valdés en su etapa con el F.C. Barcelona / Foto cedida por Joaquín Valdés

-Aparte de superar la lesión física, el jugador tiene que superar el miedo a volverse a lesionar. ¿Cómo enfocáis esta recuperación?
-La lesión física va acompañada de una lesión mental. Esa incapacidad te provoca un estado de humor que te hace sentir dependiente y no te permite hacer todo lo que venías haciendo. Sientes que el reto que perseguías se ha truncado y ahí está el punto de inflexión en el cual hay que ayudar al deportista lesionado a buscar otro diferente. Hay que cambiar el jugar ese gran partido como un Derby o una Champions por el objetivo de poder volver a jugar. Es algo que antes de lesionarse ni se lo planteaba y que pasa a hacerlo como lo que más desea, para ello vive un proceso en el cual hay negación, duelo y preguntas del tipo ¿por qué me pasa esto? Son planteamientos que te hacen tocar fondo, pero una vez que llegas a ese límite hay que pensar en cómo salir y la forma de hacerlo es pensar en recuperarte y volver a jugar. Ese es el objetivo a largo plazo, luego hay otros objetivos más a corto y medio plazo. Por ejemplo, si se tiene que operar, cuanto antes lo haga mejor porque ya parte de cero y empieza a trabajar. Si no tiene que hacerlo tiene que centrarse en la rehabilitación y el descanso. Hay que ayudarle a hacer todas las tareas que le puedan llevar a volver: fisioterapia, conocimiento de su propia lesión, trabajo en imaginación para ir viendo como todo lo que está haciendo le lleva a recuperarse y mejorar…
En las lesiones, la actitud del lesionado es importantísima para recuperarse antes o después. En función del estado emocional va a poner más o menos de su parte a la hora de hacer la rehabilitación. Un deportista con lesión de rodilla, si confía en el fisio y en el tratamiento que están llevando a cabo, conseguirá que la rodilla doble más grados. Si por el contrario no tiene esa confianza va a tener más dolor porque está forzando para evitar que se la doble y evitar el daño. Esto hace que se confirme lo que él estaba pensando, se cierra más y no permite que esa recuperación vaya a un ritmo adecuado. Los miedos y los temores que uno pueda tener van a retrasarla mucho, por el contrario, la confianza de estar en buenas manos hace que lleve un ritmo adecuado y se reduzcan los tiempos. No se trata de algo mágico, hay una repercusión directa de todo lo mental en lo físico y viceversa. Es muy difícil separar una cosa de la otra, hay que conjugarlo y, teniéndolo en cuenta, trabajarlo.

“La actitud de un jugador lesionado es importantísima para recuperarse antes o después. En función de su estado emocional va a poner más o menos de su parte a la hora de hacer la rehabilitación”

-Cada vez hay más longevidad en el deporte. ¿Qué aporta el factor mental?
-Cada vez hay más factores que han intervenido como es la nutrición o el descanso y luego está el hecho de que para un jugador de fútbol que ya está en el final de su carrera un año más de contrato significa mucho porque son personas que se jubilan a una edad muy temprana y tienen que vivir el resto de su vida, con lo cual ahora es muy difícil encontrar a un jugador que no cuide su alimentación, que no cuide su vida al margen del deporte porque esto puede alargar su etapa deportiva hasta cuatro años más. A nivel mental, en el momento que un deportista está haciendo todo este tipo de cuidados lo que está es reforzando su confianza en que esto le ayuda a seguir durante más años estando a un buen nivel, y no solo a nivel de asegurar un futuro y de lesionarse menos, sino también en el presente me hace ver que estoy en el mejor nivel físico, de peso, mental y todo eso hace que aumente el rendimiento actual que también es lo que se busca, con lo cual no solo estoy invirtiendo en alargar mi vida deportiva sino que también rindo más en el presente, con lo cual tiene efecto a corto y largo plazo.

-Tú junto a otros compañeros creasteis la página futboldecabeza.com. ¿Qué os motivó a crearla?
-Cuando la pusimos en marcha era pensando en un futuro que ahora es presente, sobre todo por la situación pandémica que se está dando. Ahora mismo todo está centrado en Internet, esto reduce mucho los costes para el deportista y a la vez aumenta el nicho de trabajo desde el punto de vista de que da igual que estés en cualquier lugar, más teniendo en cuenta que la mayoría de deportistas de alto rendimiento hoy están en un país y mañana en otro. A día de hoy tengo a compañeros trabajando en la página porque yo lo tengo más complicado, pero siempre que puedo colaboro.

“La situación es muy complicada, pero hay que pensar en de qué manera vamos a poder salir de esto, porque también sabemos que detrás de una tempestad siempre viene la calma”

-La pandemia está afectando mucho a nivel psicológico. ¿Qué podemos hacer para llevarlo mejor?
-Por un lado, evitar el bombardeo de información. Todos estamos muy influenciados por la situación actual, lo que ocurre es que a unos les afecta de una forma y a otros de otra. Hay personas que llegan al punto de deprimirse y no ven salida a todo esto. Generalmente, están escuchando noticias todo el día y la realidad es que las cosas no cambian de una hora para otra. Yo les diría que es suficiente con algo de información y que luego es importante distraer la atención con otras cosas, centrándose en vivir el presente. Es verdad que a nivel laboral muchas personas están pasando por un momento complicado, pero esto también nos puede llevar a pensar que no tienes tanto derecho a quejarte si tú tienes trabajo y hay personas que lo están pasando todavía peor. La situación es muy complicada, pero hay que pensar en de qué manera vamos a poder salir de esto, porque también sabemos que detrás de una tempestad siempre viene la calma. En este caso, esta tarda, pero vendrá. A veces solo se piensa en el presente y en lo que se está sufriendo para conseguir el objetivo, tengo que pensar que lo hago para, a medio largo plazo, conseguir salir adelante. La mayoría de la gente ve como una pesadez las mascarillas, el lavado o la distancia social. La cuestión es verlo como algo bueno que permite salir y continuar llevando una vida casi normal. Una misma situación, según el punto de vista desde el que la enfoques, hace que veas todas estas medidas como algo positivo que te permiten salir de casa o como algo negativo. Esto pasa mucho con el fútbol, ahora se piensa que es una pena que no haya espectadores en el campo y ciertamente lo es. Pero fue peor los dos o tres meses que por la pandemia no lo hubo, ahora valoras el poder verlo en televisión. Por naturaleza somos inconformistas y es importante serlo porque nos hace avanzar y tirar hacia adelante, pero hay que utilizar el inconformismo de manera inteligente.

“El momento de pandemia que atravesamos nos enseña que la raza humana no es tan grande como pensábamos. Es una cura de humildad pensar que no tenemos tan controladas las cosas”

-¿Cómo valoras la respuesta social ante la pandemia?
-Hay un sector de personas con mucha conciencia social y otro sector que no la tiene, que solo cumplen las normas si hay una multa y eso es, por desgracia, lo que estoy viendo y me crea mucho desasosiego. No entiendo que se hagan las cosas por evitar las multas y no porque sea lo más adecuado o lo mejor para este momento. Hasta que no vemos muy cerca el problema parece que esto le está pasando a otros y no tanto a uno mismo. Cuando alguien cercano se ha contagiado o está en la UCI es cuando empiezas a darte cuenta más directamente, sino se sigue viendo como algo lejano.

-¿Qué podemos aprender como sociedad del momento que estamos atravesando?
-La raza humana no es tan grande como pensábamos, es una cura de humildad pensar que no tenemos tan controladas las cosas. Por otro lado, ahora mismo da igual que seas rico que pobre, te puede afectar en la misma medida, así que si esto sirve para reflexionar no voy a decir bienvenido sea, pero sí pienso que es un buen momento para sacar conclusiones. Creo que es como lo del éxito o lo del fracaso, ¿de qué se aprende más? Llevándolo a la situación que vivimos, tenemos que aprender y reducir la probabilidad de que vuelva a ocurrir. Lo que caracteriza a los entrenadores y jugadores de alto rendimiento es que nunca hay nada que no puedas mejorar y esto hace que no te relajes, que continúes evolucionando, que quieras siempre superar las marcas. A la vez, esto mismo hace que no disfrutes tanto de lo conseguido. Es la parte masoquista del alto rendimiento porque en el momento que piensas que “esto no lo puedo hacer mejor” solo puedes mantenerte o empeorar.

Si quieres leer la 1ª parte de la entrevista pincha aquí

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