Tremañes respira industria. En más de un millón de metros cuadrados de superficie se distribuyen doce áreas empresariales, de las cuales son un buen ejemplo Mora Garay, Bankunión y Somonte.
El área de Tremañes se ubica en la zona oeste y suroeste de la ciudad de Gijón, localidad a la que pertenece desde el año 1981, cuando dejó de ser una parroquia para formar parte de sus límites territoriales. La cercanía a una población destacada ha facilitado que -aunque inmersas en un gran paisaje industrial- se hayan desarrollado también nuevas residencias que conviven con un antiguo barrio obrero. A un lado ArcelorMittal, a otro la zona centro de la ciudad y entre medias polígonos tan destacados como Mora Garay, Bankunión, Los Campones, La Peñona, Somonte o La Lloreda albergan un importantísimo tejido empresarial, beneficiado además por la cercanía al puerto del Musel. Un salpicado mosaico industrial que se busca unificar desde la administración, creando una red de servicios que apoye la creación de nuevas iniciativas y también renovando su imagen con necesarias tareas de limpieza y mantenimiento. No hay que olvidar que, aunque algunas de estas áreas son de iniciativa privada, la mayor parte es de titularidad municipal.
El polígono de Mora Garay es uno de los polígonos que crecen al abrigo del núcleo gijonés y uno de los más grandes de la zona. Cuenta con un Centro de Servicios financiado en gran parte por el proyecto URBAN y dispone de todos los servicios necesarios. Se halla delimitado por la autopista a un lado y por las instalaciones ferroviarias de la FEVE al otro. La proximidad del tren es una gran ventaja para el área industrial pero también una fuente de preocupaciones, dada la precariedad de los accesos que ya se han cobrado vidas humanas. Por eso una de las principales reivindicaciones de la Asociación de Empresarios del polígono, Asembagal, es la creación de dos apeaderos que faciliten el acceso al polígono de forma segura. «Es necesario hacer un apeadero de la línea Gijón- Ferrol para que los usuarios no tengan que cruzar las vías del tren para llegar al polígono, y otro en el de Gijón a Puente Los Fierros ya que en invierno es especialmente peligroso. El Ayuntamiento se ha comprometido a hacer las gestiones necesarias para arreglarlo», afirma Ángel Iglesias Breijo, presidente de Asembagal. La crisis ha afectado fuertemente a este polígono, y han sido varias las empresas que han cerrado sus puertas, pero desde el colectivo de empresarios siguen luchando para que se mantenga la misma calidad de los servicios de un polígono que experimentó una importante puesta a punto en el año 2009. A través de un convenio con el Ayuntamiento, hay presupuesto para necesidades básicas como la limpieza y la conservación del polígono, aunque a pesar de su buen estado general hay todavía problemas por resolver. «Desde el Ayuntamiento -añade Breijo- nos han ofrecido arreglar unas vallas que están deterioradas y podar los árboles de la calle Juan de la Cierva, ya que la carretera tiene tan sólo cinco metros y cuando se cruzan dos camiones tienen problemas para transitar».
La novedad de mayor interés y proyección futura para el polígono es que, tras varias conversaciones, el Ayuntamiento ha expresado su intención de comunicar el polígono con la Avenida de Portugal (a través de la calle Marie Curie) mediante la creación de un túnel subterráneo. «Esto sería fundamental para nosotros, porque nos ponemos en un minuto en el centro de Gijón. Está previsto que este año se haga el proyecto y la obra, en 2015».
La última de las mejoras llevadas a cabo es la puesta en marcha de una sede para la Asociación, que ha sido posible gracias a una subvención del Ayuntamiento. «El nuevo equipamiento cuenta con una sala para reuniones con capacidad para 35 personas y otra sala para formación», describe Ricardo Sánchez, directivo del colectivo empresarial. Entre los próximos proyectos que se desarrollarán en Bankunión II se encuentra la renovación del alumbrado mediante luces led, que se financiará gracias a una subvención del Idepa.
A pesar de las dificultades globales, el polígono de Bankunión sigue siendo una de las opciones más demandadas por los empresarios. De hecho Sánchez confirma un dato positivo: el aumento de empresas que están operando en el área, con un número que ya ha llegado al centenar.